7/9/10

Aclaración sobre el consulado


Hola de nuevo!!!

Aprovechando el veraneo he terminado algún articulillo más de ambientación. En posts anteriores os hablaba del cursus honorum y del porqué ser cónsul. Este es el remate a esos dos artículos políticos, en donde cuento alguna cosilla más que se me había pasado y aclaro las fechas en las que se realizaban las selecciones, algo muy importante para comprender la trama política del vivo.

Espero que sea claro y conciso.

Pili.


Los candidatos eran llamados así por teñir su toga de un blanco prístino, para destacar entre el resto de togados (con túnicas en el color natural del hilo, que solía ser beige).

Las selecciones en Roma se hacían en verano. Había una dura campaña electoral desde meses antes. Las candidaturas habían de ser presentadas en persona al Senado, antes de fin del año anterior a las selecciones y habían de cumplir una serie de requisitos.

Todo aquel que deseara presentarse a un cargo no debía de tener ninguna causa jurídica pendiente, pero a la vez, si se inscribía alguien como candidato, eso lo dotaba de inmunidad a los posibles cargos jurídicos que se le pudieran imputar, hasta el final de su mandato incluso, si salían elegidos (sino, hasta el final de las votaciones). Además, para ser cónsul, el más alto cargo en Roma, se debía de ser patricio y tener una ingente cantidad de dinero (hay que recordar que la política en Romano sólo no proporcionaba dinero, sino que exigía una gran cantidad de gastos públicos). Se debía de haber pasado por el Cursus Honorum a través de determinados cargos y tener una edad mínima, que para cónsul rondaba la cuarentena pasada (los cuarenta y dos años como edad de referencia). Hubo excepciones a esta edad mínima, como cuando Pompeyo consiguió su primer consulado, de una manera bastante irregular.

Tras la elección, no entraban al cargo hasta el año siguiente. Como decía en el artículo del Cursus Honorum: Aunque las candidaturas se presentaban en diciembre, las elecciones comenzaban oficialmente el 6º día de Quintilis (Julio), aunque todo el año parecía que se estaba en elecciones. Los cónsules se presentaban habitualmente en candidaturas por parejas, complementándose para alcanzar más votos, cosa muy útil pues los ciudadanos poseían 2 votos cada uno. No tomaban su cargo hasta meses después de ser elegidos, habitualmente en enero del año siguiente.

Ejemplo: En diciembre del año 50, se inscriben los candidatos en los registros. Durante el año 49 se haría campaña y las votaciones. Los nuevos cargos de cónsul no se harían efectivos hasta enero del año 48.

La campaña era muy parecida a la que se hace ahora: Besos a los niños, muchos discursos en el Foro, incluso reparto de comida (sustituidlo por paellas gratis y estaríamos en el siglo XXI).

En la foto se muestran los cuencos que se usaron como propaganda en la época de Catilina (62 a. C. aprox). Catón los repartía llenos de comida para promocionar su candidatura a tribuno de la plebe y le fue bien, ya que consiguió el cargo.

30/6/10

Más información sobre indumentaria.


Ave, quirites.
Os cuelgo este link por cortesía de una de las nuevas incorporaciones al vivo del año próximo.
Os dará más información sobre indumentaria tanto romana como griega, pero recordad que debeis de esperar a la adjudicación definitiva de pjs para empezar.
Disfrutadlo.
P.

23/5/10

Inscripciones y personajes. Fechas.


Hola de nuevo!!!
Tras un breve lapso, os tengo que decir que el cupo de chicas está lleno. En cuanto a los chicos, me faltan 4 todavía, así que os ruego que si tenéis algún conocido que le apetezca el tema, le paséis mi mail, pues este verano me voy a poner a terminar los pjs que me quedan y querría tener más o menos la estructura de los que vamos a ser.
Recordad que TODOS los pjs son muy chulos, pues ya hice un recorte previo de gente en la lista inicial.
La fecha probable de realización del vivo será en Pascuas del año próximo, así que si hay alguien que sepa que no va a poder estar desde ya (Nuria, esto va por ti, que eres la más lejana en el espacio-tiempo ;) que vaya avisando.
Me gustaría tener una lista definitiva de jugadores en octubre, para ir diciendoos el personaje que vais a llevar y poder ir hablando con vosotros, aunque sea por mail.
Pili dixit.

28/4/10

GRANDES MOMENTOS EN LA VIDA PERSONAL DE LOS ROMANOS


GRANDES MOMENTOS EN LA VIDA PERSONAL DE LOS ROMANOS:

1.- “Dies lustricus”: En el noveno día de vida y nunca antes, el recién nacido era protagonista de una ceremonia de purificación, llamada “dies lustricus”, que consistía en su reconocimiento público por parte del pater familias. El padre del niño alzaba al pequeño en el aire “tollere filium” y le llamaba por primera vez por su nombre (“praenomen”, si era varón o por el “gentilicium” o “nomen gentile” si era mujer), en una especie de “bautismo”, tras realizar una ofrenda a los dioses lares de su gens. Le imponen la bula de oro, un amuleto que protegerá toda la infancia al niño (imagen adjunta).

Cada hombre de Roma obtenía (sortitur) su propio genio al nacer, a quien adoraba como sanctus et sanctissimus deus, especialmente el día de su cumpleaños, con libaciones de vino, incienso y guirnaldas de flores

2.-Inicio de la educación formal: No se empezaba a estudiar hasta los 8 años aproximadamente y se hacía en el hogar, con diversos tutores. Los patricios y adinerados, solían complementar dicho aprendizaje con un viaje a Grecia, en su juventud.

3.-Investidura con la “toga virilis”: A los 16 años, los ciudadanos romanos abandonaban la bula de oro infantil y vestían por primera vez la toga, llamada virilis (recordemos que hablamos sólo de hombres). Se realizaba una pomposa ceremonia con familiares, amigos y clientes en procesión hasta el Foro y se realizaban ofrendas en el sacrarium. Era el momento de inscribirse en el censo de ciudadanos.

Los jóvenes, dejaban formalmente de jugar con nueces (nuces o nucibus), pues era considerado infantil. Aunque a veces seguían haciéndolo a escondidas o con excusas, como jugar con sus hermanos pequeños. Por ello, a la salida de la infancia se la llamaba también nucibus relictis.

4.-Ceremonia de compromiso matrimonial:

Era una reunión con la participación de las dos familias implicadas, previamente puestas ya de acuerdo, donde el novio ponía a la futura esposa un anillo simbólico, que representaba la promesa de matrimonio, habitualmente por la ceremonia confarreatio.

El lecho nupcial era consagrado al genio de cada romano, a causa de su relación con la engendración, y la propia cama era llamada lectus genialis.

Las mujeres consagraban sus muñecas a Lares y Penates, la víspera de la boda. El esposo les entregaba un anillo. Imagen en bajorrelieve infra.

En las bodas se repartían nueces a los niños, a semejanza de los caramelos en los bautizos.

5.-Inicio del Cursus honorum: Nunca antes de los 21, se iniciaba la carrera política del ciudadano romano. También era preciso una determinada clase social y un montante económico. Grandes hombres como Julio César se endeudaron para poder conseguir entrar en política, aunque recuperaban el dinero si hacían grandes campañas militares o gobernaban en provincias con una administración, que vampirizaba a los pobres ciudadanos.

6.-Celebración de los días del nacimiento: Equivalente al cumpleaños.

7.-Los funerales (lo ampliaré en el siguiente artículo “Morir en Roma”):

Una de las ilusiones de un hombre cuando era nombrado Cónsul, era que su legado pasara a sus hijos y que éstos pudieran lucir el Ius Imaginum en los funerales de la familia y una máscara (realizada en cera) les perpetuara hasta lo infinito.

El Imaginum era un papel donde se describía al difunto, su forma de moverse, hablar, sus muletillas y cualquier elemento que permitiera a los mimos contratados en los funerales, a imitarlos a la perfección. Era algo que sólo se hacía con los Consulares.

6/3/10

El porqué de ser Cónsul en Roma.




Su nombre era inscrito en los Fasti consulares (listados con los nombres de todos los cónsules), un gran honor. Además el nombrar a los cónsules era la manera informal de contar los años, con lo que se pasaba a la historia.
Todo aquel que había sido cónsul entraba en la categoría de consular. Gozaba de una serie de privilegios y de gran estima y respeto por parte del Senado. Se acostumbraba a cederle la palabra antes que a los magistrados más jóvenes. En muchos casos fueron nombrados gobernadores de una provincia con el apelativo de procónsul, lo que solía provocar su enriquecimiento, ya que gestionaban el cobro de impuestos y se ganaban clientela. También fueron los encargados del abastecimiento de grano, lo que le reportaba el agradecimiento de la plebe, si eran generosos.
Los dos cónsules llevaban una escolta de 12 lictores (una mezcla entre guardia de honor y guardaespaldas), pero sólo durante el año en que les correspondía. Los símbolos externos de su autoridad consistían en las fasces, haces o insignias, que portaban los lictores, y en un cetro de marfil (scipio eburneus) rematado por un águila.

4/2/10

Cursus Honorum: Introducción.


Saludos de nuevo!!!
Tras el descanso obligatorio que nos hemos tenido que tomar, por razones que todos conocéis, volvemos a la carga. En cuanto a fechas del vivo, ya lo iremos viendo, y lo mismo en cuanto a retomar vuestros personajes, las inscripciones y todo el tinglado. De momento, voy a ir subiendo nuevos artículos de ambientación, y según vuestras respuestas, ya iremos dando más datos de intendencia. Convendría que os sindicárais a la página, si es que no lo estáis ya, para leer puntualmente las novedades.
Comenzaremos con un tema muy importante para el vivo y que os afecta a todos, La política.
Para no agobiar, dividiré el tema en varias partes. Hoy os hablaré de temas generales a modo de introducción, para que sea más fácil cuando empiece a describir todos los escalafones del Cursus Honorum, la "carrera hacia el honor". Es muy importante que todos conozcáis este tema, pues la mayoría o sois senadores de distintos escalafones o familia de ellos o tenéis tramas que os implican con alguno.
Os subo una imagen que representa a senadores reunidos. Prestad atención a los zapatos (calceus) del que está en el lado derecho y en primer plano. Son los típicos zapatos rojos de los senadores, que debereis intentar reproducir aquellos que tengáis que llevar dicho atuendo.

CURSUS HONORUM: Generalidades.

La carrera política durante la República Romana recibía el nombre de cursus honorum. Se debía de poseer al menos 400.000 sestercios (3.600.000 €) para optar a la carrera política (o incluso otras fuentes, indican que 400.000 era la cifra para ser nombrado caballero y un millón de sestercios para senador) y una edad y escala social adecuada. Se podía iniciar a los 32 años y había edades mínimas para los cargos.

Debido a estos estrictos requisitos, estaban los pedarii (los que "votaban con los pies"), senadores que no podrían optar jamás a un cargo relevante o con Imperium y relegados a ser los últimos a hablar en las sesiones del Senado. De hecho, se medía la fama familiar por el número de cónsules en la familia y se presumía de ello, en los atrios de las domus, con máscaras de los mismos.

Cada magistrado que pretendía ser elegido presentaba unas propuestas de gobierno o intenciones con las que aseguraba que ejercería el cargo, especie de programa electoral, llamado entonces edicto. Los candidatos se hacían acompañar de un nomenclator, personaje que les recordaba en un susurro los nombres de los ciudadanos con los que se encontraban por la calle (y de ciertos datos útiles, como si tenían enfermos en la familia, el nombre de mujer e hijos, si les era favorable o no, etc.). Ciertos grandes hombres como Cicerón, Hortensio y Craso no los necesitaban.

Las campañas electorales eran aún más cansinas que en la actualidad, habiendo toda la parafernalia conocida, besos a niños y eslóganes llamativos. Se usaba la propaganda electoral y los repartos gratuitos de comida, incluso entre los más honorables. Se conservan aún vasijas de estos repartos a nombre de Catón, el más virtuoso de los contemporáneos en juego.

Aunque las candidaturas se presentaban en diciembre, las elecciones comenzaban oficialmente el 6º día de Quintilis (Julio), aunque todo el año parecía que se estaba en elecciones. Los cónsules se presentaban habitualmente en candidaturas por parejas, complementándose para alcanzar más votos, cosa muy útil pues los ciudadanos poseían 2 votos cada uno. No tomaban su cargo hasta meses después de ser elegidos, habitualmente en enero del año siguiente.

La política romana estaba dividida en magistraturas, que se caracterizaban por ser anuales, honoríficas (no se cobraba) y colegiadas. Las magistraturas se dividían en: magistraturas mayores o curules (Cónsul, Pretor y Censor), menores (Edil y Cuestor), y especiales (Pontifex Maximus, Dictador y Tribuno de la Plebe).

Colegiatura:

Era el principio de funcionamiento de las magistraturas romanas ordinarias (todas excepto el Dictador), por el cual debían ser desempeñadas por un número par de magistrados de iguales poderes, y que siempre debían ser como mínimo dos. Esto obligaba a los magistrados a actuar colegiadamente y de acuerdo, ya que uno podía vetar las decisiones del otro o de los otros. Así, existían dos censores, dos cónsules, de dos a catorce pretores, dos ediles curules patricios, dos ediles plebeyos, de dos a veinticuatro cuestores, y diez tribunos de la plebe. (Estos números fueron variando en los siglos de evolución política de Roma, desde la ciudad estado al Imperio, pero me he basado en los datos del final de la república para no liar al personal.)

Relaciones de clientela:

Se suponía que los “clientes” de los candidatos y sus aliados, les votarían. Las relaciones de clientela (del latín cluere, acatar, obedecer) consistían en acuerdos privados, y por ello fuera del control estatal, por los que una persona ponía sus servicios a disposición de un patrón poderoso (usualmente un funcionario, sacerdote o senador) a cambio de su protección. Todas las mañanas les iban a presentar sus respetos y quizá, a pedirles algún favor. En periodo electoral, tener clientes con influencia en grupos de gente, era necesario para conseguir ganar. También eran “usados” por los senadores para hacer negocios, ya que estaba prohibido el que ellos en persona los realizaran.

In Toga Candida

Los candidatos (llamados así por teñir con tiza blanca o cándida sus togas, para destacar entre el resto) hacían campañas agresivas y todos los años se convocaban elecciones, aunque algunos cargos sólo se elegían cada dos o más años. El soborno y compra de votos era algo muy habitual, aunque se intentaba hacer de forma más o menos discreta. No se sobornaba de forma individual, sino por sindicatos o collegia.

El día de las elecciones, se montaban tablados y rampas en el Campo de Marte, todo el mundo tomaba su tablilla de cera donde inscribía sus 2 votos en secreto. Los augures daban el visto bueno, se alejaban los epilépticos (morbus comitialis, de ahí el nombre de la patología), una legión se desplegaba a las afueras para prevenir ataques sorpresa, se leía la lista de candidatos, sonaban las trompetas, mientras se izaba la bandera en la colina Canícula y el pueblo de Roma, votaba.

Comicios:

Había diferentes tipos de convocatoria a los ciudadanos según el tipo de magistrado a elegir, pero como es un rollo, pondré sólo los datos más relevantes para el vivo. En los comitia había votaciones por centurias y tribus, pero aunque votaban todos (a dos nombres por cargo), el voto individual sólo contaba el total aportado por cada centuria y además, los votos de los ricos valían más que los de los pobres, en una especie de oligarquía. Para hacernos una idea, la primera clase copaba 70 centurias de las 193 totales.

De la asamblea curiata y la comisio calata no comentaremos nada pues no nos son relevantes. Los comitia tributa eran de las 35 tribus y decidían las leyes, básicamente. Nos dedicaremos un pelín a los centuriados, que elegían sobre los principados magistrados y temas de guerra.

El orden de las votaciones era vital, pues la centuria praerogativa (la primera en votar) era decisiva y sólo se sorteaba entre los más ricos, entre las clases sociales de ciudadanos (con derecho a voto). La sex suffragia eran las 6 centurias compuestas exclusivamente por aristócratas. Los caballeros eran una de las 3 primeras centurias en votar, elegido a sorteo. La gente se guiaba mucho por lo que hicieran los demás (se iba haciendo público el recuento tras cada centuria, lo que influía al resto) y por eso, muchas veces las clases más bajas, ni siquiera hacía falta que votasen, pues ya se había alcanzado la mayoría sólo con los votos de las clases más altas y no era necesario.

El nº de centurias varió con los años. Tomaré como referencia la votación para el consulado de Cicerón (13 años antes del vivo) y contaremos 193 centurias, como el total de grupos de voto en el vivo (si no cambiamos de idea, claro).

Bueno, esto es todo por hoy. Espero que os alegre la noticia del retorno y comencéis a animaros y a meteros de nuevo en el mundo de Roma. Agradeceríamos que fuerais confirmando la intención de seguir participando en el vivo.

Gracias por seguir con nosotros.

Óscar y Pili.




10/1/09

El final de un sueño.


Hola a tod@s:
Ya habréis recibido en vuestro buzón de correo electrónico un mail comentandoos la causa de la suspensión del vivo.
Os reitero que lo lamento mucho, pero las Parcas han hablado.
Como esto es algo público, si no habéis recibido el mail, ruego me lo digáis y os lo reenvío, que prefiero no decir nada por akí.
Un beso a tod@s y espero que en un futuro no muy lejano lo podamos volver a intentar.
Ave!!!!
Pili