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26/4/11

Reglas del juego de influencia del viernes noche.


EL FIN DE LA REPUBLICA

Juego de traidores.

Nos encontramos en Roma, la ciudad de la luz, en mitad la sombra de la barbarie del resto del mundo, con sus plazas, sus teatros, su gran circo y sus conquistas por todo el mundo conocido. Pero no todo es tan bonito, desde hace años la república se tambalea y oscuros personajes han aparecido en el senado, dispuestos a apoyar a un tirano. Así es, la república corre peligro y tú como senador has de conseguir que la república persista por encima de todo ¿O es que tienes aspiraciones en convertirte en Rex de Roma?

Juego de traidores esta basado en el juego de Los Hombres Lobo de Castronegro, en esta ocasión se adapta al senado de Roma en el fin de la república, es un juego sencillo donde tienes que usar tu dialéctica y poder de convicción para poder ganar o hacer ganar a tu bando. Nosotros hemos adaptado el juego a nuestro rol en vivo desde el foro http://legioviiii.ief.st/

Este juego nos servirá la noche del viernes para conocer los nombres del resto de personajes, ganar un poco de influencia, tanto personal como de grupo y por qué no, ver cómo manipula y mienten los demás por la victoria.

Os ruego lo leáis y planteéis dudas y sugerencias, a la vez que os vais familiarizando con las reglas y personajes.

Juego de traidores

REGLAS:

Objetivo del juego

En el juego hay dos facciones: los conspiradores (traidores) con el icono de la daga y la rosa y los leales a la República o republicanos, que portan el SPQR. El objetivo de los conspiradores es asesinar a los republicanos que se oponen a su régimen, mientras que el de los senadores republicanos consiste en linchar a los confabulados imperialistas y tirarlos por la roca Tarpeya o al Tíber.

Os sugiero que os introduzcáis en el papel de senadores romanos. Tened en cuenta que es un juego dentro del juego y que el papel que llevéis no tiene porqué estar relacionado con el del vivo.

Preparación

El moderador es uno de los másters y no pertenece a ninguna facción, limitándose a dirigir el juego; los demás jugadores, en cambio, interpretan los papeles descritos en las cartas. La composición de la baraja varía según el número de jugadores: con 8 jugadores (sin considerar al moderador) se utilizan 5 Republicanos, 2 confabuladores y el Augur. Dependiendo de la llegada de los jugadores a la casa se jugará una partida de 28 jugadores o dos de 14. Si se jugaran dos partidas de 14 jugadores, los ganadores de ambas desempatarían mediante otro juego rápido a elección de los másters o si lo han hecho de forma meritoria, quizá haya puntos para todos.

Para 14 jugadores, las cartas que se incluyen son: 11 Republicanos contra 3 conspiradores (incluidos los personajes especiales).

Para 28 jugadores, 23 Republicanos y 5 conspiradores (incluidos los personajes especiales).

Dentro de la categoría de republicanos, hay algunas cartas con poderes especiales, pero los otros jugadores no sabrán cuales ni quiénes son. Las cartas con poderes especiales están explicadas más abajo.

Para favorecer el conocimiento de los nombres, se utilizarán los de los personajes del Vivo, y no los nombres reales. Esto servirá para memorizarlos de cara al verdadero juego.

El juego

El juego está dividido en dos fases: la noche y el día. Por la noche los conspiradores asesinan a un jugador; de día se discute y se lincha a alguien, confiando en que sea uno de los conspiradores.

La noche

Morfeo llega a Roma, durmiendo a todos sus habitantes. Los jugadores cierran los ojos. El moderador, en función de las cartas especiales de cada uno, nombra al personaje y sólo este abrirá los ojos. Todos los jugadores se pondrán en círculo, sin rozarse y sin agachar la cabeza o taparse la cara con las manos.

El orden de actuación es el siguiente:

Turno inicial (sólo la primera ronda):

Los Hermanos Tulio: al ser nombrados, abrirán los ojos, se reconocerán, y actuarán consecuentemente a lo largo de la partida.

El Cupido: al ser nombrado, el narrador llama a Cupido, que abrirá los ojos y designará a los dos enamorados (uno de los cuales puede ser él mismo). Cupido cerrará los ojos.

Los Enamorados: El narrador tocará discretamente a los dos enamorados en el hombro, éstos serán llamados y abrirán los ojos, se reconocerán, y cerrarán los ojos.

Turno normal:

-El Pontifex Maximus: En el primer turno, al no haber linchado, este poder no se aplica. Abre los ojos y mirará al máster. Éste le indicará si el linchado el último día era un conspirador (linchamiento apropiado) con el pulgar hacia arriba. En cambio, si el linchado era un republicano (linchamiento de un inocente), el pulgar señalará hacia abajo.

-El Cónsul: será nombrado por el moderador, abrirá los ojos, y señalará con el dedo, discretamente y en silencio, al jugador al que defenderá esa noche.

-El Augur: el narrador llamará al augur, abrirá los ojos y señalará la identidad del personaje que éste desee. El narrador enseñará la carta del jugador en cuestión.

-Los Conspiradores: el narrador llamará a los conspiradores. Abrirán los ojos y señalarán al senador que quieren asesinar esa noche. Deben ponerse de acuerdo en una víctima rápidamente, o esa noche no habrá asesinato. El Espía puede mirar durante estos momentos, si lo desea, aunque puede ser descubierto por los conspiradores.

-Experto en Venenos: El narrador llamará al experto en venenos, que abrirá los ojos y, si lo desea, usará su veneno (una vez por partida) para asesinar a un jugador, señalándolo con el dedo. SI es el mismo que ha sido asesinado, no usará la poción, pero tampoco la perderá, pudiendo utilizarla otro turno. Se enterará que sigue disponiendo de la misma porque el narrador dirá que el senador ha sido asesinado violentamente o con veneno.

-El Bendecido por Esculapio: será llamado por el narrador y abrirá los ojos. El narrador señalará a los jugadores que fueran a morir ese turno. Si lo desea, el Bendecido por Esculapio utilizará su amuleto (una vez por partida) para salvar a un jugador, incluido él mismo.

El día

-Apolo surge en el firmamento y se hace de día en Roma. El narrador dice todo el mundo abra los ojos, salvo la víctima/víctimas de esa noche, y se retirarán del juego. El máster revelará la carta de las víctimas, y los eliminados no podrán comunicarse con el resto de jugadores hasta el fin de la partida, debiendo apartarse claramente de la zona del juego.

En la primera noche y para dar a todos los jugadores la posibilidad de jugar un día entero es bueno que sea asesinado el moderador. Durante el primer día el moderador dirá que él mismo ha sido asesinado.

Si el muerto es:

El Legado Militar: éste señalará a otro jugador cualquiera a su elección, que será aniquilado por los veteranos enfadados.

Un Enamorado, el otro enamorado morirá.

En ambos casos se enseñarán las identidades de los que han muerto por daño colateral.

Si la víctima es el Princeps Senatus, designará a su sucesor.

-A continuación los senadores supervivientes debaten a quién linchar ese día; pueden hablar entre sí para llegar a descubrir quienes son los traidores a través de hipótesis, deducciones y también contradicciones; los conspiradores, escondidos entre los supervivientes, tenderán a orientar las sospechas hacia otros miembros del senado, apoyándose discretamente, pues ellos sí saben quienes son. Los jugadores pueden mentir libremente y todos han de tratar de parecer amantes de la república, mientras que la fuerza de los republicanos este en alza. Será un ejercicio de práctica para ver la capacidad elocuencia y manipulación de los pjs.

-Los senadores supervivientes votan a quién declararán traidor a Roma. El moderador decidirá el tiempo del debate. Una vez finalizado, el narrador indicará que se vote. Cada jugador señalará con el dedo a aquel que quiera eliminar. El que más votos reciba será declarado traidor. El voto del Princeps Senatus cuenta doble.

-El narrador preguntará al tribuno si desea salvarlo. Si nadie responde, será arrojado por la roca Tarpeya. El jugador linchado no revelará su carta. En cambio, se sabrá quién es el tribuno.

-Morfeo vuelve a Roma, volviéndose a iniciar el turno de nuevo.

-A partir del segundo día, los senadores elegirán al Princeps Senatus.

Conclusión del juego

El moderador declara que el juego ha terminado cuando:

-Han muerto todos los conspiradores.

-Hay tantos conspiradores como republicanos ¡en tal caso, los confabuladores se hacen con el control del resto del senado e instauran al emperador en el trono. (Adiós república…)

-Los enamorados ganarán si los dos permanecen vivos al final. Si se quedan los dos enamorados (esté Cupido o no) y son de diferentes facciones: Prevalece la paz y el amor y las cosas siguen como estaban. Si son de la misma, ganarán de la forma arriba indicada, pero también sus compañeros de facción.

Se ruega que si tras leer esto tenéis alguna duda o veis alguna laguna, lo comentéis. En caso de cualquier discusión durante el juego, el máster tendrá plena capacidad de decisión.

Como se trata de la victoria del grupo, todos sus miembros, incluidos los jugadores eliminados, se consideran ganadores y celebran la victoria, aunque los que hayan quedado vivos al final, recibirán algo de puntuación extra.

Puntuaciones:

Aunque no sabréis la puntuación exacta que recibiréis por ganar el juego, habrá una puntuación general para la victoria de equipo y una personal para el/los supervivientes finales. Puede haber otros premios por ser buen orador, por sacrificio por el grupo y por cualquier otra cosa que entretenga al máster y por supuesto, por una buena interpretación.

PERSONAJES EXTRA: 13 pjs

El Pontifex Maximus: Este personaje será informado (en secreto y al final de cada turno) de si el linchado era o no un traidor.

El vendido: Es un republicano convencido, pero por una buena suma de denarios decide apoyar a los enemigos de la república, los malvados imperialistas conspiradores. Cuenta como un republicano, pero ganará sólo si la república es derrocada.

El Cónsul: Éste senador tiene a su mando a 12 líctores, que pondrá a disposición del jugador al que quiera proteger esa noche, excluyéndose a él mismo. El jugador así protegido no podrá morir esa noche por ninguna causa. El efecto se acaba al amanecer. Si el protegido del cónsul fuera agredido (de cualquier forma), el cónsul será informado de ello.

Los Hermanos Tulio: son defensores de la República, y como tal, rechazarán cualquier intento de tiranía. Estos dos hermanos tienen la certeza de que ellos no son los traidores, se conocen entre ellos, cosa que el resto de jugadores no saben. Pueden ser un buen tándem para cambiar la balanza de más de una votación.

Experto en Venenos: Este senador es un experto en venenos y antídotos, tiene en su poder una botellita de cicuta. El experto en Venenos podrá usar la botella de cicuta UNA vez por partida, eliminando a un jugador a su voluntad durante la noche.

El Augur: de noche, es capaz de sondear la mente de un jugador de su elección, y descubrir si es o no un hombre republicano o esta más cercano a la tiranía que les espera.

El Legado militar: es un militar que cuenta con un gran número de veteranos de su facción que, en caso de ser asesinado (de cualquier forma), se revolucionarán y asesinarán a otro jugador a elección del legado.

El Espía: podrá abrir los ojos durante la noche, pero sólo durante el turno de los conspiradores. El espía no podrá simular que es un conspirador abriendo del todo los ojos.

Cupido: el Cupido (su sacerdote) elegirá a dos senadores que se enamorarán perdidamente, hasta tal punto que si uno muere, el otro se suicidará con él. El Cupido es inmune a este efecto. El objetivo de los enamorados es sobrevivir juntos al final, sean del bando que sean, anulando su objetivo inicial. El objetivo del Cupido es garantizar la supervivencia tanto suya como de los enamorados. El Cupido gana tanto si vencen los enamorados como si prevalece la república. Los enamorados no podrán votar nunca contra el otro, ni siquiera para despistar.

El Tribuno de la Plebe: Una vez por partida, el Tribuno de la Plebe protegerá al personaje que vaya a ser linchado con su veto y le salvará la vida. Ésta acción revelará su identidad. Ese día no habrá linchamiento.

El Princeps Senatus: el Princeps Senatus será el jugador mejor valorado por el resto tras el primer día (y su respectiva noche). Será elegido por votación, y no se puede renunciar a este honorable cargo. Los votos para elegir personaje linchado cuentan doble. En caso de empate el Princeps decidirá quién es el linchado. Si el Princeps Senatus es eliminado, antes de morir elegirá a su nuevo sucesor. Puede ser republicano o conspirador.

El Bendecido por Esculapio: El Bendecido lleva un amuleto bendito en el Templo de Esculapio. Éste amuleto podrá utilizarlo una vez por partida para salvar a alguien, incluido él mismo, antes del amanecer. Éste amuleto no tiene efecto de día, pudiendo salvar solamente una víctima de la violencia nocturna.

20/4/11

Entretenimientos: Las carreras.



AURIGAS: LOS HÉROES DEL CIRCO ROMANO.-

El Circo de Roma albergó durante años juegos y espectáculos para entretener tanto a los grandes hombres como al pueblo llano. Este espacio de 650 metros de largo llegó a tener una capacidad para 300.000 espectadores, aunque es de época Imperial y anacrónico por tanto al vivo, pero la construcción que había en la época que nos ocupa, aunque más pequeña y sencilla, era parecida.

A pesar de su gran capacidad, siempre había gente que se quedaba en la calle, oyendo el rugido y los clamores de los que habían conseguido un asiento. Los ricos y poderosos mandaban a sus esclavos a cogerles sitio, pero la plebe tenía que seguir madrugando para encontrar asiento. Sin embargo, todo era poco con tal de ver a los aurigas y caballos favoritos.

Además de las ya conocidas luchas de gladiadores y peleas de fieras, el espectáculo que encandilaba al público eran las carreras. Hombres y mujeres aguardaban al sol para ver a sus aurigas favoritos. El núcleo central de la pista era la spina alrededor de esta se disputaban las carreras. En el lateral recto del Circo se encontraban las caballerizas, desde las que accedían a la arena los caballos.

En un principio las carreras consistían en siete vueltas a la pista de 568 metros que equivalía a un total de 3.976 metros.

Las banderías o facciones estaban formadas en torno a cuatro colores: rojo (russata), blanco (albata), azul (veneta) y verde (prasina). Al principio no existían más que los "blancos" y los "rojos", es decir, no había más que dos partidos; luego, ya entrado el Imperio, aparecen los cuatro señalados.

Los romanos eran tan aficionados a las carreras y tan fanáticos de su facción, que incluso han llegado a nuestros días epitafios en tumbas, donde se indicaba a cual de ellas se pertenecía, como la siguiente:

ASTACTVS (su nombre)

HORTATOR (hincha, animador)

PRASINI (facción verde)

En el fondo las facciones eran sociedades comerciales muy fuertes, que administraban y dirigían caballeros, y que tenían numerosos empleados a los que proporcionaban medios de vida. Las yeguadas, las cuadras, la remonta y doma, etc., de cada una de las cuatro sociedades exigían el trabajo de muchos hombres a los que se añadían constructores de carros, mensajeros, corredores, propagandistas, chismosos y proselitistas.


Los caballos y aurigas

Los equinos empezaban a ser entrenados a los tres años y a los cinco participaban en su primera carrera. Cuando accedían a la arena del Circo, aurigas y caballos iban tocados y vestidos con sus mejores galas. Los caballos más apreciados eran los griegos, sicilianos, hispanos y los de Capadocia. Según iban acumulando victorias, se convertían en favoritos y acumulaban riquezas. Llegaban a ser tan famosos como los aurigas.

Los aurigas eran esclavos y libertos que conducían bigas (dos caballos), cuadrigas (cuatro caballos) o tiros de tres, seis, ocho y hasta diez caballos. Durante el siglo II d.C se empezó a denominar miliarios a todos aquellos que hubieran superado las mil victorias y desde ese momento eran respetados por el pueblo y los gobernantes.

Vestimenta

Siempre iban vestidos con una túnica corta, un casco, las piernas cubiertas con vendas y un cuchillo con el que podían cortar las riendas. Estas iban atadas a la cintura para que en caso de accidente pudieran ser cortadas y el auriga no fuera arrastrado. Las riendas las sujetaban con la mano derecha mientras que con la izquierda manejaban el látigo con el que hostigaban a los caballos y a sus rivales.

Curiosidades

- Uno de los mejores aurigas fue un hispano, Cayo Apuleyo, que tras 24 años de profesión y 1.462 victorias tuvo un monumento en su honor cerca del Circo.

- Algunos de los caballos más famosos fueron: “Andremón”, “Tígris” y “Panserino”.

- Las carreras se realizaban por equipos. Cada uno se distinguía por el color de la cuadra donde se alojaba el caballo y el color de la túnica del auriga. Los equipos que contaban con más seguidores eran el blanco, rojo, verde y azul.

- El equipo que cosechó más simpatías imperiales fue el verde del que fueron seguidores: Nerón, Calígula o Cómodo.

- Dentro del Circo había apuestas y se podían llegar a cometer atrocidades con tal de ganar.

- En algunos casos debido a los tumultos que se producían en la entrada al espectáculo el pueblo era dispersado con latigazos.

13/4/11

LA MÚSICA EN ROMA: Continuación de "Entretenimientos en Roma"


Roma desde sus orígenes se desarrolla y consolida como poder militar, pero su aportación a la música no constituye una verdadera revolución. Y es que aunque Roma conquistó militarmente a Grecia, la cultura griega influenció al nuevo imperio surgido de la península Itálica. Los romanos se limitaron pragmáticamente, a adoptar y actualizar a sus necesidades y costumbres, las tradiciones musicales de Grecia, del mismo modo que hicieron con el arte y la filosofía.

A lo largo del tiempo el Imperio Romano a través de la asimilación de los pueblos conquistados, como los sirios, egipcios o alejandrinos, asimilaba sus usos, instrumentos, costumbres y bases musicales adaptándolos hacia fines rituales, guerreros, épicos e incluso hacia el disfrute sexual.

Para los romanos el arte y la música se dirigían principalmente hacia lo pragmático y sensual, dedicando grandes esfuerzos para que las manifestaciones artísticas fueran deslumbrantes por su tamaño, magnificencia y esplendor, ya que su finalidad era la exaltación del goce de los sentidos y de la vida. Esto explica el por qué, todas las costumbres y danzas de los pueblos conquistados por los romanos, causaron en ellos gran conmoción y atractivo, gracias a su visión hedonística del arte. Un ejemplo son las danzarinas gaditanas de Hispania que se caracterizaban por sus movimientos considerados lascivos. Estas costumbres de los pueblos conquistados fueron relevantes fuentes de innovación para los romanos.

Las celebraciones musicales fueron de gran importancia en la Antigua Roma. Generalmente, se daban grandes fiestas a las que acudían numerosos músicos y coros que hacían las delicias de los oyentes con sus melodías y sus cantos. Los Ioculatores y acróbatas romanos divertían con sus Iocus (juegos acrobáticos y musicales), actuando en las calles de las urbes acompañados por músicos que tocaban Tibias, Panderos y otros instrumentos (en la imagen, el conocido Bardo con una especie de pandereta). Estos Ioculatores eran presentados también, en las villas de los romanos ricos y poderosos.

Durante estas jornadas musicales, llegaban de todas las partes del Imperio, varios "músicos virtuosos" que eran respetados y considerados en todo el Imperio, ya que la música era considerada como un importante espectáculo, haciendo que estos “músicos virtuosos” gozaran de condiciones y tratos muy especiales entre los romanos.

Numerosas familias patricias enviaron a sus hijos a las Escuelas de Música y de Danza, tradición iniciada por los Gracos (Tiberio y Cayo Sempronio) hacia el 110 A.C. También las mujeres romanas, tanto aristócratas como cortesanas, practicaron el arte de la música como cantantes e instrumentistas.

Los instrumentos solistas más utilizados en Roma eran la lira y la citara.

La lira, que era una especie de arpa, estaba hecha de madera y con diez cuerdas y es el primer instrumento al que la Biblia hace referencia. Su forma y tamaño variaba y su sonoridad era considerada como un signo de felicidad.

La cítara, es una variación de la lira siendo ésta más amplia y profunda que la otra, consiguiendo así tener más sonoridad.

Otro instrumento muy importante, tocado por los músicos más profesionales era el Aulos o biaulos, que tenía forma de flauta doble con agujeros y una lengüeta.

En el teatro, la música jugaba un papel muy importante. La Tibiae simple o doble acompañaba siempre a las partes cantadas de las obras y en los intermedios de los actos se ofrecían interludios musicales a cargo del Tibicen.

En cuanto a la música usada en el ejército romano, Servio Tulio (578-534 A.C) instituyó los grupos de músicos en las Milicias Romanas integrados por instrumentos de viento y con funciones específicas para las ceremonias y el combate. Aparecieron de este modo los Cornicem, artistas que tocaban el Cornu, y los Tubicem que tocaban la Tuba. A estos, hacia el año 400 a.C., se añadieron Flautas, Cornos y Trompetas de muy variadas formas y tamaños, así como otro tipo de instrumentos más peculiares como la Siringa (Syrinx) y el Lituo (Lituus).

A partir del desarrollo de múltiples actos militares, especialmente los más importantes, los romanos fueron añadiendo y utilizando otros instrumentos de viento de gran sonoridad tales como la Bucina, la Tibia, el Tympanum, el Scabillum, la Cymbala, los Crótala.

Aunque consideramos que la música romana se basa en la asimilación de la cultura musical de los territorios conquistados, sí hay algunas variaciones e improvisación. Con el tiempo las melodías y canciones son esenciales en todo lo público, desde las fastuosas celebraciones hasta el terreno educativo. Roma supo apreciar la música.

Tendréis que disculpar si no encontramos música totalmente adecuada para el vivo, pero os prometemos que lo hemos intentado y esperamos que al menos, sea agradable.

Si alguien puede aportar algo de música, sería bienvenida.

P.

9/4/11

Cátulo el poeta y su musa Clodia.


Hoy pondré un artículo más suave, para que todo no sean tochazos:

Conocí a este insigne poeta latino, a través de un libro que nada tiene que ver con el vivo, aunque lo leía como ambientación para jugar un vivo que discurría en la Venecia medieval, en un baile de máscaras. (Os lo comento porque igual algún día os hago un remake.)

Se trata la novela histórica de Michelle Lovric “El libro flotante”.

En él se narra un paralelismo entre los amores de Cátulo y los de los protagonistas, unos venecianos del S.XV, enredados en una trama romántica, que enmarca la verdadera historia: El poder de los libros, en una especie de vuelta de tuerca del nombre de la rosa.

Cayo Valerio Cátulo fue un poeta, nacido en una familia influyente de Verona alrededor del 87 AC. Su padre fue amigo de Julio César, pero Cátulo no apreciaba demasiado el estilo seco del general. Pronto entró en el círculo de poetas neotéricos o poetae novi, que se caracterizaron por el deseo de cultivar una lírica refinada y concisa, con acabados perfectos y valedores de la poesía griega de Calímaco o de autores griegos arcaicos, como Safo o Anacreonte. También fue amigo de eruditos como Varrón o Nepote.

En el 57 acompañó a su amigo Mamnio, propretor de Bitinia, a dicha provincia, de la que escribió algún poema, como el Carmen XXXI.

Pero sobre todo, pasó a la posteridad por una relación tempestuosa con la famosa patricia Clodia.

Clodia fue una mujer muy especial. A pesar de nacer patricia de la familia de más renombre en Roma, los Claudios, se cambió el nombre junto a su hermano pronunciando Clodia (y Clodio) a la manera plebeya. Hacía gala de su belleza y eso se sumaba a su educación en filosofía, griego y poesía. Tras varios matrimonios, quedó viuda y tuvo varios sonados romances. Celio, amigo de Cátulo y protegido de Cicerón, fue uno de ellos, acusado de intentar asesinarla, fue defendido por su antiguo tutor.

A Celio:

Caelius, nuestra Lesbia, esa Lesbia,

la misma Lesbia que Catulo amaba

más que a si mismo y a todos los suyos,

ahora en las cuatro esquinas y los callejones,

avergüenza a los descendientes del noble Remo.

Y en sus redes cayó Cátulo, quien inmortalizó su mal de amores, en diferentes cármenes o poemas líricos. Se cree que se refería a ella como la Lesbia de sus poemas por dos causas: Los dos apreciaban las poesías de Safo de Lesbos y la métrica de la palabra Lesbia es la misma que la de la palabra Clodia. Esta práctica de sustituir nombres reales por unos con idéntico valor métrico, era usual en la poesía latina de la época.

Era una mujer tan arrebatadora que intentó incluso seducir a personas como Cicerón. Otros vicios de la que le acusaban eran beber vino y tener relaciones con su propio hermano Clodio, jefe de una de las bandas más peligrosa de los años 60 y enemigo de Cicerón.

Cuando se hartó de Cátulo, éste escribió parte de sus mejores poemas y la apodó La Medea del Palatino pero cuando se volvían a reconciliar, renacía la pasión.

CARMEN CVII: Reconciliación.

Nada iguala la felicidad de un mortal que un acontecimiento inesperado

que satisface sus deseos y esperanzas. Tú que para mi amor eres más

preciosa que el oro en polvo, y a mi regresas, oh Lesbia, objeto de mis deseos.

Regresas a mi, deseoso, cuando menos te esperaba.

Oh dia luminoso!

Existe mortal alguno mas feliz que yo? Oh, quien podrá decir que su vida

es más deseable que la mía?

Quizá debió de aplicarse el refrán romano, que se usa traducido tal cual al castellano: Qui benet amat, bene castigat: quien bien te quiere, te hará llorar.

Uno de los cármenes más bellos y simples me parece éste:

CARMEN LXXXV

Odio y amo. Por qué lo hago me preguntas tal vez.

No sé (pero siento cómo se hace y me torturo).

Carmen DXX: Fijémonos en la sátira y ácida pero tristemente desgarradora ironía de este verso.

Mi mujer dice que desea casarse con ninguno excepto conmigo,

incluso si Júpiter mismo se lo ofreciera.

Eso dice, pero lo que la mujer dice al amante deseoso

en el viento y la rápida agua conviene escribir.

Dejó 116 poemas y 3 fragmentos de valor e inspiración diversa en distintos metros, predominando los dísticos elegiacos y los endecasílabos. Hay poemas de un acabado perfectamente alejandrino, casi siempre de tema mitológico, como Las bodas de Tetis y Peleo o la traducción de Calímaco La cabellera de Berenice, pero destacan especialmente sus ácidos epigramas, donde ataca sobre todo la ordinariez y el mal gusto, y sus epitalamios, fuera de sus ya tan ponderadas elegías amorosas, los poemas dedicados a sus amigos, a su hermano fallecido o a su barca.

Os pongo unos cuantos un poco ordinarios, tan típicos del gusto de la plebe romana:

En el primer consulado de Pompeya, Cinna,

Macilia tuvo dos amantes:

con él hecho consul otra vez, mil nuevos rivales ahora hay,

su semen prolifica el adulterio.

Méntula posee cerca de treinta acres de pastos

Cuarenta de campos, el resto es pantanoso.

Porqué no habrá de exceder él a Craso en riquezas

si posee tal extensión de tierras,

pastos, campos, vastos bosques y lagos,

que llegan hasta los Hiperboreos y el mar Oceano?

Todo esto es grande, pero él es el más grande de todos,

no un hombre, sino en verdad, una gran verga parada.

Habrá algo de cierto en los rumores

que susurran que te tragas los crecidos miembros

entre las piernas de los hombres?

Cierto lo es: gritan los huevos reventados del pobre Víctor

y tus labios manchados con la leche que ordeñaste.

Si a alguien le ofende el olor a sobaco,

o si el mal de la gota merecidamente atormenta,

tu rival, que mantiene a tu amada ocupada

es descubierto por ti que esta maravillosamente enfermo con ambos.

Ahora, cada vez que se la culea, te desquitas de ambos:

a ella le agobia el tufo, a él lo arruina la gota.

La originalidad de Catulo consiste en haber sido el primero en haber iniciado la elegía romana con sus rasgos específicos de subjetividad, autobiografismo e intimidad, menos presentes en sus colegas griegos. Influenció a literatos tan grandes como Ovidio, Horacio y Virgilio. Pero su influencia ha sido grande: Venerado en el medievo y hasta hoy día. Carl Orff, músico alemán, que puso música a algunos de los versos encontrados en la abadía de Bura Sancti Benedicti (Carmina Burana), también puso música a los Catulli Carmina, añadiendo un prólogo y un epílogo, de su propia creación. Es la segunda parte del tríptico musical Trionfi al cual pertenecen el famosísimo "Carmina Burana" y "El Triunfo de Afrodita".

Se cree que murió hace unos 4 años, pero su muerte (o no), aún sigue siendo un misterio.

Aufilena, buenas amigas son siempre elogiadas:

Reciben su precio por lo que se proponen a hacer.

Hiciste mal, porque me prometiste,

porque me mentiste, desvergonzada mujer,

porque no me diste a pesar de haber recibido.

Es apropiado como mujer libre cumplir,

o era apropiado como mujer casta

no haber prometido, Aufilena,

pero aceptar dádivas y despues negarse,

muestra una mujer mas voráz que una ramera

que se prostituye a ella misma con todo su cuerpo.

Ave, Cátulo. Tus poemas te harán inmortal.

14/11/10

El ajetreado día de un joven patricio en su villa rústica



“Me preguntas cómo paso la jornada de verano en Etruria. Me despierto cuando quiero, habitualmente a las 6, con frecuencia antes, rara vez más tarde... Reflexiono sobre el trabajo que estoy haciendo y lo hago con gran cuidado, como si lo escribiera palabra por palabra y lo corrigiera... Después llamo a mi secretario, le hago abrir las ventanas y le dicto lo que he elaborado en la mente... Hacia las 10 o las 11 -no subdivido las horas de manera rígida, precisa-, según aconseje el tiempo, voy a la terraza o al atrio, sigo reflexionando y dicto lo que he pensado. Después, subo a la carroza y también en ella continúo haciendo lo que hago caminando o ten­dido. La tensión mental permanece, revigorizada por el cambio. A conti­nuación, echo una cabezadita y doy otro paseo; al final leo algún discurso griego o latino, en voz alta y clara, más por el estómago que por la voz; aun­que, de todos modos, esto sirve también para fortalecer la voz. Doy un nuevo paseo, vienen después los masajes, la gimnasia y el baño. A la mesa, cuando está mi mujer o un par de amigos, hago leer algún libro; tras la cena, la comedia o el sonido del laúd; doy, a continuación, un paseo con mi gente, que incluye también a hombres cultos. De este modo transcurre la velada en discursos varios y agradables, y hasta el día más largo pasa como un soplo... A veces voy a cazar, aunque nunca sin mi mesita para escribir, gracias a ella, aunque no cace nada, siempre llevo a casa algo... También dedico algún tiempo a mis arrendatarios (coloní), aunque, según ellos, no el suficiente; sus quejas labriegas despiertan en mí el deseo de pensar en nuestras ciencias (litterae) y en las actividades o asuntos políticos de la ciudad”.

Carta de Plinio el Joven a Fusco, Ep. 9, 36

7/9/10

Esbozos sobre filosofía




Esta vez, el vivo va a ser mucho más largo, tras repetidas peticiones por parte de muchos de vosotros, que os quejábais de no haber podido hablar con todos los pjs, por tener poco tiempo para vuestros objetivos.
Pero al alargar el tiempo de juego, pueden faltaros temas de conversación, así que para solventar esto, he hecho artículos como el del teatro y ahora os hablaré algo de filosofía, que era uno de los temas típicos tras las copiosas cenas romanas.
No os agobieis por lo largo que es, idlo digiriendo con calma. En esta entrega haré referencia a la evolución filosófica previa a la época del vivo y en un siguiente post, os comentaré las "últimas novedades" que se produjeron en Roma tras la conquista de Grecia.
Espero que os sirva de algo.

“[…] la conversación de sobremesa fue, con la bebida, erudita y amena, pasando de unas en otras pláticas sobre asuntos filosóficos, hasta que la disputa vino a recaer sobre las que se llamaban paradojas de los estoicos; tales como esta: “Que sólo el bueno es libre y esclavos todos los malos”. Aquí, como era natural, contradijo el Peripatético, a quien replicó con vehemencia Catón, y aumentando el tono y la presteza de la voz, llevó muy lejos el discurso, entablando una maravillosa contienda: de manera que a nadie le quedó duda de que su ánimo era poner término a la vida y librarse de los males que le rodeaban. Así es que, acabado el discurso, fue grande el silencio y la tristeza.”
Extracto de la cena con charla filosófica de Catón antes de su suicidio.

Plutarco, Vidas Paralelas, Catón el Joven, LXVII.

Pequeño resumen de las tendencias filosóficas previas al vivo:

1.- Presocráticos. Fueron los primeros en intentar dar una explicación al mundo, eje central de la filosofía en época Antigua. Surgieron en Mileto, ciudad de la Península de Anatolia (actualmente Turquía). Pocos textos se poseen de ellos y tenemos que reinterpretar a los que transmitieron estas tesis (Aristóteles, Teofrasto, etc.). Buscaban principalmente el arjé, principio fundamental de todas las cosas. Eran una mezcla de científicos y lo que actualmente conocemos como filósofos, pues en el Mundo Antiguo, ambos campos se confundían.

Los eleatas serían los primeros en separar del arjé la parte física de la espiritual.

Filósofos Milesios: Tales de Mileto (c. 620-550) fue uno de los considerados “Siete sabios de Grecia”. Consideraba que el arjé era el agua (hygron). Fue el 1º en encontrar un origen común a todo e intentó explicar los cambios de la Naturaleza en base a este principio único, el agua.

Le continuó Anaximandro (610-550) pensó que el arjé debía de ser algo menos concreto que el agua y lo llamó apeiron que se podría traducir como “ilimitado o indeterminado”. Es el primer proceso conocido hacia la abstracción, a excepción de algún papiro filosófico egipcio. Introdujo el concepto de Cosmos, el orden que existe en el Universo y que influyó mucho en el pensamiento posterior.

Anaxímenes (590-525) marca un retroceso, pues vuelve a una sustancia concreta y piensa que el arjé es el aire (pneuma), que es a la vez el alma y el soporte físico.

Pitágoras y los pitagóricos:

Los persas invaden las ciudades jonias (en la costa Oeste de Turquía) y el pensamiento griego se desplazó a la Magna Grecia (colonias fundadas en el sur de Italia y Sicilia). Aunque Pitágoras (570-495) nace en Samos, se traslada a Crotona y fundó allí una especie de colonia de tipo místico, pero que llegó a ser sede de un importante movimiento político.

Es un pensamiento afín con la tradición religiosa órfica, reflejada en su ética salvacionista. Pitágoras introduce la noción de que el alma tiene origen divino y el cuerpo la aprisiona, por lo que es preciso purificarse para alcanzar esta liberación. Este hecho supone la separación entre materia y espíritu y constituye una reacción idealista ante el materialismo milesio. Se abandona la búsqueda del arjé y Pitágoras propone un principio ideal, el número, entendido como la medida y proporción que rige el orden cósmico, como una correlación entre los planetas, las notas musicales, etc. El número es para ellos soporte de la realidad y lo que la determina. Pitágoras ve un mundo regido por la matemática de forma armoniosa. Surge el concepto de vacío.

Jenófanes de Colofón (570-475) es una mezcla de filósofo y poeta. Trabajó como rapsoda en la Magna Grecia y criticaba los mitos y las leyendas de Hesiodo, Homero y todas aquellas cosmogonías que veían las deidades de forma antropomórfica. Para él el arjé era la unidad del ser primigenio, en una onda similar a los posteriores eleatas.

Heráclito de Éfeso (540-470) fue un aristócrata de Asia Menor (Turquía). Opuesto a Parménides, el problema que se plantea es la esencia del ser, continuando el pensamiento milesio. Sigue la regla de “Panta rei” o todo fluye: El Cosmos es dinámico y se manifiestan estos cambios en la superación de los opuestos. El logos es el orden del Universo, pero no concebido de forma estática como con Pitágoras, sino cambiante. Como sustento material del logos, Heráclito elige al fuego, símbolo de la energía y transmutación. Fuego, logos, movimiento y devenir son un único principio, que contiene la unidad de los contrarios. El alma o psiqué, es fuego y participa en el logos.

Parménides y los eleatas. Paralelamente al auge de la escuela Pitagórica, surge en Elea (Magna Grecia) un movimiento filosófico también idealista que consolida la pitagórica: Se intenta separar el mundo físico (mera ilusión) del espiritual. Su principal valedor será Parménides de Elea (nacido en 515) ataca el pensamiento pitagórico aunque recoge su parte espiritualista, pero su principal adversario son los jonios y sobre todo Heráclito. Parménides se opone al movimiento de Heráclito y afirma que existen 2 vías para el conocimiento: la verdad (aletheia) que está guiada por el pensamiento y la del error u opinión (doxá), regida por los sentidos. Fundamenta su argumentación en la 1ª vía y afirma que el único ser real es el que nos ofrece el pensamiento, por tanto el Ser es inmóvil, increado, inmutable, homogéneo, limitado y esférico (pues la esfera es símbolo de la perfección). Destacan también Zanón de Elea (490-430), que con sus célebres paradojas intenta demostrar la imposibilidad lógica del movimiento y Meliso de Samos (S. V) afirma que el Uno no podía ser limitado, pues estaría rodeado por el vacío, que era un No-Ser, ergo el Ser debía de ser infinito.

Empédocles de Agrigento (490-430) fue un aristócrata siciliano que intentó avanzar en los debates entre los eleatas y los jonios. Postula la existencia de los 4 elementos primigenios: agua, aire, fuego y tierra, que forman todo lo existente en base a su mezcla o escisión. La fuerzas que les hacen cambiar son el Amor (unión) y el Odio (disgregación). También habla de que el alma, si ha llevado una vida digna, retorna a su origen divino, el Amor.

Anaxágoras de Clazomene (500-430) que desarrolla su pensamiento en Atenas e intenta conciliar el pensamiento de Heráclito y Parménides. Considera que la realidad está constituida por unas pequeñas partículas (llamadas homeomerías por Aristóteles) increadas e infinitas en número pero iguales entre sí, que se combinan para formar cuerpos gracias al nous, una fuerza basada en la razón o inteligencia y que consiste en el auténtico principio del Cosmos. Supone la base para Aristóteles, aunque le critica la escasa articulación de su teoría.

Demócrito y el atomismo. El atomismo es la tercera de las vías de conciliación de las tesis filosóficas previas, cuyo fundador fue Leucipo de Mileto, que residió a mediados del siglo V en Abdera, donde nació su discípulo Demócrito (460-370) del que es el único que nos han llegado textos. Demócrito fue contemporáneo de Sócrates y los sofistas, pero sigue con las herencias del materialismo milesio. Se diferencia de los eleatas porque admite la existencia del vacío, en el cual se agitan los átomos, que constituyen la esencia de toda realidad sensible. Pero no es precisa un fuerza externa que produzca este movimiento, sino que es inherente al proceso, hipótesis que le distingue de Anaxágoras. Habla del conocimiento tanto a través de los sentidos como a través de la razón. Así, la noción de azar no tiene cabida y no será introducida hasta tiempos de Epicuro. Además desarrolló una doctrina ética en la que dice que el hombre está formado por la materia (phisis), pero también le influye su educación, y gracias a ésta, puede crear su propio destino.

2.- Sócrates y los sofistas: La filosofía de la Polis. En el Siglo V, Atenas se convirtió en el centro indiscutible a nivel político y cultural con el impulso de Pericles, amigo personal de Anaxágoras, el primer filósofo establecido en la polis (ciudad-estado). Tal florecimiento provocó un feed back de pensadores que acudían allí y dieron lugar a un movimiento cultural sin precedentes, que podría ser denominado “la Ilustración Griega”.

Los sofistas. Eran sabios o maestros del saber, pero tienen un significado peyorativo debido a las críticas de Platón. La especulación anterior a ellos se centraba en el “Ser” de la Naturaleza, quedando en 2º plano la reflexión sobre la conducta social del hombre. El desarrollo de la polis provocó la necesidad de establecer unas normas éticas que se fundamentaran en la definición del hombre, así los sofistas se dedicaron a definir la diferencia entre phisis y ley y crear en ésta última unas pautas de conducta que determinaran el comportamiento de los individuos.

Tenían un pensamiento relativista que se plasmaba en las tragedias teatrales de la época, sobre todo las de Eurípides. Protágoras de Abdera (485-410) afirmaba que el hombre era la medida de todas las cosas, ya que los dioses no estaba demostrado que existieran debido a la falta de datos y a la corta vida humana (tratado “Sobre los Dioses”), afirmación que le condujo al destierro. Gorgias (480-390) acentuó este relativismo y adoptó una actitud nihilista (negación) con respecto al conocimiento, con lo que pasó de filosofar al mero ejercicio retórico.

De todas formas, estos pensadores adoptaron una actitud ética y didáctica de gran altura e incluso los diálogos Platónicos respetan esta vertiente. Compartían con Demócrito la idea de que el hombre podía alcanzar la libertad a través de la educación, que permitía llegar a la areté (virtud) y contribuyeron al desarrollo de la lingüística y de la filología. Pródico introdujo avances en el campo del estudio de la religión.

Sus continuadores (segundos sofistas) cambiaron de estilo y la dialéctica se convirtió en retórica por influjo de Gorgias y el recto juicio se sustituyó por el ardid lingüístico, pues más que el conocimiento deseaban inculcar técnicas para el éxito individual. Ante esta actitud se alzó Sócrates, que no aceptaba esto ni el relativismo de Protágoras y Gorgias. A pesar de ello se considera que los sofistas mencionados (y otros como Hipias o Trasímaco) contribuyeron al desarrollo cultural de su siglo y provocaron la reacción idealista de Platón.

Sócrates (469-399) y su discípulo Platón (428-347) constituyeron un hito en la especulación filosófica, pero sólo tenemos la obra de Platón para conocer a ambos (y algún testimonio de Jenofonte, Aristófanes y otros que lo mencionan). Su pensamiento constituye básicamente una reacción ante el pensamiento sofista. También buscan la areté (virtud) basada en la razón, pero niegan que su fundamento se halle sólo en el ámbito humano y social, sino que debe de estar situada por encima de la contingencia temporal.

El método que utiliza Sócrates es la “ironía socrática” en la que plantea al oponente determinadas preguntas que va refutando a través de la razón, hasta llegar a las conclusiones deseadas, pues piensa que existe una verdad a la que se puede llegar a través del conocimiento. Hace referencia a un daimon interno, que permite distinguir el bien del mal. Sócrates parece buscar el perfeccionamiento moral, pero limitando la libertad individual. El episodio de su muerte parece refutar su grandeza moral. Su objetivo principal sería establecer una ley ética basada en criterios inmutables que todo hombre, si se esfuerza, podría hallar en su interior, lo que supone las creencias de Protágoras.

Las escuelas socráticas. Influidos por Sócrates hay 3 escuelas: Los cirenaicos, los megáricos y los cínicos.

La Escuela cirenáica fue fundada por Aristipo de Cirene (435-360) supone en cierta medida el intento de conciliación del relativismo de los sofistas con el logos socrático. Para ello establecieron una teoría hedonista, basada en el placer como bien supremo, pero controlado por la inteligencia.

La Escuela megárica fue fundada por Euclides de Megara (nacido en 400) que identifica el bien socrático con el Uno de Parménides, lo que le condujo a una dialéctica negativa y dogmática.

Los cínicos fueron representados por Antístenes (445-370) que recoge la ética socrática como un arma para llegar a la virtud (areté), eliminando lo accesorio. Igual que los cirenaicos, predicaban la Autarquía, la autosuficiencia del sabio. El discípulo de Antístenes, Diógenes de Sínope, utilizó la ironía al extremo, que instigó una vida natural y criticó severamente las convenciones y tradiciones sociales.

3.- Platón (428-347) fue un aristócrata ateniense que entró en el círculo de Sócrates tras un breve periodo con Cratilo. En el 387 se instala de nuevo en Atenas, tras la muerte de su maestro y funda la escuela de la Academia, que permaneció activa hasta el 529 d. C., año en el que fue clausurada por un decreto de Justiniano. Sus obras están escritas en forma de diálogos y se encuentran bien conservadas. Cuando se suicidó Catón, se cuenta que estaba leyendo obras de Platón, a pesar de ser un estoico.

Metafísica y conocimiento: La teoría de las ideas.

La teoría del conocimiento. Platón intentaba elaborar un sistema completo y coherente inspirado en las concepciones éticas de su maestro. Dice que es posible conocer el mundo a través de los sentidos (doxá) pero no a la esencia real e inmutable de las cosas. Pone ejemplos como los valores (justicia, bien, etc) que no nos llegan por la vía de los sentidos, al igual que los conocimientos matemáticos. Las ideas sólo pueden ser conocidas a través del raciocinio y el razonamiento filosófico, que elimina las trabas del alma para permitirle acceder al mundo de las ideas.

La teoría de las ideas. Platón intenta establecer las características del mundo de las ideas y su relación con el mundo de los sentidos. Hace referencia a un demiurgo o dios artesano creador del mundo real, que no es más que una metáfora mítica para hacerse entender, aunque tendría mucha influencia en los neoplatónicos como Plotino. Jerarquiza las ideas y en la cima está el Bien, luego se encuentran otras como la Belleza, la verdad o la simetría, los valores morales, los conceptos matemáticos y los arquetipos humanos ideales. Dichas ideas son objetivas e independientes del espíritu humano, aunque posibilitan nuestro conocimiento y son la estructura del Cosmos, cuya razón última de ser es el bien. Los objetos del mundo real son meras copias imperfectas de las ideas, de ahí la diferencia entre razas (humanas, animales o vegetales), de ahí la necesidad de escapar a la falsa vía de los sentidos para llegar al conocimiento verdadero.

El alma. Platón se vio obligado a teorizar sobre el alma, con raíces pitagóricas. En “La República” afirma que está dividida en 3 partes: la irascible y la sensitiva (irracionales) y la inteligible, que es racional e inmortal y permite el acceso al mundo de las ideas.

Ética y política. Su ética está basada en la de su maestro Sócrates. Su fin supremo es la contemplación de la idea del Bien, a la que tiene que llegar el hombre por medio de la educación, para librarse de los errores del conocimiento sensorial. Sabiduría y virtud son uno. Aplica su ética a la política y propone en “La República” el gobierno de los mejores, constituido por una minoría de sabios filósofos (alma inteligible), cuyos conocimientos permitirían el mejor gobierno de la sociedad. Por debajo de ellos se encuentran los guerreros (alma irascible) y por último los trabajadores (alma sensible). Basa este sistema en la división tripartita del alma y lo denomina Aristocracia. Otras formas posibles de gobierno como la oligarquía y la timocracia sólo son corrupciones de la aristocracia. La democracia implica el gobierno del pueblo, que no está capacitado para ello y la tiranía o gobierno de un solo hombre, no garantiza que éste no haga valer sus intereses por encima de la sociedad. El carácter utópico de esta teoría y los fracasos políticos del filósofo en Sicilia, condujeron a terminar sus días en el escepticismo político.

4.- Aristóteles (384-322) era hijo del médico oficial de la corte de Macedonia. En el 367 ingresó en la Academia de Platón, donde estuvo 20 años y más tarde fue preceptor de Alejandro Magno. En el 335 fundó su propia academia el Liceo o Peripato, que dirigió hasta su muerte. Su obra nos ha llegado sobre todo en forma de apuntes de clase del Liceo y abarcan todas las ramas del saber: Física, biología, psicología, retórica, ética y política.

Dividió las ciencias en 3 clases: Las teoréticas, encargadas del conocimiento; las prácticas, con el objetivo de proporcionar las conductas adecuadas y las técnicas que estaban centradas en las artes. Pero hablaba de una disciplina previa, la Lógica (o analítica) que tenía como fin el estudio del pensamiento y de lo necesario para un conocimiento verdadero.

Lógica aristotélica. Está basada en 3 elementos: el concepto, el juicio y el razonamiento. El concepto es la esencia real de una cosa, siendo el sujeto lo permanente y los predicados serían lo cambiante. Los juicios son agrupaciones de conceptos para poder afirmar algo sobre la realidad. El razonamiento es el culmen del proceso y podía ser deductivo o inductivo.

El elemento fundamental de este razonamiento deductivo es el silogismo, que permite a través de 2 premisas o afirmaciones verdaderas con dos términos, deducir una tercera. Ej: Premisa 1: Sócrates es un hombre. Premisa 2: Todos los hombres son mortales. Conclusión: Sócrates es mortal. Pero esta deducción supone un previo conocimiento o razonamiento inductivo (hay que observar que todos los hombres son mortales, siguiendo el ejemplo previo).

Filosofía de la naturaleza y metafísica. Aristóteles se enfrenta a la doctrina platónica de las ideas, sobre todo en 2 puntos: La incapacidad de explicar el mecanismo de participación de las cosas sensibles respecto a las ideas y la nula explicación ofrecida ante el problema del cambio. Por ello, intenta superar estas deficiencias con su teoría.

El Ser no es la idea, sino lo singular, lo concreto tal y como lo conocemos y tiene 4 causas: La material (de lo que está hecho), la formal (la esencia, el carácter), la causa eficiente (la que le permite llegar a ser) y la causa final (su fin, su razón de ser).

Establece una 1ª división entre materia y forma. Todo está compuesto de estas dos vertientes, pero a diferencia de Platón niega que la forma pueda percibirse sin la materia, pues son 2 partes indisolubles del ser. A esta doctrina se la ha denominado hilemorfismo. El filósofo establece una distinción paralela entre potencia y acto, sin la una no existe el otro. Constituyen la relación entre lo que puede llegar a ser y lo que es. Este hecho implica que hay cambio perpetuo, y todo cambio ha de tener una causa, un motor externo a él y la causa a su vez, ha de tener otra. En esta cadena de causas, se debe de llegar al motor inicial, que ha de ser inmóvil, pues si no necesitaría otra causa y además, eterno.

Pero no define al motor inicial (o acto puro, pensamiento que se piensa a sí mismo) que pone en marcha todo el proceso y lo resuelve como el propio anhelo del Cosmos en una especie de explicación teológica que recuerda a Platón.

Basándose en estos conceptos, Aristóteles establece su teoría del Universo: La Tierra es el centro, además está en mundo sublunar o de la experiencia, rodeado por una serie de esferas celestes, tras las cuales se halla el primer motor inmóvil y su biología, de la que todo lo orgánico posee un alma, aunque es diferente a la nuestra.

Psicología. Supone una continuación de sus concepciones biológicas. El hombre tiene un alma vegetativa (como los vegetales), una sensitiva (como los animales) pero tiene también racional, que le permite la abstracción y el razonamiento a través de la información aportada por los sentidos. Este entendimiento no es innato ni anterior como decía Platón, pero sí inmortal de una forma universal y no individual. Es una doctrina bastante compleja y con deficiencias, producto de la incapacidad para superar el dualismo y originó en el periodo escolástico (mucho posterior) una ardua polémica interpretativa.

Ética y política. En el terreno ético, Aristóteles considera que el bien sólo se consigue desarrollando la propia esencia y concretamente en el caso del hombre, ejercitando sus facultades racionales. Este hecho se puede llevar a cabo de dos maneras: Mediante el ejercicio de las virtudes morales y mediante las virtudes teoréticas. Estas últimas son las propias del entendimiento, pues consisten en la vida contemplativa y en el goce de la sabiduría y suponen la más alta actividad ética. La felicidad (eudamonía) es el resultado de la vida virtuosa, pero no es el fin.

Afirma que “el hombre es un animal social por naturaleza” y que la política no es más que la ordenación social en polis y cuya función ha de ser garantizar la moralidad ciudadana y la justicia, por medio de una educación y una constitución basada en el bien común. Dice haber 3 formas justas de gobierno: Monarquía, aristocracia y república, pero sólo si los gobernantes no hacen prevalecer sus intereses sobre la comunidad, pues entonces se degenera en tiranía, oligarquía y demagogia respectivamente. Prefiere la república moderada con el predominio de la opinión ciudadana en el gobierno.

5.- Las filosofías helenísticas. El Helenismo es el periodo cultural que se inicia con Alejandro Magno, que implicó grandes cambios: Se amplió sus horizontes y el cosmopolitismo y el comercio, favorecieron el abandonar las ataduras de la rígida polis. Las nuevas escuelas filosóficas buscaban proporcionar al hombre seguridad y una forma de vida, acorde a los nuevos valores. Los trabajos de filósofos anteriores (Aristóteles, Teofrasto y Estratón de Lampsaco sobre todo) condujeron a la especialización de los campos del saber y redujo la amplitud de la filosofía. También influyeron los pensadores orientales en los griegos.

Estoicismo. Fundada por Zenón de Citio (335-265) y toma su nombre de la Stoa de Atenas, lugar en donde impartía sus clases. Sus principales discípulos fueron Cleantes (310-235) y Crisipo (280-204). Los estoicos poseían una teoría de la realidad especialmente materialista y afirmaban que el mundo estaba regido por un principio universal o pneuma, inspirado en el logos de Heráclito. De acuerdo a esta teoría, elaboraron una doctrina sensualista del conocimiento, ya que consideraban que el alma tenía un componente material. Negaban el azar, pues el pneuma constituye un elemento ordenador del cosmos, que a su vez provocaba un ciclo eterno de destrucción y renacimiento. La ética estoica, inspirada en estas concepciones, afirma que el objetivo de una vida elevada ha de ser la conformidad con el orden universal, que no podía ser cambiado. La vida elevada se conseguía a base de la renuncia a las pasiones y el cultivo del conocimiento, que procuran la apatía o falta de pasión, ideal del sabio autosuficiente. También fueron protagonistas de avances en lógica y lingüística y su influencia perduró largamente. Catón fue un discípulo de los estoicos, pero se le puede calificar de cualquier cosa excepto de apático.

Epicureismo. Epicuro (341-270) fundó esta escuela hacia el 323 en Atenas en el llamado Jardín de Epicuro. Su doctrina estaba basada en el atomismo de Demócrito, aunque introduce el elemento del azar, ya que afirmaban que la trayectoria de los átomos podía sufrir de forma fortuita y arbitraria desviaciones de su trayectoria o clinamen. Su intención con ello era negar la posibilidad de todo determinismo o logos ordenador del mundo, lo cual les enfrentó a los estoicos, aunque coincidían con ellos predican una ética alejada de las pasiones para lograr la ataraxia o imperturbabilidad. Por ello, afirman que había que buscar el placer, pero simplemente como ausencia de dolor. La vida austera y sencilla predicada por Epicuro, en el que el cultivo de la amistad sustituye a los “apetitos impuros”, tiene como fin evitar el temor al sufrimiento y a la muerte, para alcanzar, por medio del perfeccionamiento de la virtud, la eudamonía (felicidad). En Roma alcanzará fama el epicúreo Lucrecio.


Escepticismo. Fundada por Pirrón de Elis (360-270) pero alcanza su plenitud paradójicamente con dos rectores de la Academia Platónica: Arcesilao (315-240) y Carnéades (215-125), que recuperaron el concepto de la ironía socrática y la usaron para criticar el dogmatismo estoico. Fundan su doctrina en la teoría del conocimiento y niegan la posibilidad de establecer juicios universales, ya que consideraban que sólo conocemos lo particular. Criticaron todas las concepciones dogmáticas y postularon la necesidad de “la suspensión de juicio”, la indiferencia o diaforía. En el terreno ético se traduce en la búsqueda de la ataraxía epicúrea.

Fuente: Varios autores. Humanidades. Ed. Cultural. Madrid. 1989.