Mostrando las entradas con la etiqueta sociedad romana. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta sociedad romana. Mostrar todas las entradas

3/5/11

Roma sigue viva



Pues sí. No me había dado tanta cuenta de este hecho hasta comenzar a informarme sobre la época, que tenía casi olvidada. En este post sólo quiero dar constancia de la vigencia de Roma aún hoy, pues fue (junto a la Grecia clásica) los fundamentos de en lo que nos hemos convertido y actualmente, estamos rodeados de elementos de esa Roma que vamos a recrear juntos, de los cuales, voy a señalar unos pocos.

Alea jacta est, así que empiezo hic et nunc:

Culturalmente, el derecho romano, aunque en escasa medida, sigue siendo influyente en la carrera de Derecho, pues una de las grandes aportaciones romanas fue su complejo sistema judicial, que en un principio se basó en Grecia, pero luego alcanzó cotas de complejidad inimaginables. También heredamos cosas de su sistema político.

http://en.wikipedia.org/wiki/List_of_Roman_laws

No hablemos de infraestructuras…aunque ya en época Minoica (griegos del 2000 AC) existían sistemas de cloacas, nadie como los romanos supo usarlos. Fuentes, acueductos, cloacas, baños, etc. Y vías romanas, que los más modernos ingenieros usaron para superponer sus carreteras y autovías. Un ejemplo de sus aciertos a la hora de elegir recorridos está cerca: En Barcelona capital tenemos la Vía Augusta (1500 Km. En total) como una calle más. Puentes que aún perduran (como en Mérida), miliarios que marcaban distancias como precursores de las señales viales, túneles que atravesaban montañas, etc.

Monumentos grandiosos, arcos de triunfo, miles de templos tan sólidos que a pesar de las guerras, la violencia, el vandalismo y el “progreso” han resistido como bastiones del mundo romano, ese pequeño pueblo campesino que se erigió como dueño del mundo conocido.

Los nombres de los planetas y de los días de la semana, hacen honor a los dioses de su panteón (y al griego). El actual calendario y sus meses (Julio, Agosto tras la reforma de César) aún siguen rigiendo nuestras vidas. La palabra siesta: tan española costumbre es herencia de la pequeña cabezada que daban en su hora “sexta”.

Los descubridores de Atapuerca, bautizaron a la nueva especie de Homo, como Antecessor, una especie de explorador de reconocimiento que iba siempre delante de los ejércitos romanos.

Hay infinidad de ejemplos. Seguro que a vosotros se os ocurre alguno más que podáis aportar.

En lo social, han perdurado más cosas de las que creemos. Os copio este resumen de un trabajo realizado en la UIB:

Hacer los cuernos, sacar la lengua tienen más de dos mil años antigüedad. Un innovador estudio de la Universidad de las Islas Baleares (UIB) y de Barcelona ha recogido 110 gestos de la época romana que perduran en nuestros días.

Uertere pollicem” resonó en el Coliseo. El emperador acababa de ordenar la muerte de uno de los gladiadores. Pero, ¿sacarse la lengua significaba burla? ¿Hacer los cuernos resultaba grotesco? ¿Había algún gesto que escondiera intención seductora? Vamos a verlo…

Orejas

En España, Italia, Brasil, Uruguay y Argentina es común felicitar los aniversarios estirando de las orejas a los cumplen años. El origen de esta costumbre está en la época romana. Antiguamente se hacía un gesto muy parecido: se tocaba el lóbulo de la persona a la que habían de recordarle algo. Asimismo, también se tocaban su propio lóbulo cuando querían hacer memoria. Por ello, hoy se tira de la oreja cuando alguien cumple años: para recordarle el tiempo pasado.

Silencio

“Pero él, llevándose el índice a los labios, atónito por el miedo, dijo: calla, calla”. Se trata de un texto de Apuleyo, concretamente de Las metamorfosis (la única novela romana que ha sobrevivido entera), que ha dado cuenta de un gesto muy común entre nosotros, el de imponer silencio.

Aprobación

Uno de los emblemas más interesantes es el del gesto que hacían los romanos a la hora de afirmar o negar. Para comunicar aprobación se hacía lo mismo que ahora: mover la cabeza arriba y abajo. No obstante, la sorpresa ha llegado al investigar la negación. Aunque los romanos conocían el movimiento lateral de izquierda a derecha, no era éste el que utilizaban normalmente para decir no, sino que tiraban la cabeza hacia atrás. Lo más curioso es que este emblema existe todavía en la Italia meridional, al sur de Nápoles; como también perdura en Sicilia, Malta, Grecia y Turquía.

Números

Los romanos podían expresar con los dedos cualquier número entre el uno y un millón. El sistema consistía en representar las unidades con dieciocho gestos distintos realizados con los dedos de la mano izquierda (el corazón, el anular y el meñique expresaban las cifras del uno al nueve, y con el pulgar y el índice las decenas). Con la mano derecha se expresaban las centenas y millares mediante 18 gestos. La posición de las manos respecto al pecho, el ombligo o el fémur expresaban las decenas y centenas de mil. Para el millón se entrelazaban las manos.

Un ‘tanto’

Levantar el dedo corazón manteniendo la mano cerrada era un gesto obsceno que intentaba reproducir un pene erigiéndose desde el escroto. “¿También tú te burlas de mí, ladrón, y me muestras el dedo impúdico cuanto te amenazo?”, reza un poema romano.

Chasquear los dedos

En latín se llama crepitus digitorum, el gesto de chasquear los dedos servía para enviar una señal a alguien, para que hiciera alguna cosa que ya se sabía. Tíbulo lo nombra en sus Elegías, como la manera de ordenar a su mujer que le abra las puertas de casa.

Los cuernos

Existe un mosaico del siglo VI d. C. con un personaje que hace el gesto de los cuernos con una mano: levantar los dedos meñique e índice con el puño cerrado. Su significado variaba si se hacía hacia arriba o hacia abajo. De ésta última manera significaba, como hoy, alejar el mal. Es, por tanto, un gesto de protección, como también lo es cruzar los dedos índice y corazón. Eran símbolos de defensa ante el mal de ojo.

Corta, corta’

El gesto en tono de burla para advertir a alguien que pare de hablar cuando su verborrea se hace insoportable permanece igual hoy. Consiste en mantener los dedos juntos y estirados horizontalmente y juntarlos y separarlos alternativa y rápidamente del pulgar. (Hacer una especie de tijera.)

Piernas cruzadas

Sentarse con las piernas cruzadas era considerado maléfico en la antigua Roma. También lo era sentarse con las manos entrelazadas y colocadas sobre una rodilla o con los dedos entrelazados. En concreto, estas posturas podían perjudicar algunos procesos como el parto (estaba prohibido sentarse así delante de una mujer embarazada) o la toma de decisiones en una reunión.

Tocarse la barba

Para los romanos, el que se palpa la barba, habla calmosamente. La costumbre de afeitarse con un barbero no comienza hasta el siglo II a. C. La doctora Fornés afirma que “de hecho, los primeros barberos, procedentes de Sicilia, llegaron a Roma el año 300 a. C., aunque los romanos ya se afeitaban solos mucho antes”. Nota del máster: Escipión el Africano fue el primero (del que haya testimonio) en aparecer afeitado en una moneda, moda que pronto siguieron todos. Cicerón le echaba en cara a Clodia las barbas de sus salvajes ancestros.

Cabeza alta

Los discursos del dictador italiano Benito Mussolini recogían gestos de la época romana. Se refiere a ello Petronio, cuando habla de un personaje que sabe que recibirá una herencia y estaba orgulloso de su recuperación moral y económica. De esta manera, levantando la barbilla, manifestaba su orgullo.

Tocarse la nariz

Este gesto no es hoy, como tampoco lo era en la antigua Roma, señal de buena educación. Los romanos consideraban que mantener la nariz limpia era símbolo de buena educación. Sonar a otra persona era un gesto con otro significado: tratarlo como a un niño.

Sacar la lengua

Estaba prohibido sacar la lengua, incluso cuando se tosía, y pasarse la lengua por encima de los labios. Estos gestos podían dar a entender a otra persona que se estaba invitando a una relación más íntima. No obstante, sacar con fuerza la lengua se entendía como una burla. Las primeras manifestaciones que los investigadores han encontrado sobre ello se refieren a “irreductibles” galos que se burlaban de los romanos. Aún así, parece que el gesto ya se hacía en las culturas mediterráneas antiguas, como indica un pasaje de la Biblia (Isaías 57,4).

‘Exquisito’

Juntar los dedos índice y pulgar, y besarlos se realizaba como gesto a las estatuas de dioses o al entrar en lugares sagrados. Hoy se utiliza tanto para lanzar un beso a alguien como para expresar satisfacción ante una cosa que ha gustado mucho.

Besar en la boca

En la antigua Roma era común que el amante o un familiar del moribundo le besase en la boca, para recibir el alma de la persona que dejaba este mundo. Esto se puede trasladar también hoy en día. La prensa coincidió en interpretar el beso de Madonna a Britney Spears como el traspaso de un cetro: el de reina del pop. (Os juro que YO NO he escrito esto último.)

Orejas de asno

“Imitar con la manos unas orejas blancas”. Mostrar las palmas de las manos con el pulgar tocando las orejas y moviendo los dedos, también significaba burla hace dos mil años. Para los romanos, era imitar las orejas de un asno.

http://www.imperioromano.com/blog/?p=521

Un par de aportaciones mías de gestos vigentes hoy día:

Enemistad

Se manifestaba dándose la espalda mutuamente, tras una rencilla, discusión, etc. A modo de Stefan Zweig y Lars Koening…Los afectados sabrán a qué me refiero.

Signos “secretos” de ligue

Era común en los baños masculinos que los hombres que ofrecían sus servicios sexuales de forma discreta, se rascaran la cabeza con un dedo, para indicar su ofrecimiento.

El lenguaje está lleno de latinismos, ya sean literales o traducidos. Podría suponerse como algo normal, siendo como es el castellano una lengua de origen latino, pero va más allá, debido a la vigencia de tantos términos e ideas comunes, entre los españoles de la generación de los ordenadores y los romanos de hace 2000 años. ¿Cómo hemos llegado a usar su famoso lema del divide y vencerás (divide et impera), desde su uso político, con defensores tan brillantes como Maquiavelo, hasta un algoritmo muy útil en informática? ¿O por qué Kant, en plena Ilustración, decidió que su lema sería el “sapere aude” (atrévete a saber)? Porque eran una gran civilización y la base de lo que somos, como comentaba más arriba, y en más aspectos de los que somos conscientes. Incluso en terrenos más friks: ¿quién vigila a quién nos vigila? (quis custodiet ipsos custodes) El famoso lema de Watchmen no es nuevo…sino de Juvenal, un famoso escritor latino, como muchos sabréis.

Como el latín fue la lengua de expresión cultural y científica en Europa hasta el siglo XVIII, estas locuciones han pervivido en el lenguaje jurídico, técnico, religioso, médico, intelectual -Bis dat qui cito dat: "El que da rápido da dos veces." Cervantes (Don Quijote)-y científico.

Ámbito universitario: Alma mater (centro de estudios, mal usado como el centro de algo), aula magna, campus, cum laude, curriculum, honoris causa.


Os copio una URL que tiene algunas citas también en griego: http://recursos.cnice.mec.es/latingriego/Palladium/5_aps/esplap20.htm

Y no olvidéis la Wiki (locuciones latinas) y el post que hice hace unos días con expresiones latinas.

Incluso cuando morimos, un in memoriam y un Rip (requiescat in pacem, descanse en paz) y a la fosa…Los romanos aún siguen vivos.

Espero no haberos aburrido ad nauseam y que os sea de utilidad en el vivo.

Os recuerdo que tras el vivo, subiré aquí y al Facebook, algunas de las mejores fotos y os recomiendo llevar un pen para descargarlas el domingo.Cuando termine todo, subiré algunas conclusiones a este blog y podréis preguntar todo aquello que se os quedara pendiente.

Nos vemos en Roma!!!

P.

2/5/11

Virtudes e insultos Romanos


Salve!!!
Para rematar un poco la caracterización de los Pjs del vivo, voy a tratar lo mejor y lo peor de la sociedad romana. En primer lugar os remito a este artículo de la wikipedia, que aunque es escueto, os permitirá comprender algo del Mos Maiorum romano.
Los romanos triunfadores o virtuosos, que hubiesen realizado alguna hazaña pública importante (sobre todo militar), podían recibir las Phalerae, que podríamos traducir por "condecoraciones o "escarapelas". Es lo que conseguiréis vosotros en los juegos de influencia, si demostráis vuestra valía.
A continuación, os copio un fragmento del libro de Coleen Mc Cullough, en donde se hace referencia a dos de estas apreciadas virtudes.

-Sí que he aprendido -admitió Pompeyo indolente. ¡Vamos, Varrón, ya sé que estoy convirtiéndome en el partidario más apreciado de Sila, pero también soy capaz de entender que necesite a otros! Aunque puede que tengas razón -añadió-. Es la primera vez en mi vida que tengo tratos con un comandante en jefe que no sea mi padre. Mi padre era un gran militar, pero lo único que contaba para él eran sus tierras. Sila es distinto. -¿En qué sentido? -inquirió Varrón con curiosidad. -A él le importa poco casi todo... ni siquiera nosotros a quienes llama legados, colegas o lo que mejor le parezca. Ni siquiera sé si le importa Roma. Lo que a él le importa no es nada material: ni el dinero, ni las tierras, ni aun la magnitud de su auctoritas o su reputación pública. No, para Sila eso no tiene importancia. -¿Y qué es lo que le importa? -insistió Varrón, fascinado por el prodigio de que un Pompeyo profundizase más que él. -Quizá su dignitas -contestó Pompeyo. Varrón se puso a pensarlo detenidamente. ¿Tendría razón Pompeyo? Dignitas! El don más intangible de cualquier noble romano era la dignitas. La auctoritas representaba el ascendiente, la magnitud de su influencia pública, su capacidad para influir en la opinión pública y en las entidades públicas desde los sacerdotes a los encargados del Tesoro. La dignitas era distinto. Era una cualidad profundamente personal y exclusiva, aunque se proyectaba sobre todos los aspectos de la vida pública del individuo. ¡Qué difícil de definir! Claro, por eso existía, precisamente, la palabra. La dignitas era... ¿la magnitud del efecto que causaba alguien... el grado de su gloria? La dignitas resumía lo que un hombre era, como persona y como miembro destacado de la sociedad. Era el conjunto de su orgullo, su integridad, su fidelidad, su inteligencia, sus hazañas, su habilidad, su saber, su posición, su valía como hombre... La dignitas perduraba tras la muerte, era el único medio con que contaba el individuo para triunfar de la muerte. Sí, ésa era la mejor definición. La dignitas era el triunfo del hombre sobre la extinción de su ser físico. Y vista bajo esa perspectiva, Varrón pensó que Pompeyo tenía toda la razón. Si algo importaba a Sila era su dignitas. Había dicho que vencería a Mitrídates; que regresaría a Italia y se vengaría; que restablecería la república en su forma tradicional. Había dicho esas cosas y tenía que hacerlas para que no mermara su dignitas. Y de algo externo a su persona extraía la fuerza para cumplir su palabra. Y una vez cumplida quedaría satisfecho. No podía descansar hasta no haberlo logrado. No descansaría. -Diciendo eso -comentó Varrón -, le has prestado a Sila el último favor. -¿Cómo? -preguntó Pompeyo, con un brillo de perplejidad en sus ojos azules. -Quiero decir -replicó Varrón vocalizando despacio- que acabas de demostrarme que Sila no puede perder. Él lucha por algo que Carbón ni siquiera entiende. -¡Ah, sí, desde luego! -añadió Pompeyo alegremente.

Y ¿por qué no?, se puede dar el caso de necesitar insultar a alguien...aunque preferiría el refinamiento, hay algunos Pjs que son más rudos y les viene bien el saberlo. Os pongo una traducción aproximada de algunos términos y os recomiendo que echéis un ojo a este artículo.
Cunnus=Coño!!
Mentula!!, Verpa=Polla!!
Fellator=Mamón!!
Merda!!=Mierda!!
Parvus, pusillus=Pequeñajo, pusilánime.
Rusticus=Campesino. (Aunque los aristócratas romanos, tenían un especial cariño por la vida rural, a la que asociaban con el retiro de la vida pública, los placeres sencillos, etc, pero se podía usar como término despectivo, con un significado similar a lo que ahora denominaríamos "paleto".)

Usad estos conocimientos con moderación!!!
P.

28/4/11

Supersticiones romanas y adivinos diversos


Este artículo es un poco puzzle de diversas costumbres e instituciones, relacionadas con los métodos adivinatorios. Ya os hablé algo del augur, etc, pero creo que abundar en este tema puede resultar de interés para ciertos pjs y situaciones que puedan darse en el vivo, así es que ahí vamos!!

Supersticiones diversas:

Fortuna: Es la diosa Romana del destino, se la representa con el cuerno de la abundancia, es ciega y tiene un timón de navío o una esfera, símbolo de lo universal. NO representaba para ellos la superstición, sino que era una diosa más del Panteón y adorada desde tiempos remotos, probablemente desde época de Servio.

Los martes eran días nefastos, pues al estar dedicados a Marte, dios de la guerra, se pensaba que cualquier cosa de relevancia, podía acabar en desastre. De ahí la frase: Martes, ni te cases ni te embarques.

Los romanos creían que las serpientes daban buena suerte, por eso las pintaban en las paredes. Augusto las usaría en su imitatio de Alejandro Magno, haciendo una profecía posteventum sobre su nacimiento, en la que Atia soñaría con estos animales.

Nombre esotérico de Roma: Los nombres, en las sociedades antiguas, tenían un gran poder. Las tradiciones orientales hablaban de que aquel que conociera el nombre real de una persona, tendría un gran poder mágico sobre él. Por ello, los egipcios envolvían en cartuchos de protección mágica el nombre de sus reyes y reinas.

Tanta fuerza tiene esta tradición, que ha pasado a leyendas y cuentos como el de Rumpelstinkin.

Pues los romanos, no fueron menos y creían que el decir en voz alta el nombre esotérico de Roma (Roma dicho al revés=Amor), era un insulto a los dioses y se podían suceder calamidades tras citarlo.

Epilepsia

De epí-lambáno dicen todos los etimologistas, que procede esta palabra. La preposición epi significa sobre, encima, por oposición a hypó = debajo. Como prefijo, puede funcionar de intensificador. Si pasamos a lambáno, el primer significado es tomar, y por derivación poseer, coger con violencia, apresar, ser poseído (por la enfermedad, por el furor, etc.). Ménos éllabe zymón = la ira poseyó su espíritu; tomar posesión de algo o alguien, ir contra alguien.

Hacer un repaso a los nombres y la consideración que ha ido teniendo esta enfermedad a lo largo del tiempo, puede ayudarnos a adivinar el significado de epilepsia. Morbus sacer (y también morbus divinus), es una de sus líneas de denominación. Significa enfermedad sagrada; su importante componente psíquico la sitúa en la categoría de las enfermedades divinas (zéia manía = divina locura). Aunque al adjetivo “sagrado” se le dio la vuelta completa y referida a males, significaba males o enfermedades enviadas por los dioses, es decir las más terribles.

A la forma más grave se la conoció también, en efecto, con el nombre de gran mal (y con el de pequeño mal a la más leve). Morbus herculeus, la enfermedad hercúlea, fue llamada también en la antigüedad, quizás por la extraordinaria fuerza, que desarrollan los enfermos bajo los efectos de un ataque de epilepsia. Se la llamó también en Roma morbus comitialis (enfermedad de los comicios) porque éstos se suspendían en cuanto alguien de la asamblea caía atacado por la epilepsia. Al que sufría de esta enfermedad o caía fulminado por un ataque se le llamaba comitialis (compartía nombre con el homo comitialis, que era el votador profesional, que vendía su voto en los comicios).

A la misma línea pertenece la denominación de morbus sonticus, que significa enfermedad grave (referido en especial a la epilepsia); el morbus sonticus, era en general toda enfermedad lo bastante grave como para constituir una excusa legal que justificara la gran superstición de los romanos (lo más probable es que tanto en cuanto a los comicios, como en cuanto a los juicios, la suspensión ante un caso de epilepsia se debiera al citado carácter supersticioso de los romanos, que lo considerarían una intervención divina, para castigar sin necesidad de juicio –sons, sontis significa perjudicial, nocivo, culpable, criminal-). Se la llamaba también morbus caducus (y caducarius o caducus homo al epiléptico) probablemente en el sentido que actualmente damos a la expresión "enfermedad terminal", enfermedad que lleva a la muerte. Muchos nombres para una enfermedad.

Si tenemos en cuenta que epileptéuomai es estar poseído de furor; epileptós es el cogido in fraganti, el que es atrapado por un gran mal, el epiléptico; y que epileyiv es la acción de coger a alguien, de tomar posesión de él, bien puede ser que los griegos pensaran en el fenómeno de la posesión, al denominar la epilepsia y que los romanos les siguieran a su manera. Y los judíos entendieran de esta última forma a la epilepsia, ya que interpretaban los ataques de epilepsia como manifestaciones de la posesión diabólica; creencia que pasó al cristianismo y se intentó remediar mediante exorcismos.

Adivinación:

Había dos tipos, la “inspirada” o sortes, de influencia Griega. No estaba muy valorada entre los romanos, excepto los Libros Sibilinos, máxima expresión de este tipo de mancia.

El otro tipo era considerado más una técnica que un arte mágico, era la adivinación inductiva o deíctica, basada en la idea de que los hombres eran capaces de conocer la voluntad divina si sabían interpretar correctamente sus señales, que podían ser desde la caída de un rayo, ruidos extraños o el nacimiento de un ser deforme. Estaba regulado por el ius augurale o derecho augural, que explicaba de forma precisa el significado de cada señal observada.

Cuando esta señal se manifestaba de forma auditiva, se hablaba de omen y solía achacarse a una homofonía o a algún juego de palabras. El más famoso es de de Craso que oyó como un vendedor de fruta dijo “cauneas!” (higos de cauno), homófono de la expresión “Caue ne eas!” (¡cuidado, no vayas!), pero Craso no les prestó atención y sufrió una tremenda derrota en Carras frente a los Partos, en donde perdió su vida y murieron miles de legionarios romanos, entre los que también se encontraba su hijo, dejando viuda a la futura Quinta Pompeya.

Era mucho más habitual el recibir señales de tipo visual, conocidos como auspicium o contemplación de las aves, debido a que la ornitomancia era la forma más extendida de adivinar por medio de la vista. El más famoso es el de Rómulo y Remo cuando fundaron la ciudad (Tito Livio. Historia de Roma 1, 6-7).

Un tipo especial de señales divinas eran los prodigia, señales de mal augurio y que anunciaban calamidades o advertencias para el futuro. Para prevenir estas desgracias, se realizaban ceremonias de purificación incluso a nivel estatal.

Los etruscos, un pueblo de los primeros que conquistaron los romanos, eran conocidos por su dominio de este tipo de artes y sobre todo sus mujeres, como Tanaquil, la esposa del rey Tarquinio el Viejo (siglo VI a. C.).

Los más prestigiosos de los adivinos eran los augures, ligados al marco religioso público romano y organizados en un collegium.

Augures

La palabra augurio, que suele utilizarse comúnmente en la expresión "buenos/malos augurios", proviene de augur, nombre con el cual en la antigua Roma se designaba al sacerdote encargado de observar e interpretar los fenómenos celestes. Estos eran considerados símbolos de la voluntad divina. De esa manera, rayos, truenos o relámpagos eran interpretados como mensajes emitidos por los dioses. También en la adivinación del futuro, misión fundamental de los augures, se tenían en cuenta otros fenómenos considerados señales de la buena o mala voluntad divina: vuelo, nutrición y canto de los pájaros, movimientos de animales terrestres, incidentes producidos durante la observación, etc. Hay que mencionar que el pájaro, es un símbolo de la divinidad, representando su vuelo la ascensión desde lo terreno hacia lo celestial.

El augur era pues un adivino que interpretaba fenómenos naturales como presagios de lo por venir y de la voluntad divina. La voz castellana agorero deriva directamente del latín augur.

El augurio era la observación de los fenómenos citados y el resultado de dicha operación: la profecía, el presagio.

Los augures efectuaban sus observaciones en un espacio rectangular denominado auguráculo (en el Monte Capitolino), vestían la toga praetexta, con franjas naranjas (llamada también trabea) y su insignia era el lituus, especie de cetro con el extremo curvado.

La religión romana tuvo carácter esencialmente práctico. La finalidad era hacer propicios los poderes y las fuerzas de la naturaleza, que no obedecen a la voluntad humana. Por eso se nombraban magistrados, previa consulta a los dioses (auspicium), auxiliados por los pontífices. Para la interpretación del vuelo de las aves (augurium) y de la comida de los pollos sagrados (tripudium) actuaban los Augures que observaban el comportamiento de estos animales, que eran llevados en jaulas, en épocas de guerra, ya que eran especialmente indispensables.

Inauguratio: Toda actividad que se iniciaba o todo emplazamiento habilitado tras el consentimiento de los augures - una vez presagiada la buena voluntad de los dioses- se denominaba inaugurado. Se inauguraban así magistraturas, sacerdocios, fiestas, templos, poblaciones, etc. Según la ley de las doce tablas, está prohibido desobedecer a los augures, bajo pena de muerte. Parece ser que inicialmente fue costumbre de origen Caldeo, que con el tiempo arte pasó a Grecia y luego a Roma.

Eran varios magistrados cuyo cometido consistía en predecir el porvenir y que, en cierto modo, eran considerados como intérpretes de los dioses. Tuvieron en Roma una veneración sin límites y antes de acometer cualquier empresa, se les consultaba para saber cuál sería el resultado. Gozaron de una consideración ininterrumpida hasta el fin de la República. Entonces cayeron en descrédito, ya que un ciudadano pudo decir entonces: "No concibo cómo dos augures pueden mirarse sin reírse". Se usaron mucho en política para cambiar fechas de juicios y comicios, pues sin su visto bueno, no se podía emprender ninguna tarea oficial importante, ni siquiera militar.

Ejemplo de mal augurio: 4 relámpagos por la derecha y una lechuza chillando.

Arúspice (en la imagen de arriba)

La aruspicina (a veces también escrito con “h”: Haruspicina, Haruspices) adquirió una gran importancia en la antigua Roma. Haruspex es una palabra compuesta formada a partir de haru -voz que se presume de origen etrusco y significaría entrañas, exta en latín- y specere : ver.

Los Harúspices o arúspices - de menor importancia que los augures - constituían entre los romanos una clase especial de sacerdotes, y examinaban las vísceras internas de ciertos animales (sobre todo el hígado), emitiendo el llamado auspicio. Este era un sacerdote-adivino que existía entre los etruscos y solían ser extranjeros, que habitualmente provenían de Etruria. Más tarde esta figura (como tantas otras prácticas e instituciones) fue tomada por los latinos o romanos que eran vecinos de los etruscos (asentados en la región de Toscana) y a los cuales terminaron dominando. Los etruscos, a su vez, habrían tomado este oficio y su práctica -la aruspicina- de culturas orientales, más concretamente, de la Mesopotamia asiática. Libros antiquísimos, que se han perdido, recogían este arte de la aruspicina. En los mismos se enseñaba a observar e interpretar un conjunto de fenómenos, en especial el aspecto de las vísceras de las víctimas sacrificadas, consideradas símbolos de la voluntad divina.Un modelo de esta disciplina que nos ha llegado, es el famoso hígado de Plasencia.

Cicerón en su tratado "De la adivinación" expresa lo siguiente: "Habiéndose creído que el arte de los arúspices ejercía una gran influencia sobre la marcha de los sucesos, arte concerniente a la interpretación y expiación de los prodigios, se tomó de Etruria toda esta ciencia".

La aruspicina se denominaba hieroscopia o hepatoscopía, si se limitaba a la observación del hígado y extispicina si se extendía al conjunto de las vísceras (exceptuando el cerebro): corazón, estómago, hígado, intestino, pulmones, bazo, riñones y útero).

Cada una de estas entrañas, que se hallan en el medio del cuerpo del hombre o de otros animales, son consideradas espejo del orden cósmico en su funcionamiento. Pueden pensarse también a la manera de un libro cósmico. En este tipo de adivinación dentro de la tradición europea se han establecido correspondencias entre los riñones y Venus, el hígado y Júpiter, el bazo y Saturno. A su vez, teniendo en cuenta las energías, el corazón es el centro simbólico de la espiritualidad, los pulmones de la intelectualidad, el hígado de la vitalidad, etc.

Otros tipos de adivinación:

La especialización del arte adivinatorio fue tal, que surgieron innumerables mecanismos para captar la voluntad de los dioses, como la fulguratura o keraunoscopia, que se ocupaba de los rayos o los pullarii, que observaban a los pollos sagrados.

27/4/11

Darle un toque romano al PJ.



Es bastante difícil el entrar en la mente y el ambiente de un romano de hace más de 2000 años, pero usando algunas frases hechas y aprendiéndose unas pocas costumbres romanas, como las que os estamos subiendo al blog, creo que se puede llegar a imitar bastante bien el ambiente que hubiera podido darse en una reunión de semejante calibre…o al menos intentarlo. Recordad que un buen disfraz, con el que os sintáis cómodos, puede ayudar mucho.

Ellos nos legaron los bikinis, la calefacción central, la comida rápida, el agua corriente, los centros comerciales, el hormigón, las leyes, el idioma, etc. Hasta lo tienen que reconocer en la “Vida de Brian”. Compartíamos muchas preocupaciones: Dónde vivir, qué comer, cómo divertirse…Pero las diferencias con ellos son muchas, como os comentaba más arriba.

A continuación os voy a enumerar alguna de estas ideas para que toméis las que más os gusten.

-Frases hechas: En todos los personajes he incluido una frase que le identifica, que es reflejo de su estilo de vida y comportamiento o que resume su carácter. Podéis usarla si os parece. Además, esta pequeña lista os puede ser de utilidad.

-Ave!! El saludo romano por excelencia.

-Por Hércules!!! Interjección de sorpresa o énfasis. La decían desde Cicerón a Horacio.

-Es un trabajo, tarea digno/a de Hércules. Algo muy difícil, casi imposible.

-Vete al Hades/Tártaro!! Vete al infierno, lo que dices es imposible.

-“Raudo como Mercurio”. Para referirse a algo o alguien muy veloz, en esta época se solía aplicar a las legiones de César y a la rapidez de transmisión de los rumores.

-“Que Mercurio te proteja en tu viaje” es un buen deseo al viajero.

-“Es imposible imitar la hermosura del Yaliso de Rodas o de la Venus de Cos” para elogiar la belleza de algo.

-“Eso no se puede creer, aunque lo diga Catón”. Aludía a un hecho increíble, pues la palabra de Catón es la más fiable de la Roma de estos tiempos. “Y, en general, a los que, siendo desarreglados e intemperantes, afectaban en sus palabras gravedad y severidad, los llamaban por burla Catones”. (Plutarco)

-“Un as tienes un as vales” (Petronio). El as era una moneda de bajo valor en Roma. A lo que hace referencia este refrán es al carácter pragmático del romano, en el que las promesas no valen mucho y lo que cuenta es lo que se puede ofrecer o se tiene en el momento.

Los antiguos empleaban a menudo esta locución: “Quod aiunt, auribus teneo lupum”. En este caso no se sabe ni como soltar ni cómo sujetar al lobo, sin peligro de ser devorado. Vamos, algo muy parecido a lo que sienten los optimates respecto a César.

Si el pj es de baja categoría social o se le quiere dar un toque más barriobajero en un determinado momento, se podrían utilizar expresiones burdas o más soeces. Os pongo un ejemplo: “Su brazo fue forjado por Vulcano” para alabar a un buen guerrero o en plan chungo: “Su polla fue forjada por Vulcano” aludiendo a las agallas de alguien de forma vulgar. Con un pequeño cambio de estilo, se podría hacer lo mismo con alguna de las frases de arriba o con alguna que encontréis vosotros: “Por las pelotas de Hércules”, por ejemplo.

Para insultar finamente a alguien se le podía decir que tenía una vita umbratilis (vida a la sombra, fuera de la política).

Como un ejemplo de frases hechas del mundo antiguo, os copio un fragmento de Suetonio, en donde habla de algunas manías en el lenguaje de Augusto: “Por ejemplo, al hablar de los malos pagadores, decía: Pagarán en las calendas griegas (que no existían…). Esta frase se puede usar también para cualquier cosa imposible. Cuando aconsejaba soportar el destino presente, fuese el que fuese, escribía: Contentémonos con ese Catón. Para expresar la celeridad con que se había hecho una cosa, decía: Antes que se cuecen los espárragos. Casi siempre escribió baceolus por stultus (tonto), pulleiaceus por pullus (la cría de un animal), vacerrosus por cerritus (loco). Para decir estoy malo escribía me encuentro en estado vaporoso; en vez de la palabra lachanizare, con la que se expresa generalmente el estado de languidez, empleaba la de betizare; decía simas por sumus (somos) y domos, en el genitivo singular, por domus (de la casa); para demostrar que esto era en él principio y no ignorancia, nunca escribió de otra manera estas palabras.”

-Citar el calendario romano para hacer referencia a una fecha: Echad un vistazo al artículo sobre el calendario, pero recordad, que en el lenguaje coloquial, los romanos nombraban los años por los cónsules que habían gobernado. También el decir: “En las próximas calendas” o “los pasados idus”, puede dar un toque muy romano a la conversación.

-Mitología y comparaciones con sus historias: Los romanos usaban mucho estas metáforas. Se me ocurren algunas: “Esto es más difícil que los trabajos de Hércules”, (como os incluía más arriba) “es tan bella como Venus”, “es una artesanía que parece realizada por Hefesto”, “esa mujer mira como la propia Medusa”, “es tan buen arquero como Odiseo”, etc.

-Constelaciones: Ya que el vivo se realizará de noche y tanto en interiores como en exteriores, un tema de conversación podría ser la bóveda celeste, muy relacionada con la mitología. La Osa Mayor (el Carro o los 7 Bueyes), la Osa Menor o Cola de Perro, la Cabra, Venus, Marte, Saturno, Orión y el Can, etc.

-Conocer el plano de Roma y sus provincias: Puede ser interesante el saber dónde está vuestra casa o lo lejanas que están las tropas de algún general, según en la Provincia en la que estén destinadas. Habrá un mapa del "Mundus Romanus" en el vivo, como parte del atrezzo general, para echar una mano al que tenga que consultar algo.

-En el post que hay en el blog sobre el disfraz (Indumentaria de los personajes) veréis también diversas formas de insultar o halagar a los personajes, según su atuendo. Por ejemplo: El término calamistratus (tenacillas para el pelo) referido al hombre, era un insulto que significaba algo como presumido, afeminado y se daba al hombre que se cuidaba de forma excesiva o imitaba el gusto femenino al vestir. También era un insulto el llamar a un hombre barbatuli, término despectivo usado por Cicerón y otros, para clasificar a los jóvenes disolutos con perillas o barbas bien recortadas, como Clodio o Catilina. Por ese nexo con las bandas y los conjurados, la palabra fue aún más peyorativa.

-Nombrar personajes de la antigüedad y hacer comparaciones con ellos.

“Es tan buen orador como Demóstenes o Pericles”. También podrían nombrarse como ejemplo a Marco Antonio Orator o a Catón el viejo, las mujeres tenían su ideal en la madre de los Graco, etc…

“No hay estatuas más perfectas que las de Fidias”.

“Es tan íntegro como Catón el viejo (o el censor)”.

http://es.wikipedia.org/wiki/Categor%C3%ADa:Frases_y_citas_latinas

De la web de arriba, os hago una selección:

-Acta non verba: acciones, no palabras.

-Ars longa, vita brevis: el arte perdura, la vida es corta. (Traducción de Hipócrates.)

-Justitia omnibus: justicia para todos.

-Labor omnia vincit: el trabajo conquista todas las cosas.

-Memento mori: recuerda tu mortalidad. También de forma irónica, no te olvides de morir.

-Si vis pacem, para bellum: si quieres la paz, prepárate para la guerra.(Vegetius, Epitoma rey militar).

-Por ejemplo, para indicar que alguna persona tramposa nunca paga, se decía: “Pagará por los calendas griegas” – que no existían-. Equivale a “Cuando las ranas tengan pelo” y similares. Este ejemplo, proviene de Suetonio, hablando sobre Augusto, como cito arriba.

-Un dicho patricio: “Una onza de linaje vale más que una libra de mérito.” Alude a la alcurnia como un mérito en sí mismo, despreciando al homo Novus.

-Quis custodiet ipsos custodes? De Platón. Famosa frase de Watchmen. ¿Quién vigila a los que nos vigilan?

-Viejo dicho de los mercaderes del Macellum: “El pescado se pudre desde la cabeza hacia la cola” Aludiendo a que los gobernantes son los más corruptos en Roma, por ser la capital.

-“Alteris ne feceris quod tibi fieris non vis”: No hagas a otro lo que no quieres que te sea hecho. Principio fundamental de convivencia en sociedad.

En esta web de abajo encontraréis muchas curiosidades relacionadas con Roma, que os ayudarán a meteros más en esa sociedad y está muy bien documentada. En ella hay multitud de gestos interesantes. Os copio a modo de ejemplo: “Los romanos juraban decir la verdad apretándose los testículos con la mano derecha. De esta costumbre romana procede la palabra testificar. “

http://www.tarraconensis.com/anecdotas.html

En la página principal de esta misma web, hallaréis muchas cosas de la vida cotidiana, que debéis de consultar:

http://www.tarraconensis.com/vidaroma/vidaroma.html


Los personajes de otros lugares, deberían de buscarse alguna frasecilla. Con los egipcios hay una que leí que me encantó: “Cría eunucos y te arrancarán las pelotas”.

He encontrado una web en donde hay varios reportajes, que aunque muchos de ellos están ambientados un poco después, son bastante interesantes. Hay uno sobre Julio César, otro sobre gladiadores, sobre mujeres romanas, etc. Os copio los links.

http://www.egiptoaroma.com/2009/12/vida-y-muerte-en-roma-serie-documental.html

http://www.egiptoaroma.com/2009/11/el-imperio-romano-13-documentales-canal.html

25/4/11

Ostentación y lujo en Roma.



En teoría el romano se enorgullecía de llevar una vida austera e intentaban mantener esta fachada, quizá por ello, las puertas y exteriores de las Domus romanas eran bastante sobrias. A tal extremo llegó la ostentación de los romanos que ya en tiempos del Dictator Sila, se promulgaron leyes antisuntuarias, que se fueron repitiendo a lo largo del tiempo.

Pero eso no arredraba a los ricos potentados que deseaban gastar su dinero en elementos de lujo y arte, siendo muy relevante la decoración e interiores de las casa romanas. Ejemplos de estos elementos ostentosos eran:

Tejas multicolores sobre los dinteles, cocidas por artesanos de Aretio.

Estatuas griegas de divinidades o copias de las mismas. El preferido era Fidias, pero había muchos más.

Vasos de cerámica de Corinto.

Esplendorosas fuentes en el impluvium (patio central con un estanque en las domus romanas).

Una villa en Bayas, cerca de la playa o un “horti” a la orilla del Tíber eran también elementos que distinguían a unas familias de otras. Los horti eran una mezcla entre jardín y centro de relax del patricio para tomar baños de mar. Por supuesto, si la residencia habitual estaba en el prestigioso barrio del Palatino, era un signo de prestigio. El Palatino fue el barrio elegido por los más ricos, debido a que estaba cerca del Foro y a la vez se elevaba por encima de las pantanosas tierras de los valles de Roma. En esta época las insulae, grandes fincas de apartamentos, se habían ido eliminando de la zona, siendo sustituidas por ajardinadas domus. Algunos vecinos famosos del Palatino son Cicerón, los Metelo, los Clodio Bello e incluso Craso, ahora fallecido.

También se podía acudir a famosas termas fuera de la ciudad, que eran verdaderas ciudades balneario como la de Albula.

No sólo en las casas se veía el lujo. Los alimentos también podían llegar a serlo, como el afamado vino de Falerno, o el de Recia (el favorito de Octavio).

Era muy conocida la pasión del recién fallecido Hortensio, el gran abogado y orador, por la comida y la bebida de calidad y dio en herencia a sus herederos una gran bodega valorada en varios miles de sestercios.

El número y calidad de los esclavos de la casa, también distinguía a los más favorecidos por al Fortuna. Eran famosos ciertos secretarios de políticos tan reputados como los de César o Cicerón, cocineras como la de Ático o artistas en casa de Mecenas.

El caminar en Roma, hasta después de las reformas de César y Augusto, era una tarea delicada, no sólo por la tendencia natural de la zona a formar cenagales, sino por el barro que corría por las ciudades, los desperdicios provenientes de casas y mercados, heces animales, etc. Por ello, casi nadie de la clase más alta andaba por las calles, se utilizaban literas o sillas de mano, que iban aumentando en tamaño, nº de esclavos porteadores y lujo de los decorados que ostentaban. Una vez llegados a su destino, descendían por unas escalerillas o con ayuda de las espaldas de sus esclavos. Era común el ofrecer a los invitados distinguidos un lugar a la entrada a la domus y un esclavo para lavarse los pies.

La cultura y el arte completaban la dotación de una casa noble. En este ámbito destacaban las domus de Fausto, Ático y Mecenas, aunque las bibliotecas de Catón y Cicerón no dejaban indiferente a ningún visitante.

Por supuesto, el atuendo era una parte vital del lujo y servía para indicar el estatus social y la posición económica y política. El púrpura fenicio era famoso para teñir las ropas de los más adinerados: Senadores curules, matronas ricas con más de 3 hijos, togas pictas de los Triunfadores, etc. Para haceros una idea del coste de este valioso tinte, os comentaré que eran precisos más de 10.000 moluscos Murex brandaris o trunculus (una especie de canailla) para elaborar un solo gramo de púrpura, sin contar el caro viaje por mar y la multitud de intermediarios precisos para su compra en los bulliciosos mercados de la capital.

La gente pensaba que eras aquello de lo que te vestías, hasta tal punto que cuando Marco Antonio se disfrazó de “esclavo” para salir discretamente de la ciudad, tras su fracaso en el Senado, nadie pensó que era él y escapó sin problemas.

Por ello es muy importante el atuendo que llevéis el día del vivo. Es inconcebible que un esclavo o un legionario vayan mejor vestidos que su dueño o su general. Además, la posibilidad de elegir entre varias opciones por parte de alguno de los personajes, que tienen varios cargos, dirá mucho de sus intenciones al resto de personajes. Las damas no han de descuidar sus peinados y complementos, pero los hombres tampoco.

No olvidéis que habrá un premio para el mejor disfraz de chico y chica, que sumados a los puntos obtenidos durante los juegos, hará que aumente (o no…) vuestra influencia para la votación final. El premio no será a lo lujoso del traje, sino que es una valoración de conjunto de la caracterización del pj, desde los pies a la cabeza, el saber llevar el disfraz y sobre todo, lo adecuado que es al pj, para que los esclavos y gente con ropajes menos vistosos, tengan oportunidad de ganar estos puntos.

20/4/11

Entretenimientos: Las carreras.



AURIGAS: LOS HÉROES DEL CIRCO ROMANO.-

El Circo de Roma albergó durante años juegos y espectáculos para entretener tanto a los grandes hombres como al pueblo llano. Este espacio de 650 metros de largo llegó a tener una capacidad para 300.000 espectadores, aunque es de época Imperial y anacrónico por tanto al vivo, pero la construcción que había en la época que nos ocupa, aunque más pequeña y sencilla, era parecida.

A pesar de su gran capacidad, siempre había gente que se quedaba en la calle, oyendo el rugido y los clamores de los que habían conseguido un asiento. Los ricos y poderosos mandaban a sus esclavos a cogerles sitio, pero la plebe tenía que seguir madrugando para encontrar asiento. Sin embargo, todo era poco con tal de ver a los aurigas y caballos favoritos.

Además de las ya conocidas luchas de gladiadores y peleas de fieras, el espectáculo que encandilaba al público eran las carreras. Hombres y mujeres aguardaban al sol para ver a sus aurigas favoritos. El núcleo central de la pista era la spina alrededor de esta se disputaban las carreras. En el lateral recto del Circo se encontraban las caballerizas, desde las que accedían a la arena los caballos.

En un principio las carreras consistían en siete vueltas a la pista de 568 metros que equivalía a un total de 3.976 metros.

Las banderías o facciones estaban formadas en torno a cuatro colores: rojo (russata), blanco (albata), azul (veneta) y verde (prasina). Al principio no existían más que los "blancos" y los "rojos", es decir, no había más que dos partidos; luego, ya entrado el Imperio, aparecen los cuatro señalados.

Los romanos eran tan aficionados a las carreras y tan fanáticos de su facción, que incluso han llegado a nuestros días epitafios en tumbas, donde se indicaba a cual de ellas se pertenecía, como la siguiente:

ASTACTVS (su nombre)

HORTATOR (hincha, animador)

PRASINI (facción verde)

En el fondo las facciones eran sociedades comerciales muy fuertes, que administraban y dirigían caballeros, y que tenían numerosos empleados a los que proporcionaban medios de vida. Las yeguadas, las cuadras, la remonta y doma, etc., de cada una de las cuatro sociedades exigían el trabajo de muchos hombres a los que se añadían constructores de carros, mensajeros, corredores, propagandistas, chismosos y proselitistas.


Los caballos y aurigas

Los equinos empezaban a ser entrenados a los tres años y a los cinco participaban en su primera carrera. Cuando accedían a la arena del Circo, aurigas y caballos iban tocados y vestidos con sus mejores galas. Los caballos más apreciados eran los griegos, sicilianos, hispanos y los de Capadocia. Según iban acumulando victorias, se convertían en favoritos y acumulaban riquezas. Llegaban a ser tan famosos como los aurigas.

Los aurigas eran esclavos y libertos que conducían bigas (dos caballos), cuadrigas (cuatro caballos) o tiros de tres, seis, ocho y hasta diez caballos. Durante el siglo II d.C se empezó a denominar miliarios a todos aquellos que hubieran superado las mil victorias y desde ese momento eran respetados por el pueblo y los gobernantes.

Vestimenta

Siempre iban vestidos con una túnica corta, un casco, las piernas cubiertas con vendas y un cuchillo con el que podían cortar las riendas. Estas iban atadas a la cintura para que en caso de accidente pudieran ser cortadas y el auriga no fuera arrastrado. Las riendas las sujetaban con la mano derecha mientras que con la izquierda manejaban el látigo con el que hostigaban a los caballos y a sus rivales.

Curiosidades

- Uno de los mejores aurigas fue un hispano, Cayo Apuleyo, que tras 24 años de profesión y 1.462 victorias tuvo un monumento en su honor cerca del Circo.

- Algunos de los caballos más famosos fueron: “Andremón”, “Tígris” y “Panserino”.

- Las carreras se realizaban por equipos. Cada uno se distinguía por el color de la cuadra donde se alojaba el caballo y el color de la túnica del auriga. Los equipos que contaban con más seguidores eran el blanco, rojo, verde y azul.

- El equipo que cosechó más simpatías imperiales fue el verde del que fueron seguidores: Nerón, Calígula o Cómodo.

- Dentro del Circo había apuestas y se podían llegar a cometer atrocidades con tal de ganar.

- En algunos casos debido a los tumultos que se producían en la entrada al espectáculo el pueblo era dispersado con latigazos.

13/4/11

La Cumulatio.

Los romanos republicanos, tenían muy clara una idea en su cabeza: No querían bajo ningún concepto el volver a los tiempos en los que Roma estaba gobernada por un solo hombre, que tenía en sus manos todos los poderes: Político, judicial, militar y religioso.

Al principio, Roma era gobernada por reyes justos, que escuchaban a su pueblo, como Servio Tulio, el gran legislador o Numa, reformador religioso (en la imagen de la moneda a la derecha, junto a Ancio Marco). Pero cuando Tarquinio el Soberbio subió al poder, los romanos sufrieron en sus carnes la cumulatio de poderes que le habían dado al rey: Tarquinio usó la violencia, el asesinato y el terror para mantener el control sobre Roma como ningún rey anterior los había utilizado, derogando incluso muchas reformas constitucionales que habían establecido sus predecesores. Rey se convirtió en sinónimo de tirano para los romanos.

A pesar de que en la época en la que se desarrolla el vivo es muy lejana de aquellos tiempos (Tarquinio se dice que murió alrededor del 495 a. C. y el vivo se desarrolla en el 50 a. C.), el recuerdo negativo de los tiranos seguía vivo e incluso se había arraigado más profundamente, convirtiéndose en parte de la ideología de todo buen romano. A esta niebla del tiempo, como la que nubla la visión de los humanos comunes de la Iliada, se añadía la pérdida de toda la documentación de épocas anteriores al 390 a.C., momento en que los galos, saquearon Roma. La leyenda era más cercana a lo que creían los romanos, que a la propia realidad del Regnum Romanorum.

Por ello, erigieron estatuas a la gens de Bruto, que se libraron del último rey, el tirano Tarquinio. Para asegurarse que ningún romano acumulaba demasiado poder, todos los cargos fueron colegiados, incluso los religiosos y los consulados (cargo más importante políticamente en Roma) eran compartidos por dos hombres y se cambiaban anualmente. Se dividieron en multitud de magistraturas, las múltiples funciones acumuladas por el rey y se conformó poco a poco el actual cursus honorum. El derecho a votar para elegir a los cargos políticos se convirtió en algo de gran prestigio, signo indudable de la ciudadanía romana.

Todo ello, se hacía para evitar la denominada cumulatio o acumulación de poder en un solo hombre. Por ello, los Senadores optimates tienen tantas reticencias a las últimas actuaciones de César, ya que ha obviado las órdenes políticas del Senado, tiene gran poder militar y es el mayor cargo religioso de facto (Pontifex Maximus).

Hasta el mismo César o su sucesor, Octavio, intentaron mantener la ilusión de la continuidad de las magistraturas y del status quo, para no violentar en exceso la ideología de los romanos. Nunca fueron denominados Emperadores ni Reyes: César fue Dictator y Octavio, Princeps.

Sobre los tiempos de la Monarquía:

http://es.wikipedia.org/wiki/Reyes_de_Roma

LA MÚSICA EN ROMA: Continuación de "Entretenimientos en Roma"


Roma desde sus orígenes se desarrolla y consolida como poder militar, pero su aportación a la música no constituye una verdadera revolución. Y es que aunque Roma conquistó militarmente a Grecia, la cultura griega influenció al nuevo imperio surgido de la península Itálica. Los romanos se limitaron pragmáticamente, a adoptar y actualizar a sus necesidades y costumbres, las tradiciones musicales de Grecia, del mismo modo que hicieron con el arte y la filosofía.

A lo largo del tiempo el Imperio Romano a través de la asimilación de los pueblos conquistados, como los sirios, egipcios o alejandrinos, asimilaba sus usos, instrumentos, costumbres y bases musicales adaptándolos hacia fines rituales, guerreros, épicos e incluso hacia el disfrute sexual.

Para los romanos el arte y la música se dirigían principalmente hacia lo pragmático y sensual, dedicando grandes esfuerzos para que las manifestaciones artísticas fueran deslumbrantes por su tamaño, magnificencia y esplendor, ya que su finalidad era la exaltación del goce de los sentidos y de la vida. Esto explica el por qué, todas las costumbres y danzas de los pueblos conquistados por los romanos, causaron en ellos gran conmoción y atractivo, gracias a su visión hedonística del arte. Un ejemplo son las danzarinas gaditanas de Hispania que se caracterizaban por sus movimientos considerados lascivos. Estas costumbres de los pueblos conquistados fueron relevantes fuentes de innovación para los romanos.

Las celebraciones musicales fueron de gran importancia en la Antigua Roma. Generalmente, se daban grandes fiestas a las que acudían numerosos músicos y coros que hacían las delicias de los oyentes con sus melodías y sus cantos. Los Ioculatores y acróbatas romanos divertían con sus Iocus (juegos acrobáticos y musicales), actuando en las calles de las urbes acompañados por músicos que tocaban Tibias, Panderos y otros instrumentos (en la imagen, el conocido Bardo con una especie de pandereta). Estos Ioculatores eran presentados también, en las villas de los romanos ricos y poderosos.

Durante estas jornadas musicales, llegaban de todas las partes del Imperio, varios "músicos virtuosos" que eran respetados y considerados en todo el Imperio, ya que la música era considerada como un importante espectáculo, haciendo que estos “músicos virtuosos” gozaran de condiciones y tratos muy especiales entre los romanos.

Numerosas familias patricias enviaron a sus hijos a las Escuelas de Música y de Danza, tradición iniciada por los Gracos (Tiberio y Cayo Sempronio) hacia el 110 A.C. También las mujeres romanas, tanto aristócratas como cortesanas, practicaron el arte de la música como cantantes e instrumentistas.

Los instrumentos solistas más utilizados en Roma eran la lira y la citara.

La lira, que era una especie de arpa, estaba hecha de madera y con diez cuerdas y es el primer instrumento al que la Biblia hace referencia. Su forma y tamaño variaba y su sonoridad era considerada como un signo de felicidad.

La cítara, es una variación de la lira siendo ésta más amplia y profunda que la otra, consiguiendo así tener más sonoridad.

Otro instrumento muy importante, tocado por los músicos más profesionales era el Aulos o biaulos, que tenía forma de flauta doble con agujeros y una lengüeta.

En el teatro, la música jugaba un papel muy importante. La Tibiae simple o doble acompañaba siempre a las partes cantadas de las obras y en los intermedios de los actos se ofrecían interludios musicales a cargo del Tibicen.

En cuanto a la música usada en el ejército romano, Servio Tulio (578-534 A.C) instituyó los grupos de músicos en las Milicias Romanas integrados por instrumentos de viento y con funciones específicas para las ceremonias y el combate. Aparecieron de este modo los Cornicem, artistas que tocaban el Cornu, y los Tubicem que tocaban la Tuba. A estos, hacia el año 400 a.C., se añadieron Flautas, Cornos y Trompetas de muy variadas formas y tamaños, así como otro tipo de instrumentos más peculiares como la Siringa (Syrinx) y el Lituo (Lituus).

A partir del desarrollo de múltiples actos militares, especialmente los más importantes, los romanos fueron añadiendo y utilizando otros instrumentos de viento de gran sonoridad tales como la Bucina, la Tibia, el Tympanum, el Scabillum, la Cymbala, los Crótala.

Aunque consideramos que la música romana se basa en la asimilación de la cultura musical de los territorios conquistados, sí hay algunas variaciones e improvisación. Con el tiempo las melodías y canciones son esenciales en todo lo público, desde las fastuosas celebraciones hasta el terreno educativo. Roma supo apreciar la música.

Tendréis que disculpar si no encontramos música totalmente adecuada para el vivo, pero os prometemos que lo hemos intentado y esperamos que al menos, sea agradable.

Si alguien puede aportar algo de música, sería bienvenida.

P.