2/9/08

Urbanismo romano

Tras tanto rollo de política y fechas, os pongo un artículo más suave y espero que entretenido, aunque no por ello menos largo, que al final me he emocionado y eso que os juro que intento resumir.
Adjunto algunas fotos de una recreación de una domus romana, que hay en Cantabria y que he visitado recientemente, para ambientarme un poquillo más en la vida de los romanos.
Espero que os guste el artículo.
P.


Urbanismo romano: La Vrbs.

El término “Urbanismo” procede de la palabra latina Urbs (ciudad), que en la antigüedad se refería por antonomasia a la capital del mundo romano, Roma. Las principales características de la arquitectura romana son su carácter práctico, su solidez y su monumentalismo. Sus principales monumentos arquitectónicos son los destinados a la vida civil y militar, más aun que los templos y los palacios. Las influencias principales de los romanos fueron griegos y etruscos.

Durante siglos Roma fue la ciudad más poblada y espléndida del mundo. En Roma tenía lugar una animada vida social y comercial. Su prosperidad económica y el hecho de ser la capital política se conjugaron para que su planta urbana se llenara de bellas estatuas, imponentes edificios, y arcos y columnas conmemorativas de los triunfos militares. Quizá sólo Alejandría la superaba, siendo la primera ciudad en nombrar y numerar sus calles. Con su precioso puerto y el Faro de Rodas, la biblioteca y el castillo, debió de ser impresionante, incluso para romanistas tradicionales como Cicerón.

Urbanismo romano:

Con algunos precedentes indirectos, los romanos continuaron los principios griegos. Sus diseños de arcos, gimnasios, foros y templos monumentales, constituyen ejemplos clásicos de Urbanismo, basado en una estricta observación de la geometría. Sus ciudades estaban organizadas formando una rejilla y entramado de calles, rodeadas por murallas defensivas rectangulares o cuadradas.

Bajo el empuje de la construcción de calzadas y puentes, se desarrolló una depurada ingeniería, que trajo consigo la aparición de numerosas técnicas de precisión de agrimensura y medición de edificios. Esto redundó también en provecho de la construcción de grandes instalaciones urbanas y militares, entre las que destaca la ejecución de los acueductos, para suministrar agua potable y el montaje de sistemas de canalización.

Especialmente fecundo fue el trato de la antigua Roma con los nuevos materiales de construcción. Satisfacían las exigencias de las nuevas ideas arquitectónicas de los romanos. A diferencia de los griegos y de las civilizaciones del Nilo y del Eúfrates, no dieron un valor especial a las estructuras que causaron efectos tridimensionales hacia el exterior, sino que buscaron crear grandes espacios interiores y revestirlos por fuera mediante pomposas fachadas (me refiero a los templos, las casas particulares eran otro cantar). Esta idea se correspondía con la invención de la mampostería. De este modo no se estaba limitado a la arcilla, a los adobes o ladrillos o a las grandes losas cuidadosamente trabajadas: el descubrimiento del mortero de cemento, permitía rellenar el encofrado de tablones y maderos con una mezcla de piedra triturada y mortero de cal, añadiendo a veces cenizas volcánicas. Así, las paredes resultaban extremadamente duras y resistentes a la acción de los meteoros. La masa fraguaba incluso bajo el agua.

En los lugares que quedaban visibles, se les revestía, ya fuera con revoque o ladrillo. Los suelos, construidos por lo general con ladrillos vidriados, se cubrían muchas veces con mosaicos (opus musivum), en las casas de gente adinerada, claro. También se usaban los llamados emblema, que eran una especie de cuadros portátiles.

En las ciudades que crearon tras las grandes conquistas, había una estructura que se repetía, la llamada planta hipodámica u ortogonal:

-Cardo Maximus: Avenida que iba de norte a sur.

-Decumanus Maximus: La otra gran arteria, de este a oeste.

En la foto, un Decumanus maximus:


-El resto de calles se trazaban paralelas a estos dos ejes principales (cardines y decumani, respectivamente), formando manzanas de edificios, que solían ser insulae. A veces había más de un cardo o decumanus, sobre todo en las grandes ciudades.

-Forum o foro (que literalmente significa “lugar situado fuera”, dado que las ferias y mercados, solían celebrarse fuera de la ciudad): Era el lugar donde se reunía el pueblo para comerciar o hacer negocios, y también para pasar el rato, donde los magistrados convocaban a los ciudadanos para hablarles, donde se celebran las ejecuciones de condenados; así mismo se celebraban sacrificios, ofrendas, ceremonias sagradas, juegos de animales y gladiadores y banquetes públicos. En los muros de los monumentos del foro se exponen las leyes, las prescripciones religiosas, tratados, etc. Pero sólo había foro en los municipios con más de 5.000 personas.

-Termas: En casi todas las villas romanas había al menos unos baños o termas, con precios asequibles para cualquiera.

-Conducciones de agua: También solía haber un sistema de desagüe (cloacas), acueductos (con tuberías de plomo y complejos sifones), fuentes (ninfeo), depósitos de agua (castellum aquae), etc.

-Templos: Infinidad de ellos, privados o públicos.

Comunicaciones: Viae publicae y miliarios rodeaban la civitas.

En el mundo itálico el urbanismo reticular tenía una razón eminentemente de carácter religioso. De los etruscos aprendieron los romanos y otros pueblos itálicos, y fundamentalmente quedó en Roma un recuerdo de cosas de Etruria, que tenían que ver con la religión.

Los etruscos pensaban que el mundo se articulaba en torno a dos ejes, que se cruzaban en un punto, idea que los griegos alguna vez habían tenido para algunos aspectos. Los etruscos transmitieron a los romanos el culto y el ritual de la fundación de ciudades, que se hacía con todo un ritual sacro.

Para los etruscos la fundación de una ciudad era un acto de culto, en que el ritual empezaba con la presencia de un sacerdote cubierto con una toga que luego cogía un arado de bronce, tirado por una ternera y un toro blanco e iba trazando un surco alrededor de la futura ciudad, siguiendo la línea por donde se levantarían las murallas. Los que le acompañaban procuraban que toda la tierra que caía fuera del surco, levantada por el arado fuese recogida y vertida otra vez al interior del surco y el sacerdote al llegar al sitio donde iban a estar las puertas de la ciudad, levantaba el arado para que ese sitio no fuese roto y después volvía a clavar el arado para continuar.

Con este rito, lo que se hace es dar forma a la futura ciudad, pero religiosamente. En el futuro si alguien quiere entrar, lo hará por donde el arado no ha surcado el suelo. Según la concepción romana, esta ciudad nueva quedaba inscrita en un cuadrado, rodeada por las murallas y en su interior era atravesada por dos vías perpendiculares. Cardo y decumanus, como ya comenté arriba. Este sistema de rejilla era una herencia de la formación que se realizaba en los campamentos militares, uniendo las dos principales cualidades romanas: Belicidad e ingeniería.

Para que estas orientaciones sean correctas, desde el punto de vista de los puntos cardinales, el fundador usaba un aparato que daba una enorme precisión y que se le llama groma, de donde procede el nombre de gromáticos, que se dedicaban al reparto de tierras.

El sitio donde se colocaba la groma, era el centro de la ciudad y era sacro. En este sitio solía haber un pozo llamado mundus. El mundus era un pozo cerrado, que sólo se abría con motivo de algunas festividades. Además, era un sitio peligroso, pues ponía en comunicación el mundo de los vivos y el de los muertos. Era necesario demostrar sumisión a los dioses de lo alto, como eran Minerva, Júpiter y Juno, y esto se conseguía con frecuentes ofrendas. Estas ofrendas se hacían en una zona alta de la ciudad en la que se colocaba al menos un templo. Se buscaba una colina sobre la que colocar este ‘Capitolio’ y a los pies surgirán otros edificios.

La mayor parte de la vida pública se hacía al aire libre y eso motivó que las ciudades tuvieran abundantes espacios que dieran cabida a la gente, como jardines, calles porticadas, plazas e incluso la prohibición del tráfico rodado durante el día.

La preocupación por el ciudadano creó también una infraestructura que garantizase servicios públicos como el abastecimiento de aguas (fuentes y acueductos, de los que en Roma llegó a haber once) y la red de alcantarillado, así como las termas, baños y letrinas públicas.

Ahora bien, la organización de la ciudad no siempre se atuvo a estos cánones urbanísticos. La misma Roma tenía muchas zonas que carecían de toda clase de ordenamientos: callejuelas irregulares, casas hacinadas, ruidosas, con derrumbamientos e incendios a causa de los pobres materiales de edificación (adobe, madera…) y las lámparas de aceite. Para combatirlos existía una brigada de bomberos. Craso tenía la suya propia, pero era por causas menos honradas de lo que parece…

Una deficiencia en la organización urbanística consistió en que las calles no llevaban nombre y carecían de numeración, lo que ocasionaba una gran dificultad para orientarse. Para los peregrini (inmigrantes o gentes de paso) el perderse en Roma era habitual. Por ello, los romanos tomaban otros puntos de referencia: edificios públicos, estatuas, jardines… El dato más fácil para la orientación era el predominio de tiendas y talleres de una determinada actividad artesanal: la calle de los orfebres, de los panaderos, de los zapateros…

Las plazas estaban más abarrotadas que las callejuelas, de una forma directamente proporcional a su tamaño, aunque parezca contradictorio.

En la actualidad nos imaginamos Roma como una ciudad marmórea, pero esto no fue así hasta que Octaviano, ya Emperador, hizo una reforma de la ciudad. Dijo al morir: “Encontré una ciudad de ladrillos y dejo una ciudad de mármol”.

Hablaremos hoy de las construcciones más habituales: La vivienda romana tradicional o Domus, tiene tres formas con denominación propia, según la forma y el medio en el que esté ubicada. La casa de campo se conoce como "villa", la casa patricia y de gente acomodada es la "domus" y los bloques de apartamentos (como diríamos hoy) se conocen con el nombre tan expresivo de "ínsula".

1.-La Domus.


Partes principales de una domus:

http://es.wikipedia.org/wiki/Costumbres_de_la_Antigua_Roma

1.-Fauces: Entrada.

2.-Tabernae: Tienda.

3.-Atrium: Atrio, patio interior.

4.-Impluvium: Estanque agua de lluvia.

5.-Tablimen: Pasillo.

6.-Hortus: Jardín.

7.-Triclinium: Comedor.

8.-Alae: Habitaciones laterales.

9.-Cubículum: Aseo y habitaciones de dormir.

Tablinum: Despacho del Pater familias

Oecus, se usaba como triclinio para cenas de gala, pero no todas las domus lo poseían.

El acceso a la vivienda, que estaba elevada del nivel de la calle por uno o dos escalones, se hacía a través de la ianua, en donde estaba colocada una imagen del dios Jano; esta daba acceso a un corredor (vestibulum) enmarcado por unas columnas decoradas; los mosaicos del suelo suelen tener como motivo una leyenda de saludo (”salve”, “cave canem”); en esta pieza esperaban los clientes, para dar los buenos días al dueño de la casa. A continuación, las puertas de dos hojas (fores) se abrían hacia el interior y daban paso a un pequeño corredor entre ellas y el atrio (fauces). Las viviendas podían tener una puerta lateral para la servidumbre (posticum).

En general, la vida se articulaba en el atrio o patio, donde acudían todas las mañanas los clientes del patricio, para presentar sus respetos a su patrón, ofrecerle sus servicios o demandarle ayuda. Pasaban en orden de importancia al tablinum o despacho del patriarca, preseleccionados por algún esclavo secretario. Todos los magistrados del cursus honorum debían de tener sus puertas abiertas, en especial, los tribunos de la plebe y los candidatos a elecciones, en periodo electoral.

Para demostrar sus riquezas, el triclinium solía estar visible desde el patio. Era llamado así porque tradicionalmente, había 3 divanes para reclinarse al comer y que a su vez daban cabida a 3 personas cada uno. El anfitrión debía de poder hablar con todos sus invitados desde su sofá, por ello no era adecuado invitar a más de 8 hombres a la vez.

Tan importante era la costumbre de cenar tumbados, que las mujeres, relegadas a un segundo puesto, debían de comer en sillas, enfrente de sus esposos. Escandaloso era el caso de ciertas mujeres más modernas, como Clodia, que cenaba reclinada. Otra curiosidad es la de Catón, que cuando vio la “muerte de la república”, no sólo se puso de luto sino que abandonó esta costumbre y hasta el día de su muerte, comió de pie. Fijáos en la foto, como compartían los divanes o lectus en el triclinium.


En muchas domus había baños, pero no estaba mal visto que no los hubiera, ya que las visitas a las termas públicas para ricos, era un elemento más de relación social. Lo que sí había siempre era letrinas o aseos.

Las paredes se pintaban al fresco o eran recubiertas con exóticos tapices orientales. El suelo, con mosaicos o baldosines lacados. La decoración más habitual eran bustos y estatuas “a la griega” y los de familia consular, tenían las máscaras de los antepasados más prestigiosos.

Las casas estaban mucho más vacías que las nuestras. El mobiliario era escaso y funcional; se limitaba a los objetos más indispensables: arcas, armarios, camas (lectus) que servían a los romanos no sólo para dormir, sino también para comer recostados. Las mesas y asientos podían ser de diferente forma y material. Se servían de antorchas, velas y lámparas de aceite para la iluminación interior; para alumbrar la parte exterior de las viviendas se utilizaban antorchas con velas de sebo.

En las fotos,

ejemplo de cubiculum o dormitorio. Fijáos en el brasero y la

altura de la cama, como cosas curiosas.


Los exteriores de las casas eran muy austeros, para promocionar hipócritamente dicha virtud romana. Pero las Domus Patricias en su interior albergaban lujos como:

-Bronces corintios.

-Esculturas de autores como Mirón, Polícleto, Fidias, Lisipo.

-Orfebrería de Mentor.

-Tapices de Babilonia y Corinto.

Muchos de estos lujos provenían de subastas de expolios tras la conquista de algún territorio enemigo, aunque otras eran encargadas y compradas en alguno de los mercados o tiendas de artesanos locales. Se llevaba mucho el realizar copias de las estatuas griegas.

En las casas más lujosas, como la de Ático, podía haber una biblioteca, orientada hacia el Este para aprovechar la luz y el calor del sol.

No olvidemos la capillita (lararium) en la que se guardaban las imágenes de cera de los antepasados (manes) y dioses lares, ante la que se hacían ofrendas y libaciones en cada comida y ardía siempre el fuego sagrado del hogar. Allí se realizaba la adoración de los llamados dii familiaris o dioses de la familia. Entre estos se encuentran:

-Los lares loci (Agatho-daemones): Dioses del hogar, cuya función primordial era velar por el territorio en que se encontraba la casa familiar.

-Los di manes: (di=dioses) Antepasados venerables a los que se adoraba como dioses. Festividad en febrero, la parentalia y feralia. La palabra también se utilizaba como una metáfora para referirse al averno. Muy usado en las lápidas de forma abreviada: D.M.

-Los di Penates: Otro tipo de dioses del hogar y de las despensas (penus) de la casa. También llamados genii, espíritus protectores menores. Cada humano obtenía (sortitur) un genio en su nacimiento y por ello, se asimiló posteriormente al ángel de la guarda cristiano. En la foto, altar recreado.



Comodidades:

Hemos hablado de las conducciones de agua, comentaré ahora otros detalles. Había pocos muebles en las casas, incluso en las de los más ricos. La luz escaseaba y en cuanto a la calefacción:

En las casas de postín había calefacción fija: Como dijo Séneca: “Unos tubos incrustados en las paredes por los cuales se comunicaba el calor, de forma que lo calentaba todo por igual desde arriba abajo”.Pero lo más habitual eran los hornos portátiles: Eran grandes recipientes, en forma de cubos, donde se quemaba leña, que se suministraba por una abertura inferior. El humo escapaba entre los redondeles superiores. La primera quema solía hacerse en el atrio, o en el peristilo, y cuando ya había emitido casi todo el humo, se introducía en la habitación. Se empleaba sobre todo para calentar el triclinio. El fuego se animaba con fuelles muy semejantes a los conocidos por nosotros.

Los braseros, en cambio, eran utensilios de bronce o hierro, rectangulares o redondos. En ellos se echaban los carbones ya encendidos. Solían estar provistos de cuatro patas, imitando los animales. De ordinario la parte exterior del brasero estaba artísticamente trabajada.

Con este género de calefacción se enrarecía el ambiente con diversos humores, que se traducían en dolores de cabeza y atufamientos, por lo cual no debía de usarse más que muy bien encendido, y sólo cuando había absoluta necesidad.

2.-Las insulae:

En su origen la ínsula era una vivienda completamente aislada y rodeada por todas partes de un jardín o una calle, es decir, lo que hoy llamamos una manzana o finca.

Surgieron por la superpoblación, la falta de espacio y las duras condiciones económicas de la vida en Roma. Tenían hasta cinco o seis pisos y, a diferencia de las domus, tenían abundantes balcones y ventanas al exterior, para aprovechar más el espacio interior. Las dependencias no tenían características especiales en cuanto a disposición y estructura y se utilizaban según las necesidades familiares. Eran en general estrechas, poco confortables, carentes de agua corriente y retrete, con poca luz y hechas con materiales de mala calidad, por lo que los incendios y los hundimientos eran muy frecuentes. Las más grandes, como la de los Julio, tenían un patio interior de luces y una o varias escaleras, para uso común de los vecinos.

La ínsula solía alquilarse a personas pertenecientes a las clases populares. Pero entre los pobres y los ricos había una especie de clase media, que, teniendo como deshonra vivir en casa alquilada, se juntaban para comprar la ínsula y distribuirla luego en propiedades privadas. A esto se unía la especulación de quienes las realquilaban por pisos, por apartamentos (cenacula), por habitaciones e incluso partes de una habitación. Los realquilados no son un invento moderno, como vemos.

Los peores estaban en el barrio de la Subura, que poseían ciertos patricios con grandes fortunas (una finca decente, podía llegar a costar 4 millones de sestercios) y se alquilaban a los habitantes menos afortunados de la gran Roma.

Más adelante, dejaron de estar rodeados de calles y estaban tan cerca unas de otras, que los vecinos podían tocarse con las manos, si las sacaban por la ventana.



3.-Los tuguria:

Una palabra que ha pasado de forma casi invariable al castellano actual, pero que tuvo diferentes connotaciones según pasaban los años.

La vivienda primitiva en Italia debió ser una sencilla cabaña redonda, habitadas por labradores y pastores, llamadas casae y tuguria, término relacionado con el verbo “tego”, cubrir.

La construcción del tugurio era de materiales ordinarios con techumbre de paja. Presentaban una abertura rectangular en el techo que dejaba salir el humo y entrar la luz y el agua. Éste es el principio de la abertura en el centro de la casa romana, llamada compluvium en su parte superior, impluvium en el pavimento y atrium en el conjunto. El atrio (de “ater”, negro, por el humo del hogar), es un pequeño patio central rodeado por un pórtico, en torno al cual se disponen las habitaciones.

Con el tiempo, los tuguria fueron la denominación de las casas más inmundas de Roma, más chabolas que otra cosa. Y así se ha mantenido el sentido de la palabra hasta nuestros días.

4.-Tabernas:

Las tabernas o tabernae, a diferencia de su significado actual, eran simplemente tiendas. Se ubicaban en los bajos de las insulae o en los laterales de las Domus.

5.-Las cofradías de los cruces:

En la visión cosmogónica de los romanos, los dioses estaban “arriba” y desde el cielo observaban a los romanos, pudiendo dañarles si veían algo que no era de su agrado o si se rompía la Pax Deorum. Por ello, veían las encrucijadas de las calles como un lugar vulnerable a estos posibles ataques divinos, ya que eran puntos que imaginaban visibles desde la perspectiva aérea de los dioses.

Por ello instalaron capillas en cada cruce de caminos, en honor de unos genios protectores: Los Lares Compitales o dioses de las encrucijadas. Una cofradía de gentes del barrio las custodiaba, pero poco a poco se convirtieron en verdaderas organizaciones “mafiosas” que ofrecían “protección” a los conciudadanos del barrio. Recibían suculentos pagos para que nada violento ocurriera. Se organizaron en bandas y tenían sus límites de jurisdicción, en donde eran los amos y señores. Se reunían en locales sitos en los cruces que controlaban y allí maquinaban sus fechorías.

6.-La villa:

En sus posesiones en el campo (de 25 a 60 hectáreas) los romanos solían tener la villa rustica, destinada a ganado y a las tareas agrícolas.

Posteriormente, se construyó la villa urbana en lugares pintorescos y aireados, convirtiéndose en una finca de lujo destinada al recreo y al placer del dueño y su familia, para descansar de los ajetreos de la vida política y social de la urbe, dejando la villa rústica al cuidado del villicus. Lugares de recreo famosos en tiempos de la república fueron Cumas (Nápoles) y Baiae. También había una pequeña zona a orillas del Tíber, a las afueras de Roma, hacia el puerto de Ostia.





14/8/08

Resumen de la evolución política en Roma.


En la brecha de nuevo!!!
Esta vez os pongo un brevísimo resumen de los hechos socio-políticos más importantes, respecto al vivo. No es exhaustivo pero creo que tiene lo mínimo para comprender al difícil época que os toca jugar. Os repito lo de siempre, si queréis cualquier cosa o rectificación, pedidla.
Ave atque vale.
P.


EVOLUCIÓN POLÍTICA DE ROMA:

-Inicios políticos de Roma:

Roma fue una Monarquía hasta el 509 A.C. Un antecesor de Bruto asesinó al último rey, que fue un tirano. Los romanos tomaron una conciencia de importancia máxima, al haberse desecho de sus propios reyes y ser capaces de gobernarse ellos mismos. Repartieron los poderes del rey entre varios cargos, para que jamás se volviera a acumular en unas solas manos todo el poder del Estado.

-República:

Tras ello, se impuso la República, con un gobierno elegido de forma anual con dos magistrados que devendrían en Cónsules en el 450 A.C., convirtiéndose en el principal cargo del gobierno republicano.

Por los años 302 ó 304 A.C., Roma, tras haber enviado a Grecia a diputados, encargados de tomar una copia de las Leyes de Atenas y otras ciudades, publicaron la Ley de las Doce Tablas (lex duodecim tabularum o duodecim tabularum leges) que en el año 306, fueron esculpidas en bronce y públicamente fijadas en el Foro, junto a la tribuna de oradores y frente a la Curia Hostilia, la sede del Senado.


-Los hermanos Graco (Gracchi): En el siglo II A.C., los hermanos Graco fueron dos políticos populistas y tribunos de la plebe, que intentaron reformar con varias leyes (agraria, frumentaria y judicial entre otras), ciertas injusticias sociales. También dieron trabajo a las clases más pobres construyendo y reparando vías. Pero la oposición de los patricios, aliados con otro tribuno de la plebe, les hizo perder los cargos y se rebelaron violentamente. Ello hizo que el Senado decretara por primera vez un senatus consultum ultimum, que otorgaba poderes extraordinarios a los cónsules (Quinto Fabio Máximo y Lucio Opimio) para contener los disturbios y restablecer el orden. Flaco y Graco fueron declarados enemigos de la República: el primero murió junto con sus hijos y el segundo huyó con su esclavo Filócrates, al cual ordenó que le matara.

Esta ley sentaría importante precedente, pues cada vez que alguien “amenazaba” la integridad de la república, se le recordaba la posibilidad de apelar a este decreto.

-Enfrentamientos entre Optimates de Sila y Populares de Mario:

Debido a un triunfo sobre los Númidas en el 101 A.C., que hostigaban a los romanos sin cesar, Sila, un noble de segunda clase de los Cornelios, tomó renombre, a costa de su superior y cuñado, Cayo Mario. Las rencillas entre ambos fueron cada vez más graves, llegándose a juzgar a Sila por corrupción. Sólo se retrasó el conflicto entre ambos debido a la Guerra social del año 91, donde Roma y sus aliados itálicos se enfrentaron, debido al trato injusto de la capital para con sus territorios. Un triunfo en esta guerra proporcionó en el 88 el consulado a Sila, junto a Rufo.

Pero todo esto se reduce a un enfrentamiento ancestral entre las dos principales clases política romanas: Los Optimates de Sila y los Populares de Mario y Cinna.

Al final, Sila enardeció a sus tropas y tomaron Roma para oponerse a Mario y hubo un golpe de Estado. Mario se refugió en la ciudad. Tras un breve asedio, Sila franqueó las murallas de Roma, entrando en la Urbe al frente de su ejército, cometiendo así una terrible falta religiosa: la violación del pomerium. Sólo la plebe urbana del Esquilino hostigó a las tropas silanas con piedras y tejas desde las azoteas. Sila eliminó esta pintoresca resistencia por el expeditivo recurso de mandar incendiar las casas. Sila actuaba oficialmente en defensa de la legalidad vigente, pretendiendo apuntalar la declinante res publica mediante la restauración del régimen senatorial, lo prueba su posterior línea de reformas. Pero, paradójicamente, estuvo obligado por las circunstancias a apoyar su vigencia en las mismas causas que precipitaban su destrucción.

Mario se vengó en el sangriento verano del 87, pues aprovechó la marcha de Sila a la campaña contra Grecia y miles de cabezas de Optimates y nobles fueron expuestas en el Foro.


-1ª Guerra civil de Roma:

En el año 83, se puede decir que se inicia la 1ª guerra civil, como respuesta a las hostilidades de Mario y Cinna. Ganaron los Optimates de Sila, con la victoria definitiva de Porta Collina, a las puertas de Roma en el año 82, con la captura de 12.000 populares, que fueron recluidos en el Campo Marcio. 3.000 de ellos fueron ejecutados.


-Dictadura de Sila: (aprox 81-79 A.C.)

Tras la Guerra, Sila se amparó en una pseudo legalidad: La Lex romana contemplaba la posibilidad de elegir a un dictador durante 6 meses en épocas de grandes penurias. Sila se “ofreció” para ese puesto, pero por un plazo de tiempo no determinado, tan largo como fuera necesario, para restaurar el orden gubernamental destruido por la guerra civil. El actual gobernante de la ciudad (Flaco) propuso al pueblo, en consecuencia, la lex Valeria de Sulla dictatore (diciembre del 82 adC), para nombrar a Sila dictator legibus scribundis et rei publicae constituendae, es decir, dictador para la promulgación de leyes y para la organización del Estado. Los comicios centuriados aprobaron la ley, y el Senado la ratificó. Así, Sila siempre diría a sus oponentes, que fue elegido legalmente por el pueblo romano.

Aunque sólo fuera en la forma y, especialmente, por las intenciones de la restauración de la legalidad republicana, era preciso respetar las instituciones tradicionales. Por ello, poco después de investir la dictadura, y prescindiendo de la prerrogativa que le autorizaba a designar los cónsules, Sila convocó a los comicios centuriados para su elección. Por supuesto, el resultado dio la victoria a los candidatos de Sila.

Sólo entonces celebró su impresionante triunfo por la victoria sobre Mitrídates, que duró dos días completos, el 29 y el 30 de enero del 81. Votado y financiado por el Senado, fue el más fastuoso que conociera la Ciudad hasta entonces.

-Proscripciones de Sila:

La lex Cornelia de proscriptione, fue una ley con carácter retroactivo que permitía la ejecución sumaria y el asesinato impune de cualquier romano o itálico sospechoso de haber colaborado con el regnum cinnanum. La ley precisaba las condiciones de confiscación y venta en pública subasta de los bienes de los proscritos, así como los tratamientos reservados a sus descendientes, que perdían el derecho de residencia y la ciudadanía romana, no pudiendo así acceder a cualquier cargo público. 350 millones de sestercios fueron confiscados por Sila y sus aliados, dejando la urbe rota y pobre, con todo el dinero y poder concentrado en pocas manos.

Uno de los proscritos más relevantes a posteriori, fue Julio César, que huyó tras renunciar a divorciarse de su esposa, hija de Cinna, consiguió escapar de las garras de Sila, pagando a los soldados que lo capturaron, el precio de su cabeza (dos talentos de oro, unos 66 Kg). Sólo tras la intercesión de varios nobles de alcurnia e incluso de las vírgenes vestales, permitió la permutación de la pena de muerte. Pero Sila jamás confió en él.

-Nueva ordenación provincial:

Por medio de una lex Cornelia de provinciis ordinandis, Sila intentó proteger al Senado de la formación de facciones de poder duraderas en las provincias y de la amenaza de ejércitos provinciales (tal y como había hecho él mismo). Roma pasaba a tener diez provincias: Sicilia, Córcega y Cerdeña, Galia Cisalpina, Galia Transalpina, Hispania Citerior, Hispania Ulterior, Iliria, Macedonia, Acaya y Asia (además de Cilicia, que no sería constituida como provincia hasta el 63 adC). Estas provincias serían gobernadas por los dos cónsules y los ocho pretores al final de sus mandatos en Roma.

-Reforma legislativa:

Sila perfeccionó el proceso penal, compilando un auténtico código jurídico y puso las bases para las posteriores legislaciones de César y Augusto. Recortó enormemente los derechos de los tribunos de la plebe, que jamás se lo perdonaron.

También redactó algunas leyes sobre aspectos menores de la constitución romana, siendo las más relevantes:

  • La lex Cornelia de sacerdotiis derogaba la lex Domitia del año 104 adC, que establecía la elección en los comicios centuriados del pontifex maximus. El número de pontífices y augures pasó a ser de quince miembros, al igual que el de los decemviri sacris faciundis, ahora quindecemviri. Se restauraron varios templos, incluido el templo de Júpiter Máximo, incendiado en el 82 adC y se ofrecieron suntuosas fiestas públicas que, sin perder su carácter religioso, obedecían más bien a estrategias populistas.
  • La lex Cornelia sumptuaria, que, a imitación de la legislación precedente, intentaba poner límite al lujo de los banquetes y ceremonias públicas.
  • Una nueva lex frumentaria, que abolía los repartos de trigo subvencionado por el Estado, que venían produciéndose desde tiempos de Cayo Graco. Éstos se habían convertido en un gasto muy oneroso para el erario público y en instrumento para el populismo y la compra de votos. Nadie de las clases medias y bajas perdonó nunca a Sila que dejara de repartir trigo gratuitamente.
  • La lex Cornelia de novorum civium et libertinorum suffragiis manumitía a 10.000 esclavos, que adoptaron el nombre Cornelio, y los repartía entre las 35 tribus, concediéndoles la plena ciudadanía. Estos nuevos ciudadanos actuaron como una guardia pretoriana al servicio del dictador.

Por último, amplió el pomerium (cosa que no se hacía desde tiempos del rey Servio Tulio) y dio una nueva escala a los monumentos, con lo que comenzó la gran arquitectura urbana romana.

-Abdicación de Sila:

Entre el año 80 y 79, Sila renunció a todos sus cargos, convirtiéndose en un privatus (clase no política). Nunca se supo a ciencia cierta porqué, pero volvió a su vida de fiestas y descontrol de la juventud. Tal vez influyó algo su carácter veleidoso y las puyas del joven Cicerón, que gracias al juicio por parricidio contra Roscio Amerino, que había sido acusado por uno de los libertos del dictador, minó su escasa credibilidad y honor. Así comenzó la carrera como abogado de Cicerón, pues enfrentarse al poderoso Sila no era nada fácil.

-Muerte de Sila: 78 A.C

Sila era conocido por su gran suerte (algunos lo ligaban supersticiosamente a su pelo rojo), que le sonrió toda su vida, pero al final le llegó la hora de morir, como a un mortal más. Retorcido entre dolores intestinales, se cree que un terrible cáncer acabó con su vida. Él, que se hizo dar oficialmente el nombre de Felix (elegido de la Fortuna), vio como se le terminaba la suerte.

-Retorno de César a la vida pública de Roma:

Después de la muerte de Sila en el 78 adC, César regresó a Roma e inició una carrera como abogado en el Foro romano, dándose a conocer por su brillante oratoria. Su primer caso fue dirigido contra Cneo Cornelio Dolabela, quien era un protegido de Sila y que en el 81 había sido elegido cónsul y después al año siguiente, procónsul en Macedonia, y donde, al parecer, había malversado los fondos de Estado. Dolabela al enterarse del proceso en su contra contrató para su defensa al ilustre abogado de la época Quinto Hortensio (llamado "El Bailarín") y al eminente Aurelio Cotta, pero a pesar de estos formidables enemigos, César mostró su calidad de orador, que aunque no le sirvió para ganar la causa, sí le procuró la fama que buscaba.

-La conspiración de Catilina:

Lucio Sergio Catilina, un noble patricio que fue partidario de Sila, estaba liderando una rebelión dentro de Roma, con el propósito de convertirse en rey. Los senadores Cicerón (especialmente en sus discursos, llamados Catilinarias,) y Catón aniquilaron el peligro y persiguieron a todos los hombres involucrados, sentenciándoles a muerte (pena muy inusual para un ciudadano romano). En el debate público al respecto, Julio César convino en que los conspiradores eran culpables, oponiéndose a un juicio público para ellos; a pesar de esto, César abogó por una sentencia al exilio de por vida para los conspiradores, mientras sus camaradas aun estuvieran alzados en armas. Sólo César se levantó, para pedir que conmutaran la pena de muerte por el destierro (que era la sentencia habitual, pues la pena de muerte llegaba sólo en casos extremos) y por ello, tuvo que soportar el ser también acusado de conspirar, aunque pronto se vio que era ridículo.

De esta polémica datan las diferencias políticas y personales entre Catón y César. En un encuentro en el Senado dedicado al asunto Catilina, Catón reprochó ásperamente a César por leer sus mensajes personales mientras el Senado estaba en una sesión discutiendo este asunto tan crucial. Catón acusó a César de estar involucrado en la conspiración, sugiriendo que trabajaba en favor de Catilina, lo que explicaría los motivos de César para pedir que no se hiciera juicio público a los conspiradores y que se les mostrara clemencia. César replicó que únicamente leía una carta de amor. Sin creerse una excusa tan pueril, Catón tomó el papel de sus manos y lo leyó. Desafortunadamente para él, César tenía razón; era ciertamente una carta de amor de su amante Servilia Caepionis, la hermanastra de Catón. Esto se convirtió rápidamente en un pequeño escándalo personal. Servilia hubo de divorciarse de su marido y los senadores romanos empezaron a preocuparse por la imagen pública de sus casas. Mientras, César se hacía famoso, por parecer que se acostaba con las mujeres de sus enemigos políticos. Algunos pensaban que la misma mujer de Catón, Atilia, fue una de las conquistas de César, aunque esto no pasó de ser una especulación.

Otra versión, apoya a Catilina como un héroe del pueblo (perteneciente a los Populares, a pesar de ser noble y amigo de Sila), pero pocos son ya los que opinan esto en Roma, debido al fracaso del rebelde y sus aliados.

El resultado final es que Catilina fue declarado “hostis”, huyó con sus tropas a la Galia y allí, fue derrotado por Antonio.

La Conjuración de Catilina estableció un nuevo precedente en Roma: los optimates podían hacer lo que les viniera en gana, incluso acusar a un adversario político para asesinarlo sin enjuiciamiento y quitarlo de en medio. Hartos de aquella situación, César, Craso y Pompeyo se unieron para reformar el sistema desde dentro. Este Primer Triunvirato posibilitó el triunfo de César como reformador.

-Primer triunvirato: (Del 60 al 53 A.C.)

El Primer Triunvirato es el nombre dado por los historiadores a la alianza política no oficial que formaron Cneo Pompeyo Magno, Cayo Julio César y Marco Licinio Craso.

Siendo cónsules en el 70 a. C., el caudillo Pompeyo y el general Craso abolieron la constitución aristocrática del dictador Lucio Cornelio Sila. Pompeyo había ganado fama por combatir a los piratas en el Mediterráneo, al igual que a unos insurrectos en el Asia Menor. Por su parte, Craso, que combatió la insurrección de los esclavos dirigida por Espartaco conocida como Tercera Guerra Servil, tenía especial interés en acabar con ésta, ya que su principal fuente de ingresos era la trata de esclavos. Craso y Pompeyo regresaron triunfantes a Roma y se unieron a Cayo Julio César, que en aquel momento no tenía tanto poder como los primeros, por lo que se ofreció a comportarse como la parte reconciliadora, pues Craso y Pompeyo eran rivales y hasta ese momento, nada hubiera hecho pensar que colaborasen juntos.

La alianza secreta entre estos tres generales fue descubierta cuando la Ley Agraria de Julio César fue bloqueada por el Senado romano, y Craso y Pompeyo, tuvieron que utilizar su influencia públicamente para lograr su aprobación. Después, los triunviros lograron hacer que Publio Clodio Pulcro fuera electo Tribuno del Pueblo, neutralizando el poder que los conservadores Marco Porcio Catón (Catón el Joven) y Marco Tulio Cicerón tenían en el Senado.

-Reformas de César y las Leyes Julias:

En el año 59 A.C. César fue elegido cónsul senior (primer cónsul) con Bíbulo, líder optimate que odiaba a César más que a la peste negra, como colega junior para ejercer el consulado durante el año 60 aC.

Durante su consulado César inició una serie de reformas verdaderamente revolucionarias destinadas a agilizar el aparato administrativo y judicial romano y a acercar el gobierno de Roma a ese pueblo olvidado por los optimates, ese pueblo cuyo trabajo, esfuerzo y sacrificio había hecho de Roma lo que era, para que los optimates se repartieran los beneficios. Las líneas maestras de su consulado fueron una serie de leyes conocidas genéricamente como las Leyes Julias que ordenaban cosas como el reparto de tierras públicas a los necesitados o el ordenamiento de las funciones de los gobernadores provinciales, para evitar que esquilmaran sus provincias.

Los senadores optimates no veían más que una maniobra electoral de César en estas leyes, que pretendía ganarse a la plebe y ponerla de su lado.

1.-Transparencia de gobierno. Su primera medida fue crear el primer boletín oficial del estado de la Historia, un tablón de anuncios expuesto de manera permanente en el Foro de Roma, donde cada día se pondrían las actas del Senado, con lo que todos los ciudadanos tendrían acceso a lo que se trataba en las reuniones.

2.-Persecución de los abusos de los gobernadores en las provincias. Los gobernadores provinciales eran senadores que solían llegar a la provincia para ocupar una propretura o un proconsulado. Disponían de un año para su gobierno y solían ocuparlo sisando y abusando, exprimiendo su provincia hasta que crujían las pepitas. César presentó al Senado su lex Iulia de repentundis que legislaba ¡por fin! contra estos abusos. La nueva ley impedía que los magistrados en ejercicio pudieran recibir "donaciones" por un valor superior a los 10.000 sestercios, además, la cantidad de impuestos a exigir a la provincia debía debatirse en el Senado y ser expuesta tanto en Roma como en la provincia, para evitar "malentendidos" y si se producía algún abuso las víctimas quedaban facultadas para emprender un proceso judicial en Roma de manera automática. Si el acusado resultaba condenado, debería pagar el cuádruple del valor de lo robado y además sería expulsado del Senado.

3.-Reparto de tierras a los necesitados. Muchos ciudadanos romanos vivían del subsidio del estado, porque no tenían medios de subsistencia. César fue el inventor de eso de "no le des un pez al hambriento, enséñale a pescar". Su lex Iulia agraria parceló las inmensas propiedades del estado romano, además de en Italia en las provincias de España, Sicilia, Macedonia, Acaya, Cirenaica y África para asentar en ellas a los necesitados. César tuvo buen cuidado de no incluir el agger campanus, la Campania italiana, en la que los optimates tenían sus grandes explotaciones agrícolas. El Senado se opuso a la ley pero el Pueblo Romano, harto de tanta intransigencia, hizo saber cuál era su voluntad manifestándose por toda Roma y los senadores, acobardados, decidieron votar la ley agraria. Sin embargo, un mes más tarde, César trató de introducir también el agger campanus, a lo que el Senado se opuso, con Catón a la cabeza. Marco Porcio Catón se levantó de su escaño y se puso a hablar. En el Senado no había tiempo asignado a cada orador, por lo que cada uno podía hablar hasta que quisiera, y la táctica de Catón era la de hablar, hasta que se cerrara la sesión al anochecer para impedir la votación, pero César, harto, le expulsó del Senado. Los senadores votaron y la ley fue enviada a la Asamblea para su ratificación, entonces apareció de nuevo Catón que quiso repetir lo del día anterior, pero también fue expulsado y cuando el cónsul junior Bíbulo trató de oponerse a que la ley fuera votada, la gente no pudo aguantarse por más tiempo y le echaron a patadas de la tribuna, vaciándole encima un cubo de desperdicios. La ley agraria era una auténtica obra maestra de la política, la obra maestra de César. El estado repartía los lotes de tierra a los pobres y a los veteranos de las guerras que nada tenían, las tierras no podían ser vendidas a particulares en un plazo de veinte años, lo que aseguraba que nadie haría negocio con ellas. Para regular el reparto se designó una comisión de veinte miembros del Senado que estarían tan ocupados vigilándose unos a otros, que no podrían ponerse de acuerdo para un fraude.

Derrotado, El cónsul junior Bíbulo se retiró entonces a su casa a contemplar el cielo en busca de presagios, para tratar de obstaculizar la legislación de César por medio de esta argucia religiosa. Los romanos llamaban sus años por sus cónsules, así el año 60 aC para nosotros, era para ellos el año de César y Bíbulo. Pero el pueblo, siempre proclive al chiste, comenzó a nombrar aquel año como "el año de Julio y César".

4.-Regulación de actividades económicas. César trató de conseguir un equilibrio entre los poderes actuantes en la economía romana, rebajando las tasas de las sociedades de los publicanos (recaudadores de impuestos en provincias). El cobro de los impuestos en las provincias, estaba en manos de concesiones estatales otorgadas a los miembros del orden ecuestre, los caballeros. Al rebajar las tasas, César no sólo favoreció a los caballeros si no que consiguió agilizar el cobro, y el efecto final de esta medida fue el abaratamiento general de los impuestos.

Estas reformas revolucionarias iban dirigidas al núcleo del sistema, pero aún quedaban asuntos de mucha importancia, que también fueron abordados por los nuevos cónsules Gabinio y Pisón, bajo inspiración de César. Fue tan grande al apoyo popular a las reformas, que los nuevos cónsules elegidos fueron ambos del círculo de César, sin ningún optimate que obstaculizara las reformas pendientes.

5.-Retorno a la legalidad constitucional. El peligroso precedente creado por el asesinato de los acusados durante la Conjuración de Catilina, debía ser remediado. César y los populares, consiguieron que un noble, Clodio, fuera adoptado por un plebeyo para perder sus derechos de sangre y poder ser elegido tribuno de la plebe, gracias a lo cual Clodio pudo aprobar una ley que deniega fuego y agua, a cualquiera que hubiera procurado la ejecución de ciudadanos sin juicio. A pesar de que Cicerón no fue nombrado, era claramente el objetivo, y siguiendo el consejo de Hortensio, se anticipó a la condena saliendo de roma (y auto exiliándose).

César tuvo con él la piedad que él no había tenido con los cinco acusados. Como César no era un hombre cruel, en 57 aC Cicerón pudo regresar a Roma, pues no se opuso a la petición de que el Senador optimate volviera a Roma, realizada por un tribuno de la plebe, cliente de Cicerón.

En enero-febrero del 58, Clodio (y en general los populares, porque habla antes de la relación que tuvo con césar y de su ascenso a tribuno de la plebe) consigue pasar por el senado y aprobar una ley: 6.-Democratización de las asambleas. Con el paso de los siglos las asambleas romanas donde el pueblo participaba, habían quedado reducidas a una mera figura decorativa. César repartió a los libertos (esclavos que obtenían su libertad y se convertían en ciudadanos romanos) entre las tribus rústicas, con lo que consiguió equilibrar la balanza frente a las tribus urbanas, donde campaban a sus anchas los optimates.
7.-Reparto de trigo gratuito a los necesitados. El estado romano aseguraba la manutención de los ciudadanos sin posibilidades, vendiéndoles trigo a bajo precio. Era un viejo derecho de la plebe que los optimates habían utilizado, para enriquecerse especulando con el precio del trigo. Con el reparto gratuito del trigo ya no hubo posibilidad de especulación.

Todas estas reformas airearon el viejo sistema republicano romano, pero aún quedaban capítulos importantísimos, que César dejó para después de terminado su mandato proconsular en las Galias. Los optimates, sabedores de que César conseguiría ser elegido de nuevo cónsul para finalizar sus reformas, le presionaron con la esperanza de aniquilarle. Los optimates veían peligrar la república, por la tremenda acumulación de poder en las manos de un solo hombre, cosa que iba contra el sistema de autogobierno, que venía desde los tiempos de los reyes de Roma, cuando se separó el poder (legislativo, ejecutivo , militar, político, judicial, económico, etc.) entre varias manos, precisamente para que nadie volviese a acaparar junto tanto potencial.

-Último periodo pre-partida:

Con las conquistas orientales de Pompeyo y las Galias de César, los dominios de Roma se hicieron tan extensos, que pronto fueron difícilmente gobernables por un Senado, incapaz de moverse de la capital ni de tomar decisiones con rapidez. Asimismo, un ejército creciente, reveló la importancia que tenía poseer la autoridad sobre las tropas, de cara a obtener réditos políticos. Así fue como surgieron personajes ambiciosos cuyo objetivo principal fue el poder.

La tensión está servida.


30/7/08

Cronología de Roma


Os pongo aquí una breve reseña cronológica a modo de introducción, para que os ubiquéis en el tiempo y los principales hechos ocurridos en Roma hasta el momento del vivo (17 diciembre del 703 AVC, el 50 A.C.). Los hechos más relevantes, os los ampliaré un poco en posteriores posts.

Si tenéis cualquier duda respecto a algún acontecimiento en concreto, buscad en Internet o me lo preguntáis en el blog, pues si yo no lo sé, seguro que hay alguien que nos lo aclara. Lo mismo si os interesa algún periodo en particular o veis algún error.

A primera vista puede parecer un peñazo, pero más tarde, cuando estéis más en faena, pienso que os será una buena referencia de consulta.

En la fotografía, un calendario romano.

Monarquía (753 adC - 509 adC)

-2000 A.C. Primeros asentamientos en las 7 colinas.

-753 A.C. Fecha mítica de la fundación de Roma por el mitológico Rómulo, cuya existencia histórica no ha sido cotejada. Esta fecha se corresponde con el año 1 del calendario romano. Primer rey de Roma.

-717 A.C. Segundo rey, Numa Pompilio (Numa el Ceremonioso).

-578 A.C. Tras varios reyes, Tarquino el Antiguo es sucedido por Servio Tulio, sexto rey de Roma y segundo etrusco. Su obra más importante será amurallar Roma (aunque hoy día se cree que sólo delimitó el pomerium o zona sagrada).

-509 A.C. Una rebelión de romanos (entre ellos un Bruto) expulsa a Tarquino el Soberbio de Roma, y proclama la República. Comienza el Consulado.

República Romana (509 adC - 31 adC)

-492 A.C . Lex Icilia. Se reconocen las asambleas por tribus, y se permiten los plebiscitos.

-486 A.C . El cónsul Espurio Casio intenta introducir una reforma agraria, pero los patricios se oponen tenazmente. Crece el descontento de los plebeyos contra los patricios.

-481 A.C . Se priva a uno de los cónsules de su derecho a elegir sucesor; esta atribución pasa a la plebe, a través de los Comicios Centuriados.

-457 A.C . Los tribunos pasan de cinco a diez.

-449 A.C . La ley asigna idéntico valor a los Comicios Centuriados y a los Tribunados.

-409 A.C . Es elegido el primer cuestor militar plebeyo.

-396 A.C . Termina la guerra contra Veyes.

-362 A.C . La plebe adquiere la facultad de elegir al tribuno de una de las cuatro legiones, entonces en pie de guerra.

-312 A.C . Lex Ovinia: se admite a los primeros senadores plebeyos. Apio Claudio ordena construir el primer acueducto de Roma, el Aqua Apia.

-304 A.C. Ley de las 12 tablas.

-275 A.C. Pirro domina toda Sicilia, salvo la fortaleza de Lilibea. Es derrotado por los romanos en la Batalla de Benevento, y debe retirarse definitivamente de Italia. Roma gana así la hegemonía sobre la Magna Grecia.

Guerras Púnicas (264 al 134)

-264 A.C. Estallido de la Primera Guerra Púnica contra Cartago. Los romanos intervienen acudiendo a un llamado de Mesina en su ayuda. En respuesta, Hierón y Cartago firman una alianza contra Roma.

-248 A.C. Amílcar Barca, general cartaginés, inclina la suerte de la guerra a favor de su patria.

-219 A.C.. Aníbal emprende una expedición militar contra Roma, a través de los Alpes. Principia la Segunda Guerra Púnica.

-166 A.C. Como rehén a Roma llega el historiador Polibio de Megalópolis. Permanecerá allí durante diecisiete años, y dejará documentación fiel sobre la expansión imperial romana.

-153 A.C. Fulvio Nobilior conquista la ciudad de Segeda, perteneciente a los arévacos, en Hispania. Los supervivientes se reagruparán alrededor de Numancia, que resiste el asalto romano.

-152 A.C . Nueva intentona fracasada por tomar Numancia.

-149 A.C . Estalla la Tercera Guerra Púnica.

-146 A.C . Saqueo y destrucción de Cartago. Finaliza la Tercera Guerra Púnica. Ese mismo año intervienen en Grecia, destruyen la independencia de las polis griegas, convierten el Atica en la provincia de Acaya, y arrasan Corinto.

-144 A.C . Se construye el primer acueducto que transporta agua por la superficie hacia Roma, el Aqua Marcia.

-139 A.C Viriato, destacado oponente lusitano contra los romanos, es asesinado a traición.

-134 A.C. Publio Cornelio Escipión es nombrado para atacar Numancia, e inicia los preparativos de guerra.

Crisis y guerras civiles

-133 A.C. Tiberio Graco, tribuno de la plebe. Intenta una reforma agraria para minar el poder de los optimates, sin éxito. Asesinado.

-81 al 79 A.C. Dictadura de Sila y 1ª guerra civil.

-73-71 A.C. 3ª Guerra servil o de los esclavos: La revuelta protagonizada por Espartaco, gladiador tracio. Derrotado por Pompeyo, Craso y Lúculo. La gran pérdida de mano de obra, desembocó en una crisis agropecuaria en toda la Península.

-67 A.C. Lex Gabinia: Aulo Gabinio consigue que el Senado confiera amplios poderes a Cneo Pompeyo Magno, para desinfectar el Mediterráneo de piratas; la ley es resistida como ilegal, pero pasa gracias al apoyo de Julio César y Cicerón.

-67 al 63: Pompeyo en Oriente. Derrota de Mitrídates. "Imperium" extraordinario a Pompeyo. Provincias de Ponto-Bitinia (65) y Siria (64).

-63 A.C. Conjura de Catilina. Consulado de Cicerón.

-60 A.C. Primer Triunvirato. Julio César, Cneo Pompeyo Magno y Craso se reparten el control del gobierno romano.

-59 A.C. Jullio César es cónsul junto al inepto Bíbulo.

-58 A.C. Julio César inicia la Guerra de las Galias y consigue de forma indirecta, que Cicerón se autoexilie por haber procesado incorrectamente a Catilina.

-57 A.C. Aulo Gabinio, general de Pompeyo, es nombrado gobernador de Siria, destruye la fortaleza de Maqueronte, en la actual Jordania, e instala a Hircano II como sumo sacerdote de Jerusalén. Cicerón vuelve del exilio.

-55 A.C. Aulo Gabinio, enviado a Egipto por Pompeyo, restaura en su trono al faraón Ptolomeo XII. Pompeyo erige su Teatro junto a un templo en honor a Venus, deidad de su gens.

-54 A.C. Marco Licinio Craso, gobernador de Siria, reemplazando a Aulo Gabinio.

-53 A.C. Batalla de Carras. Los partos derrotan a los romanos. Muere Craso, y comienzan las hostilidades entre Pompeyo y César, se rompe el triunvirato definitivamente en el 52, cuando muere Julia, hija de César y esposa de Pompeyo.