1/10/10

Religión. Parte I


Hola a todos!!
Para ir haciendo boca hasta que publiquemos la lista definitiva de PJS, que ya tenemos, pero está en proceso de maquetación, os subo este resumen que he realizado sobre la religión romana.
No os voy a poner ningún listado de los nombres y funciones de cada Dios, puesto que los podéis encontrar por internet y os recomiendo que le echeis un vistazo, al menos a los principales. En este resumen pretendo otra cosa.
Hay que considerar que nos hemos criado en una cultura cristiana, dentro de lo que se llaman religiones reveladas o de "libro" y sean cuales sean nuestras creencias personales, tenemos conceptos muy arraigados de los que hay que desprenderse cuando se aborda la religión romana de la antigüedad. Sobre todo hay que desterrar el concepto de la fe en algo. Los romanos no tenían porqué tener fe, simplemente debían de cumplir con sus obligaciones rituales o cultuales (de culto) con los dioses y así, tendrían lo que deseaban. También es importante comprender la diferencia entre la religión privada y la pública, tan ligada a la política que puede afectar enormemente en el vivo.

En otra entrega, añadiré alguna cosa que se me ha quedado en el tintero, pero no quería alargar más el post, para no hacerme pesada.
Os recuerdo que necesito una foto vuestra en la que se os vea bien la cara (no gafas de sol, no pelucas), pues queremos hacer una tabla de fotos asociadas al nombre del pj, ya que Roma era un puto culebrón y casi todos sois familia, amigos o enemigos y es importante que vayamos conociendo a las nuevas incorporaciones y que a su vez, ellos hagan lo mismo.
Mandadla a piliescriba@telefonica.net lo antes posible.
En cuanto tengamos las fotos, os paso los pjs, así que ánimo!!!!
Aeterna felicitas!!!!
Pili.



Quid pro quo o la religión para los romanos:

La relación entre los dioses y los hombres en el mundo romano era una especie de relación contractual, que algunos han reducido a la expresión “do ut des”: “(te) doy para que me des”. Aunque es una visión reduccionista del concepto religioso romano, se acerca bastante a la realidad, pues el ciudadano confiaba en la ayuda divina, que respondía a la veneración del pueblo.

Además, esta religión es calificada como objetiva, basada en el “objeto”, unos ritos estandarizados y muy regulados de forma pragmática, más centrados en resolver problemas mundanos que en averiguar la forma de “salvación” del hombre, como hacen las religiones subjetivas, en las que es precisa la Fe.

Ligado a ello, el conservadurismo (O tempora, o mores! “¡Oh tiempos!, ¡oh costumbres! Como decía Cicerón”) era una característica típica del romano, sobre todo en el ámbito religioso y cuando por descuido o por contingencia histórica ciertos ritos se olvidaron y por casualidad coincidió con una época de crisis o penalidades, rápidamente se alzaban voces que reclamaban la reinstauración de dichas prácticas abandonadas como única vía para dejar atrás las desgracias. También en estos momentos, era habitual que se consultaran los Libros Sibilinos, una serie de profecías en las que se indicaba como devolver a Roma la Pax deorum ante ciertas alteraciones. El colegio de los Quindecemviri sacris faciundis o uiri sacris faciundis estaba encargado de consultar e interpretar las profecías de los Libros Sibilinos. Tras dicha ceremonia, se solía prescribir un lectisternia o puluinaria, banquete público al que eran invitados varios dioses, representados por sus estatuas y que era la máxima simbolización del deseo romano de mantener la Pax Deorum, pues el compartir alimentos favorecía la concordia y el entendimiento entre hombres y dioses.

La religión tenía en Roma dos vertientes bien diferenciadas: La pública y la privada. La religión oficial estaba regulada por diferentes colegios sacerdotales y codificada a nivel estatal, estructurada en un riguroso calendario de días fastos y nefastos que marcaban la actuación de los tribunales, las votaciones de carácter político, los días de mercado, etc. Con la religión se busca mantener en todo momento la concordia con los dioses, la Pax deorum, “estar a bien” con ellos. Las relaciones entre el hombre y los dioses se manifiestan a través del cultu deorum, orquestado por el Estado y en el que el ciudadano participa.

Para mantener la ansiada Pax deorum, los rituales debían de hacerse de forma idéntica a lo pautado, pues si no las consecuencias podían ser terribles y peligrar incluso la integridad del Estado. Los romanos pensaban que su estatus privilegiado respecto al resto de pueblos del Mediterráneo era debido a la relación privilegiada que mantenían con los dioses y por ello, la perennidad de la urbe y sus fronteras dependía del cultu deorum. Es el origen del mito de Roma Aeterna.

A diferencia de Grecia, en Roma había un alto grado de organizaciones sacerdotales institucionalizadas que se encargaban del culto oficial y ejecutaban el ius sacrum (derecho sagrado): Augures (había 16 en esta época), Pontífices, Flámines, Vestales, Sacerdotes Saliares, los Feciales, etc. Eran elegidos entre los ciudadanos, normalmente políticos o militares, y no necesitaban de una preparación previa. El sacerdocio era un cargo público en relación directa con la política, a consecuencia de esa capacidad de la religión de mantener el propio Estado seguro. Los dioses estaban presentes en los actos públicos y su opinión, que se conocía a través de diferentes técnicas como la lectura de los auspicios, podía implicar la nulidad de ciertas decisiones estatales o de ciertos actos de tipo político, económico y social.

Además de estos cargos públicos religiosos, estaban las cofradías o sodalitates. Por citar alguna, nombraré la de los Luperci, que protagonizaban los Lupercalia en febrero o la de los Fetiales, encargados de ratificar tratados de guerra y paz.

De entre toda esta pléyade de sacerdocios, destacaba el Pontificex Maximus. Más por cuestiones de poder político que religioso, con el paso del tiempo se fue imponiendo sobre los demás colegios. Era el jefe de su colegio sacerdotal y escalón más alto de la jerarquía sacerdotal, que actuaba como árbitro supremo de todos los colegios sometidos a su influencia y vigilancia y controlaba las prácticas religiosas. Éste era un cargo reservado para las familias patricias más influyentes, y en el momento de juego, este cargo es ostentado por Julio César.

Regulador de la religión y del culto, tanto público como privado, entre sus amplias atribuciones tenía además potestad legislativa e interpretativa de la ley y el derecho, era también el administrador de todos los bienes de los dioses y desde el siglo IV a.C elaboraba el calendario fijando claramente todas las ceremonias y festividades señalado además los días hábiles (fastus), no hábiles (nefastus) o mixtos (nefastos durante una parte del día llamados endotercisus o intercisus) que eran los días en que no se podía llevar a cabo acciones de carácter público. El Pontificex Maximo junto al Rex Sacrificulus (jefe de sacrificios) celebraba las ceremonias extraordinarias del culto a Jano, que antes era privilegio del rey. Elaboraba también la indigitamenta: lista que contenía el nombre de las diferentes fuerzas divinas, la manera de invocarlas y sus respectivas funciones. También estaban a su cargo los Annales Maximi, que eran los registros que los sacerdotes, llevaban en tablas enyesadas o blanqueadas, llamadas Álbum que se exhibían en la puerta del Sacro Colegio de los Pontífices o como dicen otros, frente a la Casa del Gran Pontífice. En esas tablas se registraban los hechos ocurridos durante el año, que iban, desde el nombre de los cónsules (la forma cotidiana con la que identificaban los años) y demás magistraturas, a todo acontecimiento de importancia civil, política o religiosa.

Muy relacionadas con el Pontifex estaban las 7 vestales, que habitaban en el Atrium Vestae, al lado de la Regia, hogar del sumo sacerdote romano y cuyo templo redondo estaba contiguo. Estaban la tutela del Pontifex y no de su paterfamilias. Debían de mantenerse 30 años vírgenes bajo pena de ser enterradas en vida y vestían de blanco en señal de pureza. Salían a la calle acompañadas de lictores y los magistrados debían cederles el paso. Colaboraban en innumerables rituales y elaboraban ciertos productos sacros como la mola salsa (de donde saldrá la expresión “inmolar”, refiriéndose al sacrificio) y el suffimen.

La praxis ritual, centro de la religión romana, se concretaba en una serie de actos rigurosamente establecidos, como la plegaria, los himnos (“carmenes”), votos (promesas a los dioses), sacrificios (el ritual que más agradaba a los dioses), adivinaciones, lustratio (purificaciones), banquetes sagrados (epulatio, cuyo plato principal era el animal sacrificado), las supplicationes, etc. Para evitar equivocaciones fatales, los que deseaban hacer una petición a los dioses, podían llamar a sacerdotes expertos para que le fueran asesorando en el modo correcto de realizar la plegaria. El poeta Catulo fue compositor de un famoso Himno a Diana (Poesías, 34). Si había cualquier pequeño fallo, se debía de realizar la instauratio (repetición entera del ritual) y la piacula o expiación del error cometido. Pero el acto de purificación por excelencia era la devotio, el ofrecimiento de una persona como chivo expiatorio de las impurezas colectivas. Era algo muy extremo y sólo se realizaba en situaciones críticas, como la devotio del cónsul Decio, cuando se lanzó contra las filas de los enemigos de Roma en el 343 a. C., a sabiendas de su muerte segura.

El lugar de culto solía ser el templo (aedes, templum) con un altar adosado o cercano, pero también en algún lugar místicamente asociado a la deidad, incluso en praderas como el Campo de Marte (fiestas de carácter guerrero) o en los estadios y coliseos (Juegos de diversos tipos). Con la ceremonia de la inauguratio, los augures sacralizaban el lugar. Este carácter sacro producía que fueran lugar de refugio en caso de peligro y también eran objeto de peregrinaje. Estos templos a veces eran honrados para más de un dios. Por ejemplo, el de la colina Capitolina estaba consagrado a la llamada Tríada Capitolina: Júpiter, Juno y Minerva.

Había innumerables días festivos divididos en tres principales tipos de festividades (según las teorías estructuralistas de Dumézil): Las más arcaicas, de carácter agrícola, ligadas al ritmo de las estaciones, la producción y la reproducción. Los festivales guerreros, al principio y final de la temporada militar (que era de marzo a octubre) y por último, las ceremonias relacionadas con la política y la ley estatal. Un respectivo ejemplo de cada una serían las Lupercalia (idus de febrero), los Equirria (en febrero y marzo) y los Juegos (ludi Apollinares, Plebei, Florales, etc.). El momento de mayor proliferación de fiestas era en febrero, al final del año romano, pues había que empezar el año con buen pie.

Una de las ceremonias de carácter político más representativas del carácter político del romano era el Regifugium, una representación de la huida del Rey (Rex Sacrorum) de Roma una vez se instauró la República y se abolió la Monarquía, hecho que la tradición ubicaba a finales del siglo VI a. C.

Otra festividad de carácter jurídico era los Saturnalia, que debido a su importancia en el contexto del juego os paso a describir brevemente.

Hay que recordar que el día del vivo será los Saturnalia, día nefasto para las votaciones y en dos días, es la Opalia, con lo que la decisión sobre el triunfo de César deberá de votarse entre estos dos días no lectivos. Las decisiones que se tomen en el vivo, no serán llevadas al Senado hasta el día 20 de diciembre, con lo que los PJS tendrán 2 días para actuar antes de las decisiones oficiales y se tendrá en cuenta en las conclusiones del vivo.

Volviendo a la festividad a Saturno, en una sociedad altamente jerarquizada en donde los privilegios de unos pocos contrastaban con la opresión de la mayoría, era preciso realizar una fiesta en donde los roles se invirtieran por un tiempo determinado. En eso consistía básicamente los Saturnalia y servían para desfogar un poco a los esclavos, aunque el resto de la población también se tomaba sus licencias. Se celebraban el 17 de diciembre (aunque más tarde se ampliaría la fiesta hasta el día 23), coincidiendo aproximadamente con el solsticio de invierno. La ceremonia pública consistía en un sacrificio ritual a Saturno (deidad ctónica agrícola) en su templo y se desataba una cinta de lana que representaba unas cadenas místicas que mantenían al dios dominado. Tras ello empezaba el entretenimiento. Era un día de desenfreno en el que incluso se interrumpía la actividad pública y el “orden social natural” se alteraba. Los esclavos se sentaban a la mesa de sus dueños, que les servían los alimentos, aunque a veces, no se cumplía. Se aprovechaba para liberar esclavos y los juegos de azar, prohibidos de forma habitual, estaban permitidos. Se intercambiaban regalos. Esta fiesta fue transformada a posteriori en las Navidades por los cristianos. No era la única fiesta de carácter licencioso. Otro ejemplo era la fiesta de Anna Perenna, con la que se celebraba la llegada de la primavera. Durante el vivo se realizará una ofrenda al Dios, cumpliendo con la tradición.

Otra festividad pública relevante eran en honor a Fors y Fortuna, su paredro femenino, ya que los romanos estaban convencidos que su destino (fatum) estaba en manos de los dioses. Se los veneraba el 24 de junio en su templo, cerca del Tíber, para que los golpes de suerte fueran propicios.

La estatua de Fortuna era representada como una mujer con una venda en los ojos (la suerte era ciega, como la Justicia), que sostenía una esfera y una cornucopia, símbolo de abundancia y a veces llevaba un timón, en representación del rumbo que daba a la vida de los humanos. Fue asimilada con la diosa griega Tyche. Poseía muchos apelativos como Fortuna Primigenia, Victrix, Felix, Domina, Bona, etc.

Además del ius sacrum o derecho sagrado, había infinidad de leyes que controlaban lo relacionado con la religión, como la Ley de las XII tablas que decía entre otras cosas: “”Quién entone un canto maléfico, que sea muerto”.

Por otro lado estaba el culto privado, el que se hacía en las domus de cada familia, en la que se veneraba de forma no reglada a los lares (especie de diosecillos o numina del hogar o de los caminos, como los lares viales) y a los penates (vinculados al correcto abastecimiento, sobre todo alimentario). También se veneraba al Genius, protector de la gens, que a veces era un propio familiar o algún ancestro venerable y aseguraba la pervivencia de la familia (función reproductora) y por tanto protegía directamente al paterfamilias.

Aunque siendo tan grande la importancia de la religión pública en todos los ámbitos de la vida del romano, a veces la frontera entre el culto oficial y el doméstico no se distinguía de forma clara, pues había influencia mutua.

Un ejemplo de rito privado era el libatio, en el que se derramaban sobre el altar doméstico (foto a la izquierda) las primeras gotas de una copa que se iba a beber, en honor de los seres venerados por la familia o la ofrenda de las strues, hogazas saladas de harina de escanda. Un ejemplo muy particular de ceremonial privado era la defixio, nombre de la lámina de plomo (u otro metal), en donde se escribía una maldición dirigida a una persona determinada.

La puerta de la casa, espacio sagrado vulnerable a las fuerzas del mal, se convierte en algo totémico, que se protege con elementos apotropaicos, deidades como Jano y númenes como Lima que cuidaba del umbral. Los caminos y alrededores de la Domus también eran importantes, siendo los más venerados los de los cruces. Los Lares Viales eran los protectores de los caminos y los Lares Compitales vigilaban los cruces, pero había muchísimos más relacionados con este ámbito e incluso se celebraban Juegos en su honor, como los Compitalia de enero.

En la obra de Cicerón De natura deorum, un tratado sobre la naturaleza divina (escrito en los años siguientes al vivo), se define la religio como el culto piadoso de las divinidades, entendiendo “pío” como íntegro o virtuoso, más que como el actual significado de “devoto”. Incluso se personificaron ciertas virtudes y valores asociados a la religión como la diosa Fides (fidelidad), pero Cicerón opinaba (De las leyes 2, 28) que no se debía de hacer lo mismo con los vicios, pues en Atenas se edificó un templo al Ultraje y la Desvergüenza y en la misma Roma, llegó a haber altares dedicados a la Fiebre y a la Mala Fortuna.

También se le rendía culto a la figura del numen, fuerza sobrenatural que se encargaba de una faceta de la vida, pero sin forma definida. Alguno de estos numina eran Stercolinus, al que se invocaba antes de abonar el campo o Reparator, que ayudaba al campesino a preparar la tierra. Estas fuerzas animistas eran de orígenes inmemoriales y con el tiempo, incluso fueron adorados como dioses, como Saturno, que fue uno de los numina que se invocaba a la hora de sembrar. Etimológicamente, Saturnus deriva del verbo sero, que significa sembrar y que remonta el culto a este poder a la época de la Roma arcaica. Estas deidades provenientes de los numina, eran invocados de forma ambigua debido a su origen no antropomórfico y se usaban letanías como “siue mas, siue femina” (tanto si es macho como hembra) o “si deus si dea est” (tanto si es un dios como una diosa).

Llegó a haber tantos numina, que se reguló su culto a través de los indigitamenta, listados elaborados por los pontífices, en donde se recogieron sus nombres, funciones y las invocaciones que había que dirigirles para que las demandas fueran escuchadas.

Esta obsesión de los romanos por la regularización del culto, fue una de las causas que provocaron que cultos que escapaban de esta institucionalización, fueran prohibidos, como lo ocurrido con las Bacanales en el año 186 a. C.

El inframundo también era parte de la religión romana. Había divinidades protectoras de los muertos (los manes) o almas en pena (lémures o las Laruae). También el dios Dis Pater, las diosas Mania, Tacita, Lauerna, Carna, Proserpina, etc. Las tumbas solían llevar la inscripción Diis Manibus sacrum (DMS) que significaba que la sepultura había sido consagrada a los dioses manes. También se les rendía culto público en las festividades de los Parentalia, los Rosalia o los Violaria. El culto a estos espítitus (numina) o dioses infernales se realizaba para que no interfirieran negativamente en el mundo de los vivos, como la diosa Mania que podía hacer enloquecer a las personas o las larvas (Laruae) que eran espíritus de malhechores que podían poseer a los vivos y hacerles enfermar. Estas almas en pena muchas veces eran creadas por una mala ceremonia fúnebre o la falta de ella, de ahí que fuera tan importante el realizar correctamente el rito funerario.

Por si no había suficientes deidades, cada vez que aparecía una necesidad nueva, el romano podía adoptar dioses foráneos o ampliar la esfera de poder de dioses ya existente (asimilación), como ocurrió con Venus, originalmente una diosa protectora de los huertos, que por influencia de la Afrodita griega amplió sus atribuciones al ámbito de la belleza y el amor. Los dioses egipcios fueron muy bien acogidos en Roma, sobre todo entre las mujeres, que veneraban a Isis, Osiris y Serapis.

Además, cuando el ansia de conquista se hizo más fuerte en el espíritu romano, para no enemistarse con los dioses tutelares de los lugares conquistados, realizaban la ceremonia de la evocatio, un rito previo al asalto de un lugar, por el que rogaban a estos dioses extranjeros que abandonaran la zona y se trasladaran a Roma, donde serían objeto de un culto mejor. Así, fueron adoptadas innumerables deidades provenientes de la multitud de pueblos conquistados por los romanos. Una de las evocatio más importantes fue la que “atrajo” a los Dioscuros (Cástor y Pólux) a Roma desde Túsculum a principios del siglo V a. C.

Pero ¿qué pensaba el pueblo de estos dioses? Un romano cultivado (Cicerón, Horacio, un senador, un notable) creía en la divinidad pero no en la mitología de los dioses. Es decir, aceptaban y tenían fe en las abstracciones que cada dios representaba, pero no en las historias de sus vidas. Un hombre cultivado se decía a sí mismo: “Existe una Providencia, sigo creyéndolo; el núcleo de la verdad de las leyendas sobre los dioses debe consistir en esto. ¿Pero hay además una suerte de realidad en Apolo o en Venus? ¿Son otros tantos nombres de la única Divinidad?¿O acaso nada, fuera de una vana fábula?”.

La relación de los romanos con sus divinidades era muy parecida a la manera en que relacionaban con los poderosos, reyes o patronos (la conocida relación clientelar). Cada mañana, saludaban con la mano a los dioses cuando pasaban delante de su imagen o acudían a sus templos. Generalmente rendían homenaje al dios cuyo templo era vecino a su domicilio, porque más valía tener contentos a los vecinos.

Los fieles ofrecían dádivas y promesas (votos) a sus dioses para obtener protección divina. Elevaban plegarias a los dioses y les erigían un altar dentro de sus casas o, los ricos, construían un santuario dentro de su propiedad. Con los dioses, como con los patrones, se mantenía un esquema de intercambio de dones y dádivas. La relación entre el fiel y el dios era como una amistad entre desiguales que entran en relaciones de confianza para sus intereses respectivos. Era común que un romano dijera a un dios: “Cúrame y tendrás una ofrenda” o “Si me procuras un feliz viaje a Alejandría, te ofreceré un sacrificio” o bien “Ayúdame, sé que lo puedes hacer”, para picar el orgullo divino. Los romanos no temían a sus dioses, más bien los admiraban y los trataban con bastante familiaridad (incluso sentándolos a su mesa, como hemos visto arriba) excepto cuando había malos presagios, prodigia o se rompía la Pax Deorum.

Incluso Catón, en su tratado de agricultura “De agri cultura”, recoge un ruego a Marte para que sea propicio para el agricultor.

Himno de los fratres aruales.

Salud, ayudadnos, Lares.

Salud, ayudadnos, Lares.

Salud, ayudadnos, Lares.

No dejes, Marte, que la peste o la catástrofe caigan sobre el pueblo.

No dejes, Marte, que la peste o la catástrofe caigan sobre el pueblo.

No dejes, Marte, que la peste o la catástrofe caigan sobre el pueblo.

Sáciate, fiero Marte, salta el umbral y quédate ahí en pie.

Sáciate, fiero Marte, salta el umbral y quédate ahí en pie.

Sáciate, fiero Marte, salta el umbral y quédate ahí en pie.

Llamad por turno a todos los Semones,

Llamad por turno a todos los Semones,

Llamad por turno a todos los Semones,

Salud, ayúdanos Marte.

Salud, ayúdanos Marte.

Salud, ayúdanos Marte.

Triunfo, triunfo, triunfo, triunfo, triunfo.

21/9/10

Noticia "relacionada"

Ave!

Para que veáis la importancia del trigo en cualquier nación, especialmente Egipto y Roma hace 2000 años, y de cómo sigue siendo importante hoy en día, os linkeo esta noticia: Para evitar disturbios Egipto garantiza abasto de trigo, en la que algo que tomamos tan por garantizado puede llevar a una revolución nacional.

Importante si consideráis la posición de la República, y de cómo los movimientos faraónicos en Egipto y la guerra de sucesión entre  Cleopatra VII Philopator y la dinastía Ptolemaica. Por ello la disposición de Cleopatra es fundamental, ya que un degradamiento en las relaciones entre Egipto y Roma podría significar menos trigo exportado a la República, con el consiguiente revuelo por parte del populacho.

El reparto de trigo gratuito era una técnica usada comúnmente en la república, sobretodo por el bando populista, pero incluso Catón ofreció el trigo subvencionado en alguna ocasión, con motivo de su candidatura a Tribuno de la Plebe en el año 63 A.C.

Esto se ve muy bien en la serie de Roma (HBO), especialmente los capítulos Ceasreón (1ª temporada), y los tres últimos capítulos de la segunda temporada. Valen la pena, aunque no se reflejen directamente en el vivo.

Avisados estáis!

20/9/10

Novedades (localización y fechas)

Hola!

Post con un montón de novedades!

Definitivamente, las fechas escogidas serán el segundo fin de semana de Mayo 2011 (el primer fin de semana completo): 6, 7 y 8 de Mayo.

El planning básico sigue manteniéndose:
-Viernes: Llegada por la tarde, juegos de mesa, cena y algunos juegos puntuables.
-Sábado: Seguiremos con los juegos puntuables y la final, el vivo empezará sobre las 6 approx. Acabaremos cuando toque, pero contad con estar despiertos bastantes horas :) Cena incluida. Después del vivo explicación de tramas y paluegos, espoilers por doquier.
-Domingo: Aún por decidir, pero limpieza general y tal vez comida (incluida), acabando todo a eso de las 17.30.

Actualizaré el cartel dentro de poco (link a la izquierda).

-Localización, también ha cambiado. La casa que teníamos antes era buena, pero había que cocinar, lo que era un palo. Además estaba más lejos de Valencia, con lo que la mayoría de jugadores tenía que viajar más. El nuevo sitio (habrá post sobre como llegar) está en Benaguasil, en una masía llamada "Mas Zampa". Allí nos cocinarán y demás, y el precio en general es más barato. Hay más espacio de juego, más sitios por los que meterse "sub rosa", y más maquinaciones posibles. Mejor, vamos.

-Más soporte, ya que dos chicas geniales se han apuntado a echarnos una mano con el tema de mastereo. Así que gracias! :)

-Fotos de jugador, que servirán para hacer un compendio de personajes, y así os quedáis con las caras. Así que, por favor, mandad vuestras fotos de primer plano (tampoco necesitamos calidad profesional DNI, pero que se os identifique) al mail de Pili (piliescriba@telefonica.net) lo antes posible, confirmando que las fechas os vienen bien.

De momento esto es todo por ahora. Manteneos en línea.

Por cierto, recordad que os podéis suscribir a nuevas entradas usando el botón de RSS con vuestro navegador.

7/9/10

Esbozos sobre filosofía




Esta vez, el vivo va a ser mucho más largo, tras repetidas peticiones por parte de muchos de vosotros, que os quejábais de no haber podido hablar con todos los pjs, por tener poco tiempo para vuestros objetivos.
Pero al alargar el tiempo de juego, pueden faltaros temas de conversación, así que para solventar esto, he hecho artículos como el del teatro y ahora os hablaré algo de filosofía, que era uno de los temas típicos tras las copiosas cenas romanas.
No os agobieis por lo largo que es, idlo digiriendo con calma. En esta entrega haré referencia a la evolución filosófica previa a la época del vivo y en un siguiente post, os comentaré las "últimas novedades" que se produjeron en Roma tras la conquista de Grecia.
Espero que os sirva de algo.

“[…] la conversación de sobremesa fue, con la bebida, erudita y amena, pasando de unas en otras pláticas sobre asuntos filosóficos, hasta que la disputa vino a recaer sobre las que se llamaban paradojas de los estoicos; tales como esta: “Que sólo el bueno es libre y esclavos todos los malos”. Aquí, como era natural, contradijo el Peripatético, a quien replicó con vehemencia Catón, y aumentando el tono y la presteza de la voz, llevó muy lejos el discurso, entablando una maravillosa contienda: de manera que a nadie le quedó duda de que su ánimo era poner término a la vida y librarse de los males que le rodeaban. Así es que, acabado el discurso, fue grande el silencio y la tristeza.”
Extracto de la cena con charla filosófica de Catón antes de su suicidio.

Plutarco, Vidas Paralelas, Catón el Joven, LXVII.

Pequeño resumen de las tendencias filosóficas previas al vivo:

1.- Presocráticos. Fueron los primeros en intentar dar una explicación al mundo, eje central de la filosofía en época Antigua. Surgieron en Mileto, ciudad de la Península de Anatolia (actualmente Turquía). Pocos textos se poseen de ellos y tenemos que reinterpretar a los que transmitieron estas tesis (Aristóteles, Teofrasto, etc.). Buscaban principalmente el arjé, principio fundamental de todas las cosas. Eran una mezcla de científicos y lo que actualmente conocemos como filósofos, pues en el Mundo Antiguo, ambos campos se confundían.

Los eleatas serían los primeros en separar del arjé la parte física de la espiritual.

Filósofos Milesios: Tales de Mileto (c. 620-550) fue uno de los considerados “Siete sabios de Grecia”. Consideraba que el arjé era el agua (hygron). Fue el 1º en encontrar un origen común a todo e intentó explicar los cambios de la Naturaleza en base a este principio único, el agua.

Le continuó Anaximandro (610-550) pensó que el arjé debía de ser algo menos concreto que el agua y lo llamó apeiron que se podría traducir como “ilimitado o indeterminado”. Es el primer proceso conocido hacia la abstracción, a excepción de algún papiro filosófico egipcio. Introdujo el concepto de Cosmos, el orden que existe en el Universo y que influyó mucho en el pensamiento posterior.

Anaxímenes (590-525) marca un retroceso, pues vuelve a una sustancia concreta y piensa que el arjé es el aire (pneuma), que es a la vez el alma y el soporte físico.

Pitágoras y los pitagóricos:

Los persas invaden las ciudades jonias (en la costa Oeste de Turquía) y el pensamiento griego se desplazó a la Magna Grecia (colonias fundadas en el sur de Italia y Sicilia). Aunque Pitágoras (570-495) nace en Samos, se traslada a Crotona y fundó allí una especie de colonia de tipo místico, pero que llegó a ser sede de un importante movimiento político.

Es un pensamiento afín con la tradición religiosa órfica, reflejada en su ética salvacionista. Pitágoras introduce la noción de que el alma tiene origen divino y el cuerpo la aprisiona, por lo que es preciso purificarse para alcanzar esta liberación. Este hecho supone la separación entre materia y espíritu y constituye una reacción idealista ante el materialismo milesio. Se abandona la búsqueda del arjé y Pitágoras propone un principio ideal, el número, entendido como la medida y proporción que rige el orden cósmico, como una correlación entre los planetas, las notas musicales, etc. El número es para ellos soporte de la realidad y lo que la determina. Pitágoras ve un mundo regido por la matemática de forma armoniosa. Surge el concepto de vacío.

Jenófanes de Colofón (570-475) es una mezcla de filósofo y poeta. Trabajó como rapsoda en la Magna Grecia y criticaba los mitos y las leyendas de Hesiodo, Homero y todas aquellas cosmogonías que veían las deidades de forma antropomórfica. Para él el arjé era la unidad del ser primigenio, en una onda similar a los posteriores eleatas.

Heráclito de Éfeso (540-470) fue un aristócrata de Asia Menor (Turquía). Opuesto a Parménides, el problema que se plantea es la esencia del ser, continuando el pensamiento milesio. Sigue la regla de “Panta rei” o todo fluye: El Cosmos es dinámico y se manifiestan estos cambios en la superación de los opuestos. El logos es el orden del Universo, pero no concebido de forma estática como con Pitágoras, sino cambiante. Como sustento material del logos, Heráclito elige al fuego, símbolo de la energía y transmutación. Fuego, logos, movimiento y devenir son un único principio, que contiene la unidad de los contrarios. El alma o psiqué, es fuego y participa en el logos.

Parménides y los eleatas. Paralelamente al auge de la escuela Pitagórica, surge en Elea (Magna Grecia) un movimiento filosófico también idealista que consolida la pitagórica: Se intenta separar el mundo físico (mera ilusión) del espiritual. Su principal valedor será Parménides de Elea (nacido en 515) ataca el pensamiento pitagórico aunque recoge su parte espiritualista, pero su principal adversario son los jonios y sobre todo Heráclito. Parménides se opone al movimiento de Heráclito y afirma que existen 2 vías para el conocimiento: la verdad (aletheia) que está guiada por el pensamiento y la del error u opinión (doxá), regida por los sentidos. Fundamenta su argumentación en la 1ª vía y afirma que el único ser real es el que nos ofrece el pensamiento, por tanto el Ser es inmóvil, increado, inmutable, homogéneo, limitado y esférico (pues la esfera es símbolo de la perfección). Destacan también Zanón de Elea (490-430), que con sus célebres paradojas intenta demostrar la imposibilidad lógica del movimiento y Meliso de Samos (S. V) afirma que el Uno no podía ser limitado, pues estaría rodeado por el vacío, que era un No-Ser, ergo el Ser debía de ser infinito.

Empédocles de Agrigento (490-430) fue un aristócrata siciliano que intentó avanzar en los debates entre los eleatas y los jonios. Postula la existencia de los 4 elementos primigenios: agua, aire, fuego y tierra, que forman todo lo existente en base a su mezcla o escisión. La fuerzas que les hacen cambiar son el Amor (unión) y el Odio (disgregación). También habla de que el alma, si ha llevado una vida digna, retorna a su origen divino, el Amor.

Anaxágoras de Clazomene (500-430) que desarrolla su pensamiento en Atenas e intenta conciliar el pensamiento de Heráclito y Parménides. Considera que la realidad está constituida por unas pequeñas partículas (llamadas homeomerías por Aristóteles) increadas e infinitas en número pero iguales entre sí, que se combinan para formar cuerpos gracias al nous, una fuerza basada en la razón o inteligencia y que consiste en el auténtico principio del Cosmos. Supone la base para Aristóteles, aunque le critica la escasa articulación de su teoría.

Demócrito y el atomismo. El atomismo es la tercera de las vías de conciliación de las tesis filosóficas previas, cuyo fundador fue Leucipo de Mileto, que residió a mediados del siglo V en Abdera, donde nació su discípulo Demócrito (460-370) del que es el único que nos han llegado textos. Demócrito fue contemporáneo de Sócrates y los sofistas, pero sigue con las herencias del materialismo milesio. Se diferencia de los eleatas porque admite la existencia del vacío, en el cual se agitan los átomos, que constituyen la esencia de toda realidad sensible. Pero no es precisa un fuerza externa que produzca este movimiento, sino que es inherente al proceso, hipótesis que le distingue de Anaxágoras. Habla del conocimiento tanto a través de los sentidos como a través de la razón. Así, la noción de azar no tiene cabida y no será introducida hasta tiempos de Epicuro. Además desarrolló una doctrina ética en la que dice que el hombre está formado por la materia (phisis), pero también le influye su educación, y gracias a ésta, puede crear su propio destino.

2.- Sócrates y los sofistas: La filosofía de la Polis. En el Siglo V, Atenas se convirtió en el centro indiscutible a nivel político y cultural con el impulso de Pericles, amigo personal de Anaxágoras, el primer filósofo establecido en la polis (ciudad-estado). Tal florecimiento provocó un feed back de pensadores que acudían allí y dieron lugar a un movimiento cultural sin precedentes, que podría ser denominado “la Ilustración Griega”.

Los sofistas. Eran sabios o maestros del saber, pero tienen un significado peyorativo debido a las críticas de Platón. La especulación anterior a ellos se centraba en el “Ser” de la Naturaleza, quedando en 2º plano la reflexión sobre la conducta social del hombre. El desarrollo de la polis provocó la necesidad de establecer unas normas éticas que se fundamentaran en la definición del hombre, así los sofistas se dedicaron a definir la diferencia entre phisis y ley y crear en ésta última unas pautas de conducta que determinaran el comportamiento de los individuos.

Tenían un pensamiento relativista que se plasmaba en las tragedias teatrales de la época, sobre todo las de Eurípides. Protágoras de Abdera (485-410) afirmaba que el hombre era la medida de todas las cosas, ya que los dioses no estaba demostrado que existieran debido a la falta de datos y a la corta vida humana (tratado “Sobre los Dioses”), afirmación que le condujo al destierro. Gorgias (480-390) acentuó este relativismo y adoptó una actitud nihilista (negación) con respecto al conocimiento, con lo que pasó de filosofar al mero ejercicio retórico.

De todas formas, estos pensadores adoptaron una actitud ética y didáctica de gran altura e incluso los diálogos Platónicos respetan esta vertiente. Compartían con Demócrito la idea de que el hombre podía alcanzar la libertad a través de la educación, que permitía llegar a la areté (virtud) y contribuyeron al desarrollo de la lingüística y de la filología. Pródico introdujo avances en el campo del estudio de la religión.

Sus continuadores (segundos sofistas) cambiaron de estilo y la dialéctica se convirtió en retórica por influjo de Gorgias y el recto juicio se sustituyó por el ardid lingüístico, pues más que el conocimiento deseaban inculcar técnicas para el éxito individual. Ante esta actitud se alzó Sócrates, que no aceptaba esto ni el relativismo de Protágoras y Gorgias. A pesar de ello se considera que los sofistas mencionados (y otros como Hipias o Trasímaco) contribuyeron al desarrollo cultural de su siglo y provocaron la reacción idealista de Platón.

Sócrates (469-399) y su discípulo Platón (428-347) constituyeron un hito en la especulación filosófica, pero sólo tenemos la obra de Platón para conocer a ambos (y algún testimonio de Jenofonte, Aristófanes y otros que lo mencionan). Su pensamiento constituye básicamente una reacción ante el pensamiento sofista. También buscan la areté (virtud) basada en la razón, pero niegan que su fundamento se halle sólo en el ámbito humano y social, sino que debe de estar situada por encima de la contingencia temporal.

El método que utiliza Sócrates es la “ironía socrática” en la que plantea al oponente determinadas preguntas que va refutando a través de la razón, hasta llegar a las conclusiones deseadas, pues piensa que existe una verdad a la que se puede llegar a través del conocimiento. Hace referencia a un daimon interno, que permite distinguir el bien del mal. Sócrates parece buscar el perfeccionamiento moral, pero limitando la libertad individual. El episodio de su muerte parece refutar su grandeza moral. Su objetivo principal sería establecer una ley ética basada en criterios inmutables que todo hombre, si se esfuerza, podría hallar en su interior, lo que supone las creencias de Protágoras.

Las escuelas socráticas. Influidos por Sócrates hay 3 escuelas: Los cirenaicos, los megáricos y los cínicos.

La Escuela cirenáica fue fundada por Aristipo de Cirene (435-360) supone en cierta medida el intento de conciliación del relativismo de los sofistas con el logos socrático. Para ello establecieron una teoría hedonista, basada en el placer como bien supremo, pero controlado por la inteligencia.

La Escuela megárica fue fundada por Euclides de Megara (nacido en 400) que identifica el bien socrático con el Uno de Parménides, lo que le condujo a una dialéctica negativa y dogmática.

Los cínicos fueron representados por Antístenes (445-370) que recoge la ética socrática como un arma para llegar a la virtud (areté), eliminando lo accesorio. Igual que los cirenaicos, predicaban la Autarquía, la autosuficiencia del sabio. El discípulo de Antístenes, Diógenes de Sínope, utilizó la ironía al extremo, que instigó una vida natural y criticó severamente las convenciones y tradiciones sociales.

3.- Platón (428-347) fue un aristócrata ateniense que entró en el círculo de Sócrates tras un breve periodo con Cratilo. En el 387 se instala de nuevo en Atenas, tras la muerte de su maestro y funda la escuela de la Academia, que permaneció activa hasta el 529 d. C., año en el que fue clausurada por un decreto de Justiniano. Sus obras están escritas en forma de diálogos y se encuentran bien conservadas. Cuando se suicidó Catón, se cuenta que estaba leyendo obras de Platón, a pesar de ser un estoico.

Metafísica y conocimiento: La teoría de las ideas.

La teoría del conocimiento. Platón intentaba elaborar un sistema completo y coherente inspirado en las concepciones éticas de su maestro. Dice que es posible conocer el mundo a través de los sentidos (doxá) pero no a la esencia real e inmutable de las cosas. Pone ejemplos como los valores (justicia, bien, etc) que no nos llegan por la vía de los sentidos, al igual que los conocimientos matemáticos. Las ideas sólo pueden ser conocidas a través del raciocinio y el razonamiento filosófico, que elimina las trabas del alma para permitirle acceder al mundo de las ideas.

La teoría de las ideas. Platón intenta establecer las características del mundo de las ideas y su relación con el mundo de los sentidos. Hace referencia a un demiurgo o dios artesano creador del mundo real, que no es más que una metáfora mítica para hacerse entender, aunque tendría mucha influencia en los neoplatónicos como Plotino. Jerarquiza las ideas y en la cima está el Bien, luego se encuentran otras como la Belleza, la verdad o la simetría, los valores morales, los conceptos matemáticos y los arquetipos humanos ideales. Dichas ideas son objetivas e independientes del espíritu humano, aunque posibilitan nuestro conocimiento y son la estructura del Cosmos, cuya razón última de ser es el bien. Los objetos del mundo real son meras copias imperfectas de las ideas, de ahí la diferencia entre razas (humanas, animales o vegetales), de ahí la necesidad de escapar a la falsa vía de los sentidos para llegar al conocimiento verdadero.

El alma. Platón se vio obligado a teorizar sobre el alma, con raíces pitagóricas. En “La República” afirma que está dividida en 3 partes: la irascible y la sensitiva (irracionales) y la inteligible, que es racional e inmortal y permite el acceso al mundo de las ideas.

Ética y política. Su ética está basada en la de su maestro Sócrates. Su fin supremo es la contemplación de la idea del Bien, a la que tiene que llegar el hombre por medio de la educación, para librarse de los errores del conocimiento sensorial. Sabiduría y virtud son uno. Aplica su ética a la política y propone en “La República” el gobierno de los mejores, constituido por una minoría de sabios filósofos (alma inteligible), cuyos conocimientos permitirían el mejor gobierno de la sociedad. Por debajo de ellos se encuentran los guerreros (alma irascible) y por último los trabajadores (alma sensible). Basa este sistema en la división tripartita del alma y lo denomina Aristocracia. Otras formas posibles de gobierno como la oligarquía y la timocracia sólo son corrupciones de la aristocracia. La democracia implica el gobierno del pueblo, que no está capacitado para ello y la tiranía o gobierno de un solo hombre, no garantiza que éste no haga valer sus intereses por encima de la sociedad. El carácter utópico de esta teoría y los fracasos políticos del filósofo en Sicilia, condujeron a terminar sus días en el escepticismo político.

4.- Aristóteles (384-322) era hijo del médico oficial de la corte de Macedonia. En el 367 ingresó en la Academia de Platón, donde estuvo 20 años y más tarde fue preceptor de Alejandro Magno. En el 335 fundó su propia academia el Liceo o Peripato, que dirigió hasta su muerte. Su obra nos ha llegado sobre todo en forma de apuntes de clase del Liceo y abarcan todas las ramas del saber: Física, biología, psicología, retórica, ética y política.

Dividió las ciencias en 3 clases: Las teoréticas, encargadas del conocimiento; las prácticas, con el objetivo de proporcionar las conductas adecuadas y las técnicas que estaban centradas en las artes. Pero hablaba de una disciplina previa, la Lógica (o analítica) que tenía como fin el estudio del pensamiento y de lo necesario para un conocimiento verdadero.

Lógica aristotélica. Está basada en 3 elementos: el concepto, el juicio y el razonamiento. El concepto es la esencia real de una cosa, siendo el sujeto lo permanente y los predicados serían lo cambiante. Los juicios son agrupaciones de conceptos para poder afirmar algo sobre la realidad. El razonamiento es el culmen del proceso y podía ser deductivo o inductivo.

El elemento fundamental de este razonamiento deductivo es el silogismo, que permite a través de 2 premisas o afirmaciones verdaderas con dos términos, deducir una tercera. Ej: Premisa 1: Sócrates es un hombre. Premisa 2: Todos los hombres son mortales. Conclusión: Sócrates es mortal. Pero esta deducción supone un previo conocimiento o razonamiento inductivo (hay que observar que todos los hombres son mortales, siguiendo el ejemplo previo).

Filosofía de la naturaleza y metafísica. Aristóteles se enfrenta a la doctrina platónica de las ideas, sobre todo en 2 puntos: La incapacidad de explicar el mecanismo de participación de las cosas sensibles respecto a las ideas y la nula explicación ofrecida ante el problema del cambio. Por ello, intenta superar estas deficiencias con su teoría.

El Ser no es la idea, sino lo singular, lo concreto tal y como lo conocemos y tiene 4 causas: La material (de lo que está hecho), la formal (la esencia, el carácter), la causa eficiente (la que le permite llegar a ser) y la causa final (su fin, su razón de ser).

Establece una 1ª división entre materia y forma. Todo está compuesto de estas dos vertientes, pero a diferencia de Platón niega que la forma pueda percibirse sin la materia, pues son 2 partes indisolubles del ser. A esta doctrina se la ha denominado hilemorfismo. El filósofo establece una distinción paralela entre potencia y acto, sin la una no existe el otro. Constituyen la relación entre lo que puede llegar a ser y lo que es. Este hecho implica que hay cambio perpetuo, y todo cambio ha de tener una causa, un motor externo a él y la causa a su vez, ha de tener otra. En esta cadena de causas, se debe de llegar al motor inicial, que ha de ser inmóvil, pues si no necesitaría otra causa y además, eterno.

Pero no define al motor inicial (o acto puro, pensamiento que se piensa a sí mismo) que pone en marcha todo el proceso y lo resuelve como el propio anhelo del Cosmos en una especie de explicación teológica que recuerda a Platón.

Basándose en estos conceptos, Aristóteles establece su teoría del Universo: La Tierra es el centro, además está en mundo sublunar o de la experiencia, rodeado por una serie de esferas celestes, tras las cuales se halla el primer motor inmóvil y su biología, de la que todo lo orgánico posee un alma, aunque es diferente a la nuestra.

Psicología. Supone una continuación de sus concepciones biológicas. El hombre tiene un alma vegetativa (como los vegetales), una sensitiva (como los animales) pero tiene también racional, que le permite la abstracción y el razonamiento a través de la información aportada por los sentidos. Este entendimiento no es innato ni anterior como decía Platón, pero sí inmortal de una forma universal y no individual. Es una doctrina bastante compleja y con deficiencias, producto de la incapacidad para superar el dualismo y originó en el periodo escolástico (mucho posterior) una ardua polémica interpretativa.

Ética y política. En el terreno ético, Aristóteles considera que el bien sólo se consigue desarrollando la propia esencia y concretamente en el caso del hombre, ejercitando sus facultades racionales. Este hecho se puede llevar a cabo de dos maneras: Mediante el ejercicio de las virtudes morales y mediante las virtudes teoréticas. Estas últimas son las propias del entendimiento, pues consisten en la vida contemplativa y en el goce de la sabiduría y suponen la más alta actividad ética. La felicidad (eudamonía) es el resultado de la vida virtuosa, pero no es el fin.

Afirma que “el hombre es un animal social por naturaleza” y que la política no es más que la ordenación social en polis y cuya función ha de ser garantizar la moralidad ciudadana y la justicia, por medio de una educación y una constitución basada en el bien común. Dice haber 3 formas justas de gobierno: Monarquía, aristocracia y república, pero sólo si los gobernantes no hacen prevalecer sus intereses sobre la comunidad, pues entonces se degenera en tiranía, oligarquía y demagogia respectivamente. Prefiere la república moderada con el predominio de la opinión ciudadana en el gobierno.

5.- Las filosofías helenísticas. El Helenismo es el periodo cultural que se inicia con Alejandro Magno, que implicó grandes cambios: Se amplió sus horizontes y el cosmopolitismo y el comercio, favorecieron el abandonar las ataduras de la rígida polis. Las nuevas escuelas filosóficas buscaban proporcionar al hombre seguridad y una forma de vida, acorde a los nuevos valores. Los trabajos de filósofos anteriores (Aristóteles, Teofrasto y Estratón de Lampsaco sobre todo) condujeron a la especialización de los campos del saber y redujo la amplitud de la filosofía. También influyeron los pensadores orientales en los griegos.

Estoicismo. Fundada por Zenón de Citio (335-265) y toma su nombre de la Stoa de Atenas, lugar en donde impartía sus clases. Sus principales discípulos fueron Cleantes (310-235) y Crisipo (280-204). Los estoicos poseían una teoría de la realidad especialmente materialista y afirmaban que el mundo estaba regido por un principio universal o pneuma, inspirado en el logos de Heráclito. De acuerdo a esta teoría, elaboraron una doctrina sensualista del conocimiento, ya que consideraban que el alma tenía un componente material. Negaban el azar, pues el pneuma constituye un elemento ordenador del cosmos, que a su vez provocaba un ciclo eterno de destrucción y renacimiento. La ética estoica, inspirada en estas concepciones, afirma que el objetivo de una vida elevada ha de ser la conformidad con el orden universal, que no podía ser cambiado. La vida elevada se conseguía a base de la renuncia a las pasiones y el cultivo del conocimiento, que procuran la apatía o falta de pasión, ideal del sabio autosuficiente. También fueron protagonistas de avances en lógica y lingüística y su influencia perduró largamente. Catón fue un discípulo de los estoicos, pero se le puede calificar de cualquier cosa excepto de apático.

Epicureismo. Epicuro (341-270) fundó esta escuela hacia el 323 en Atenas en el llamado Jardín de Epicuro. Su doctrina estaba basada en el atomismo de Demócrito, aunque introduce el elemento del azar, ya que afirmaban que la trayectoria de los átomos podía sufrir de forma fortuita y arbitraria desviaciones de su trayectoria o clinamen. Su intención con ello era negar la posibilidad de todo determinismo o logos ordenador del mundo, lo cual les enfrentó a los estoicos, aunque coincidían con ellos predican una ética alejada de las pasiones para lograr la ataraxia o imperturbabilidad. Por ello, afirman que había que buscar el placer, pero simplemente como ausencia de dolor. La vida austera y sencilla predicada por Epicuro, en el que el cultivo de la amistad sustituye a los “apetitos impuros”, tiene como fin evitar el temor al sufrimiento y a la muerte, para alcanzar, por medio del perfeccionamiento de la virtud, la eudamonía (felicidad). En Roma alcanzará fama el epicúreo Lucrecio.


Escepticismo. Fundada por Pirrón de Elis (360-270) pero alcanza su plenitud paradójicamente con dos rectores de la Academia Platónica: Arcesilao (315-240) y Carnéades (215-125), que recuperaron el concepto de la ironía socrática y la usaron para criticar el dogmatismo estoico. Fundan su doctrina en la teoría del conocimiento y niegan la posibilidad de establecer juicios universales, ya que consideraban que sólo conocemos lo particular. Criticaron todas las concepciones dogmáticas y postularon la necesidad de “la suspensión de juicio”, la indiferencia o diaforía. En el terreno ético se traduce en la búsqueda de la ataraxía epicúrea.

Fuente: Varios autores. Humanidades. Ed. Cultural. Madrid. 1989.






Aclaración sobre el consulado


Hola de nuevo!!!

Aprovechando el veraneo he terminado algún articulillo más de ambientación. En posts anteriores os hablaba del cursus honorum y del porqué ser cónsul. Este es el remate a esos dos artículos políticos, en donde cuento alguna cosilla más que se me había pasado y aclaro las fechas en las que se realizaban las selecciones, algo muy importante para comprender la trama política del vivo.

Espero que sea claro y conciso.

Pili.


Los candidatos eran llamados así por teñir su toga de un blanco prístino, para destacar entre el resto de togados (con túnicas en el color natural del hilo, que solía ser beige).

Las selecciones en Roma se hacían en verano. Había una dura campaña electoral desde meses antes. Las candidaturas habían de ser presentadas en persona al Senado, antes de fin del año anterior a las selecciones y habían de cumplir una serie de requisitos.

Todo aquel que deseara presentarse a un cargo no debía de tener ninguna causa jurídica pendiente, pero a la vez, si se inscribía alguien como candidato, eso lo dotaba de inmunidad a los posibles cargos jurídicos que se le pudieran imputar, hasta el final de su mandato incluso, si salían elegidos (sino, hasta el final de las votaciones). Además, para ser cónsul, el más alto cargo en Roma, se debía de ser patricio y tener una ingente cantidad de dinero (hay que recordar que la política en Romano sólo no proporcionaba dinero, sino que exigía una gran cantidad de gastos públicos). Se debía de haber pasado por el Cursus Honorum a través de determinados cargos y tener una edad mínima, que para cónsul rondaba la cuarentena pasada (los cuarenta y dos años como edad de referencia). Hubo excepciones a esta edad mínima, como cuando Pompeyo consiguió su primer consulado, de una manera bastante irregular.

Tras la elección, no entraban al cargo hasta el año siguiente. Como decía en el artículo del Cursus Honorum: Aunque las candidaturas se presentaban en diciembre, las elecciones comenzaban oficialmente el 6º día de Quintilis (Julio), aunque todo el año parecía que se estaba en elecciones. Los cónsules se presentaban habitualmente en candidaturas por parejas, complementándose para alcanzar más votos, cosa muy útil pues los ciudadanos poseían 2 votos cada uno. No tomaban su cargo hasta meses después de ser elegidos, habitualmente en enero del año siguiente.

Ejemplo: En diciembre del año 50, se inscriben los candidatos en los registros. Durante el año 49 se haría campaña y las votaciones. Los nuevos cargos de cónsul no se harían efectivos hasta enero del año 48.

La campaña era muy parecida a la que se hace ahora: Besos a los niños, muchos discursos en el Foro, incluso reparto de comida (sustituidlo por paellas gratis y estaríamos en el siglo XXI).

En la foto se muestran los cuencos que se usaron como propaganda en la época de Catilina (62 a. C. aprox). Catón los repartía llenos de comida para promocionar su candidatura a tribuno de la plebe y le fue bien, ya que consiguió el cargo.

30/6/10

Más información sobre indumentaria.


Ave, quirites.
Os cuelgo este link por cortesía de una de las nuevas incorporaciones al vivo del año próximo.
Os dará más información sobre indumentaria tanto romana como griega, pero recordad que debeis de esperar a la adjudicación definitiva de pjs para empezar.
Disfrutadlo.
P.

23/5/10

Inscripciones y personajes. Fechas.


Hola de nuevo!!!
Tras un breve lapso, os tengo que decir que el cupo de chicas está lleno. En cuanto a los chicos, me faltan 4 todavía, así que os ruego que si tenéis algún conocido que le apetezca el tema, le paséis mi mail, pues este verano me voy a poner a terminar los pjs que me quedan y querría tener más o menos la estructura de los que vamos a ser.
Recordad que TODOS los pjs son muy chulos, pues ya hice un recorte previo de gente en la lista inicial.
La fecha probable de realización del vivo será en Pascuas del año próximo, así que si hay alguien que sepa que no va a poder estar desde ya (Nuria, esto va por ti, que eres la más lejana en el espacio-tiempo ;) que vaya avisando.
Me gustaría tener una lista definitiva de jugadores en octubre, para ir diciendoos el personaje que vais a llevar y poder ir hablando con vosotros, aunque sea por mail.
Pili dixit.